Cadillac ATS: De carácter atrevido
POR: Cristian Moreno el Vie, 28 de Diciembre de 2012, 08:41 pm
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Cristian Moreno | Colaborador
Amo los autos y me apasiona la movilidad. Coordinador del concepto Atracción en sus distintas plataformas. Editor del periódico Excélsior y conductor en Excélsior Televisión. Consultor, conferencista y colaborador del programa de radio Autos en Imagen. Ciudadano del mundo, hecho en Cuernavaca.
Ahora o nunca. Con un decidido golpe de timón, Cadillac se ha lanzado al ring de los vehículos Premium que mezclan lujo y deportividad en un solo auto, a bordo del que se constituirá como la nueva puerta de entrada a su gama, el ATS: un sedán que, sin perder los toques de abolengo, que siempre han caracterizado a la firma estadunidense, también presume cualidades de dinamismo, propias de auto alemán, y gadgets que lo ponen a la vanguardia, con respecto a los más novedosos sistemas de infoentretenimiento.
No dejes que las apariencias te engañen, por fuera éste podría parecer un Cadillac convencional, con líneas muy simétricas y anguladas, la clásica parrilla de la marca y una luz de stop que también sirve de difusor. Pero, sólo basta abrir la puerta para darnos cuenta que en este pequeño envase caben muchas sorpresas.
El reto no era sencillo, sin embargo, la historia de Cadillac es una de las más ricas en cuanto a innovaciones dentro de la industria automotriz se refiere, y siempre se ha caracterizado por ser una empresa que se aventura a explorar nuevos horizontes.
Desde la primera vez que estuvimos frente a un ATS, en una reunión especial, previa al Autoshow de Detroit de 2012, lo que más llamó nuestra atención fue el cuidado que los ingenieros pusieron en el sistema de infoentretenimiento, denominado como CUE (Cadillac User Experience), que se caracteriza por ser muy intuitivo, tal como si estuviéramos frente a un iPad.
Aunque el sistema parecía sacado de una película de ciencia ficción, cual tablero de nave espacial, la facilidad con la que es posible manipularlo, incluso mediante comandos de voz, lo pone al alcance de cualquier mortal que, sin la necesidad de un doctorado en tecnología aeronáutica, puede sacar lo mejor de este dispositivo.
Aunque, como era de esperarse, en Estados Unidos el CUE incorporará funciones que a nuestro país no llegarán, al recibir el auto en la redacción del periódico Excélsior descubrimos que en su mayoría son servicios en línea que todavía no están disponibles en nuestro territorio, pero que, salvo por esos detalles, podemos jactarnos de estar recibiendo tecnología de punta.
Nuestro primer contacto, ya en México, con este pequeño avión, fue al nivel del mar, en Quintana Roo, por lo que nos faltaba comprobar qué tan bien respondería a la altura de la Ciudad de México.
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Cabe aclarar que, en parte, gracias a su motor turbocargado de 2.0 litros, los 272 caballos de fuerza empujan prácticamente con el mismo ímpetu que como cuando lo probamos frente a la playa.
En cuanto nos repusimos del asombro que nos causó el equipamiento y los acabados de este sedán y logramos sincronizar el teléfono y el iPod nos enfocamos en comprobar qué tal se movía entre los baches y topes de la ciudad.
Si bien la suspensión no era la clásica y esponjosa, que esperaríamos de un Cadillac, no diríamos que era incómoda. Sin embargo, sí debemos reconocer que su orientación fue recalculada, buscando un poco más de deportividad, por lo que es posible obtener más información del camino, gracias a la tecnología Magnetic Ride, que escanea hasta mil veces por segundo la superficie sobre la que se circula, para ajustar la rigidez de los amortiguadores y ofrecer automáticamente el modo de manejo óptimo para cada camino.
Afortunadamente, para aprovechar lo mejor del auto tanto en carretera como en la ciudad es posible elegir entre distintas configuraciones que privilegian tanto funciones de turismo como sport.
Casi sin querer, nos enfilamos al sur de la ciudad y en un abrir y cerrar de ojos ya estábamos a punto de llegar a la autopista. Un sutil cambio de carril hizo vibrar nuestro asiento, lo cual de entrada nos desconcertó, aunque poco después, ya con cierta intención, repetimos la maniobra para comprobar que era la advertencia de abandono de carril, que está conectada al asiento del conductor, lo que estaba provocando dichas vibraciones.
Pagamos el peaje y en cuanto se levantó la pluma pisamos fuerte el acelerador. En cuanto comenzaron a aparecer las primeras curvas en subida, el motor lució en todo su esplendor las 260 libras pie de torque que, si bien en el papel no suenan escandalosas, a la hora de nuestros primeros rebases se mostraron sobradas para los poco más de 1,500 kilos que pesa el sedán.
Fue en ese momento cuando nos percatamos de que el trabajo de los ingenieros de la marca había valido la pena, pues fue precisamente en la reducción y equilibrio de pesos donde Cadillac hizo grandes esfuerzos, para el desarrollo de este vehículo.
La distribución del peso, casi 50-50, el uso de aluminio y aceros ultraligeros en el desarrollo de su carrocería y las pruebas que se le hicieron a este auto en Nürburgring dieron como resultado un auto que pretende estar a la altura de los alemanes más cotizados del segmento.
Era hora de ver si los atractivos materiales metálicos y tipo piano de sus interiores, que le dan un look más actual, y las líneas afiladas de su exterior estaban a la altura de una conducción con pasión.
En cuanto cambió la temperatura del asfalto, ya para llegar al poblado de Tres Marías, disminuimos la velocidad drásticamente, accionando los frenos Brembo que la marca ha dispuesto de serie, al tiempo que bajábamos las velocidades con las paletas de cambio del volante, que permiten manipular a placer la caja semiautomática de seis cambios.
Las asistencias electrónicas y tecnologías como el diferencial trasero de deslizamiento limitado nos hicieron sentir como auténticos pilotos de carreras y conforme fuimos descubriendo las bondades de un chasis ágil y ligero nos fue posible sacar más provecho de un auto que demostró ser atlético en cuerpo y alma.
Por el momento, a nuestro país sólo llegará una versión de este vehículo, con toda la juguetería incluida y el máximo equipamiento disponible para un vehículo que a pesar de ser el más pequeño de la gama, en breve, se estará convirtiendo en punta de lanza de Cadillac.
A DETALLE
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Motor: L4 2.0L turbo
Potencia hp/rpm: 272/5,500
Torque lb.-pie/rpm: 260/1,700
Transmisión: Automática 6 velocidades
Asientos: Deportivos, forrados en piel con ajuste eléctrico
Volante: Forrado en piel con controles de audio, crucero, computadora de viaje y paletas de cambio
Sistema de entretenimiento: CUE, AM/FM, CD, MP3, USB, auxiliar, Bluetooth, navegador y pantalla táctil
Bolsas de aire: Frontales, laterales, de rodilla para conductor y pasajero, laterales traseras y de cortina
Cinturones: Cinco de tres puntos
Frenos: De disco con ABS
Otros sistemas: Sistema activo de manejo Stabili-trak
PRECIO: 599,900 pesos cuesta la única versión que llegará a México del ATS , con motor turbocargado de cuatro cilindros.