Así fue como el Bugatti Chiron logró su récord de velocidad
POR: Cristian Moreno el Mar, 12 de Septiembre de 2017, 08:29 am
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Cristian Moreno | Colaborador
Amo los autos y me apasiona la movilidad. Coordinador del concepto Atracción en sus distintas plataformas. Editor del periódico Excélsior y conductor en Excélsior Televisión. Consultor, conferencista y colaborador del programa de radio Autos en Imagen. Ciudadano del mundo, hecho en Cuernavaca.
Bugatti no se quedó callado y a pocos meses de haber lanzado el Chiron, trajo al ex piloto de Fórmula 1 Juan Pablo Montoya para lograr lo impensable: acelerar de 0 a 400 km/h y luego frenar nuevamente hasta 0 en 42 segundos.
Montoya no necesitó ponerse a dieta para entrar en este vehículo, pues el habitáculo es mucho más parecido al del prototipo con el que ganó en tres ocasiones las 24 Horas de Daytona, eso sí con muchos más lujos que al monoplaza de F1 con el que ganó en Mónaco o en la Indy con el que se alzó en las 500 millas de Indianápolis.
De lo que sí tuvo que echar mano el colombiano fue de uno de los sistemas de arrancada más sofisticados del mundo, un launch control que le permitió alcanzar la mayor velocidad posible desde la arrancada, sin perder tracción.
Poco después activó la Top Speed Key (una llave que libera toda la potencia del motor), que ayudó a encender el modo de Máxima Velocidad y con el que sobrepasó los 380 km/h.
A través del control de estabilidad, Montoya puso a prueba el equilibrio de pesos del vehículo, el cual prácticamente se encontraba suspendido sobre el asfalto, poniendo a prueba la efectividad del chasis y los neumáticos de alto desempeño.
Los dos primeros turbos del Chiron entraron en funcionamiento durante los primeros metros para revolucionar el auto hasta las 2 mil 800 revoluciones por minuto, mientras los dos segundos se activaron a partir de las 3 mil 800, con las que el auto llegó rápidamente hasta los 400 km/h en nada menos que 32.6 segundos, recorriendo los primeros 2 mil 621 metros.
Era hora de sacar el paracaídas. Durante los siguientes 9.3 segundos, Montoya retó el modelo aerodinámico del auto y los frenos, para que 491 metros lograr detenerse por completo.
El increíble comportamiento del vehículo tanto en la aceleración como en la frenada fue logrado gracias al diseño que mantiene al auto pegado al piso, que emplea un alerón posterior que opera con un ángulo de 49 grados y un ancho de 1,5 metros para ofrecer al vehículo una carga aerodinámica cercana a los 900 kilos.
Si Montoya no fuera tan gordo podría pensar en ser astronauta, pues experimento una fuerza de 2G, similar a la que los pilotos espaciales sienten en un lanzamiento.
Nunca antes Montoya había ido tan rápido en un auto, su récord era de 407 kilómetros por hora y en las pruebas de esta hazaña superó los 420 kilómetros por hora.
No cabe duda que Montoya lo que tiene de arrogante, lo tiene de bueno al volante.
Soberbia, la marca parte del Grupo Volkswagen aseguró que para 2018 su siguiente reto será superar su récord de velocidad, que podría llegar a ser cercano a los 500 kilómetros por hora que promete como velocidad máxima el Chiron.
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