Mazda 6, un sueño hecho realidad
POR: Cristian Moreno el Mar, 12 de Febrero de 2013, 12:32 pm
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Cristian Moreno | Colaborador
Amo los autos y me apasiona la movilidad. Coordinador del concepto Atracción en sus distintas plataformas. Editor del periódico Excélsior y conductor en Excélsior Televisión. Consultor, conferencista y colaborador del programa de radio Autos en Imagen. Ciudadano del mundo, hecho en Cuernavaca.
Vaya que los japoneses se lo tomaron en serio y, echando mano de lo mejor de su arsenal, los ingenieros de la marca oriental han creado el Mazda6 más fascinante de la historia. Uno que emociona con sólo verlo.
Si bien ninguna de las anteriores generaciones quedaba a deber, la actual reúne una serie de elementos que antes se hubieran considerado imposible fusionar en un mismo auto: eficiencia, deportividad, seguridad, amplitud y diversión incluida.
Viajamos a la ciudad de Austin para probar este sedán que llegará a las agencias de nuestro país el próximo mes y, en honor a la verdad, el largo recorrido, que incluyó un recorrido terrestre desde la ciudad de San Antonio con una buena dosis de tráfico, vaya que valió la pena.
Allá nos enteramos de buenas y malas noticias, como es costumbre, las malas llegaron primero. A nadie le fue grato saber que el motor más poderoso y eficiente que se presentó con este vehículo, cuya tecnología hizo gala de sus capacidades hace unas semanas en las 24 horas de Daytona, no está considerado para venderse en nuestro territorio, entre otras razones por la mala calidad del diesel en nuestro país.
Afortunadamente, las noticias buenas fueron más. Pues, a pesar de que este vehículo llegará a uno de los segmentos más competidos de la industria automotriz mexicana (el cual se ha renovado prácticamente por completo en los últimos meses), ofrecerá una de las ecuaciones más atractivas, con un emotivo diseño que no pierde el ímpetu cuando te pones al volante.
Además, la marca ha perfeccionado hasta el mínimo detalle para que el Mazda 6 sea uno de los vehículos más eficientes del segmento, primero poniéndolo a dieta y luego incorporando en él la tecnología Skyactiv, en la cual Mazda ha revolucionado todos los sistemas del vehículo para hacerlo ligero, resistente y aerodinámico en combinación con motores y transmisiones altamente eficientes.
Bastó volver a ver el auto en vivo para darnos cuenta que las aspiraciones de este modelo son muy altas. El diseño definitivamente apela al lado más deportivo y entusiasta de la marca, y hasta sentimos que con un par de calcomanías estaría listo para entrar a una pista de carreras.
El diseño Kodo (que significa alma del movimiento) se luce en todas y cada una de las líneas del nuevo Mazda 6, con trazos que levantarían la autoestima de cualquiera que se ponga al volante de este auto.
Cuando los diseñadores de la marca presentaron este vehículo por vez primera y justificaron la aplicación de su nuevo lenguaje de diseño, como el de la pose inspirada en un depredador, no bromeaban. A pesar de que mantuvieron la sonrisa característica de la marca en la parrilla, la musculatura de sus líneas y la mirada de sus faros, seguramente intimidará a quienes lo vean por el espejo retrovisor. El carácter no será una de las carencias de este impresionante diseño, que cumple por dentro y por fuera, presumiendo buenos materiales, ensambles y acabados.
Con instrucciones y libro de ruta en mano, tomamos la carretera para conducir las primeras cien millas (160 km) a bordo de este auto. Los sinuosos caminos que nos llevaron a la ciudad de Austin, fueron la pista de carreras perfecta para comprobar qué tal se movería este vehículo en las carreteras de nuestro país, donde las curvas con subidas y bajadas incluidas abundan. La vista era tan atractiva como las sensaciones de manejo que el auto nos ofreció, en parte gracias a un centro de gravedad bajo que, ayudado por la aerodinámica, nos permitió llevar un muy buen ritmo de manejo.
Fue hasta ese momento cuando nos percatamos que el trabajo en la transmisión y motor había valido la pena, pues a pesar de la eficiencia que nos había prometido, la motorización no perdió vigor.
Aunque una de las versiones del pelotón montaba una transmisión estándar, al enterarnos que la firma ya no ofrecería la transmisión manual en su portafolio de productos, decidimos ni siquiera entusiasmarnos con ella. En su lugar, todas las versiones ofrecerán la caja automática de seis cambios con modo Sport, que nos permite hacer los cambios de forma manual, la cual resultó ser tan divertida como la estándar, pero con algunas modificaciones para hacerla más eficiente.
Sin policía a la vista, en un par de ocasiones pudimos comprobar las capacidades del motor de cuatro cilindros, capaz de desarrollar 184 caballos de fuerza y 185 libras pie de torque, que montarán todas las versiones. Cabe aclarar que, como en el caso de la caja manual, el motor de seis cilindros también ha pasado a la historia.
Con prácticamente todo el equipamiento que se puede pedir a bordo de un auto: encendido sin llave, bluetooth para vincular el teléfono móvil, sistema de navegación con pantalla de 5.8 pulgadas, entradas auxiliares para sincronizar reproductores de audio, computadora de viaje; además de una larga lista de asistencias electrónicas, como control de tracción, asistencia para arranque en pendientes, control dinámico de estabilidad, y toda clase de sistemas de seguridad: estructura colapsable, seis bolsas de aire de apertura avanzada, sistema de monitoreo de presión de los neumáticos, nuestro último dato por comprobar era el consumo de combustible.
La aguja seguía prácticamente pegada al último lugar en el que la vimos, en parte gracias a que durante una buena parte del camino avanzamos con el control crucero encendido, gracias a que éste incorpora un sistema de detección del vehículo que nos antecede, para regular la distancia que tomamos con respecto a éste. El sacrificio valió la pena y prácticamente todos los sistemas que fueron modificados para hacer a este auto más eficiente habían cumplido su cometido.
Aunque el mercado se ha plagado de una buena lista de opciones, para quienes estén por adquirir un sedán familiar, definitivamente tendrían que poner a prueba al nuevo Mazda 6 antes de tomar una decisión. Un sueño que se ha hecho realidad: deportividad, elegancia y eficiencia.