Suzuki Swift Sport luce su mejor ángulo
POR: Cristian Moreno el Vie, 19 de Julio de 2013, 07:33 pm
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Cristian Moreno | Colaborador
Amo los autos y me apasiona la movilidad. Coordinador del concepto Atracción en sus distintas plataformas. Editor del periódico Excélsior y conductor en Excélsior Televisión. Consultor, conferencista y colaborador del programa de radio Autos en Imagen. Ciudadano del mundo, hecho en Cuernavaca.
Seguro de sí, el color del nuevo juguete de Suzuki capta la atención de toda la audiencia. Al igual que su tamaño el tono amarillo que la marca japonesa eligió para colorear el Swift Sport juega a su favor.
Si bien, el parecido con su bien conocido hermano menor es enorme, son los pequeños detalles, los volúmenes aumentados, la nueva parrilla y las aplicaciones que la marca ha dispuesto a lo largo y ancho de la carrocería amarilla, en color plata, los que lo hacen verse todavía más distinguido.
La versión que ha llegado a la redacción del periódico Excélsior presume, además de todo, una larga lista de accesorios con los que es posible incrementar el equipamiento de la versión más vitaminada del Swift.
Sin falsas pretensiones, el Swift Sport se asume como la versión a la que más cariño han puesto los ingenieros y diseñadores de la marca nipona.
Una romántica primera vez
Sin embargo, en honor a la verdad esta no era la primera vez que le habíamos puesto las manos encima a este auto pues, para presentarlo en sociedad, la firma dispuso del Autódromo de Cancún, con la intención de desnudar sus capacidades.
Así fue como conocimos a este pequeño que hace honor a aquel refrán que dice que las mejores cosas vienen en envases pequeños, pues con 1.51 metros de alto y apenas 3.89 m de largo, en él se le ha sacado el mayor provecho posible a cada centímetro.
La gran ventaja de la ecuación llega cuando su motor 1.6 litros, naturalmente aspirado, impulsa sus 1,065 kilogramos, pues los mueve con tal soltura que pareciera que debajo del cofre hay un motor mucho más grande o que, por lo menos, está asistido por algún turbocargador, aunque esto sólo sea una percepción resultado de la relación peso-potencia que este pequeño bólido presume.
Habría que buscar un calificativo para diferenciar los 134 caballos de fuerza de otros más convencionales pues, al presionar con ímpetu el acelerador, éstos parecen percherones o pura sangre, por la emotividad con la que mueven al auto.
Al descubrir la facilidad con la que era posible revolucionar el motor, por un momento pasó por nuestra mente que los consumos de combustible, siendo esta una versión deportiva, puedieran incrementarse significativamente, sin embargo fiel a su costumbre la marca ha dispuesto de un sistema de apertura variable de válvulas, para contener los consumos de este pequeño juguete. Por lo que quienes pretendan sacar este auto de las pistas para meterlo al pesado tránsito de las grandes ciudades, no se arrepentirán, pues está listo para ofrecer también un manejo confortable y eficiente.
La experiencia hizo la diferencia
Como de un gran acierto debe calificarse la incorporación de una transmisión manual de cinco velocidades, pues ésta, además de permitir exprimir el motor a placer, sacando el lado más rabioso de su motor, también ayuda a mejorar el rendimiento del combustible, en caso de no querer ver el lado más veloz de este Swift.
Si bien en la carretera y a la altura de la Ciudad de México, su desempeño fue extraordinario, fue en la pista donde el trabajo del chasis y la suspensión nos dejaron ver el gran empeño que pusieron los ingenieros de Suzuki para balancear el comportamiento de este auto, incluso a la hora de enfrentar maniobras extremas.
La torsión del auto le permite enfrentar las curvas con maestría y cabe aclarar que, por descompuestos que entráramos a las curvas, a la hora de corregir y apuntar nunca nos falló.
Bastó realizar un par de rebases para poner a prueba el empuje de sus 100 libras pie de torque, que nos dieron lo mejor de sí por encima de las cuatro mil revoluciones. Cabe aclarar que alcanzarlas no le cuesta el menor trabajo al motor, en gran parte por la herencia que la marca tiene en el tratamiento de los motores, incluidos los de su división de motocicletas.
La única versión que llegará a nuestro país será una cinco puertas, pues la que se vende en Europa de tres puertas se encarecería por el tipo de cambio del euro.
Más allá de la emoción de su comportamiento y todo lo que se puede hacer con este pequeño misil, la marca también dispuso de una buena cantidad de detalles en su interior y equipamiento.
Se agradecen las costuras en los asientos, el volante y la palanca de velocidades, así como los retoques en el tablero.
Sin embargo, la marca no tuvo ningún empacho en mandarnos una versión con un sistema de audio que le colocaron en la agencia, el cual incrementaba las posibilidades del sistema de infoentretenimiento e incorporaba una pantalla que no le vimos al modelo de serie.
En cuanto a seguridad y calidad de los acabados el estándar de Suzuki está muy por encima de la media, así que los poco más de 287 mil pesos que hay que pagar por él no lo sacan del mercado de sus competidores.
Especificaciones del Suzuki Swift Sport:
Motor: L4 1.6L
Potencia hp/rpm: 134/6,900
Torque lb.-pie/rpm: 110/4,500
Transmisión: Manual 6 velocidades
Tracción: Delantera
Asientos: Forrados en tela, deportivos con ajuste manual
Volante: Forrado en piel con controles de audio
Entretenimiento: AM/FM, CD, MP3, USB, cuatro bocinas.
Bolsas de aire: Frontales, laterales y de cortina
Cinturones: Cinco de tres puntos
Frenos: De disco con ABS
Otros sistemas: Asistente de frenado y distribuidor de la fuerza del frenado