#Prueba360 Toyota Sienna Hybrid es el paquete completo
POR: Cristian Moreno el Mar, 15 de Marzo de 2022, 02:36 pm
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Cristian Moreno | Colaborador
Amo los autos y me apasiona la movilidad. Coordinador del concepto Atracción en sus distintas plataformas. Editor del periódico Excélsior y conductor en Excélsior Televisión. Consultor, conferencista y colaborador del programa de radio Autos en Imagen. Ciudadano del mundo, hecho en Cuernavaca.
No todo lo que brilla es oro, y en muchas ocasiones es difícil darnos cuenta de las malas decisiones que tomamos a la hora de comprar un auto, sobre todo cuando estamos cegados por la adrenalina y la emoción de estrenar. La combinación perfecta para hacer la elección equivocada es no tener los conocimientos necesarios que nos ayuden a descubrir qué es lo que realmente necesitamos.
Por fortuna existe un poderoso antídoto: la información, así que la vamos a compartir. Las marcas automotrices han encontrado en las camionetas a la gallina de los huevos de oro. Y es que con la evolución de estos vehículos y con la popularidad de las SUVs, muchas personas creen que son la solución a todos sus problemas, lo cual no necesariamente es cierto.
Si reflexionamos sobre lo que realmente requerimos para movernos, nos daremos cuenta que muchos buenos conceptos de la industria automotriz han visto cómo sus ventas se desploman, en muchas ocasiones porque no están de moda. En medio de esa reflexión nos encontrábamos cuando nos pusimos al volante de la cuarta generación de la Toyota Sienna, una minivan que parece haber encontrado el remedio para esa enfermedad que estaba matando a este segmento del mercado.
Es una solución particular para necesidades específicas y no todo mundo necesita una minivan, es más, desde hace mucho tiempo que a la mayoría de la gente le emociona cada vez menos comprarse una de éstas, sin embargo, para esas personas que antes de tomar una decisión se sientan a ver qué es lo que más les conviene les vamos a compartir un par de cosas que son importante que sepan.
¿Por qué una minivan?
Si dentro de las cosas que usualmente necesitas hacer es llevar a más de cinco personas a tus recorridos, definitivamente son tres filas de asientos lo que tú necesitas.
Muchas personas nunca se han puesto a pensar cómo es que entran y salen de sus vehículos, pero si vas con niños o adultos, a quienes les cueste trabajo agacharse o levantar las piernas, la apertura de las puertas es algo que debes tomar en cuenta y las de una minivan no se abren a los costados sino que se recorren hacia atrás, lo cual hace más sencillo el acceso al vehículo y a la tercera fila.
La altura es otro tema importante y en el caso de estos vehículos, al ser ligeramente más bajos, evitan que los pasajeros tengan que dar saltos para acceder a los asientos. Además, al no haber en el centro del vehículo un canal que lo recorra, estorbando en el piso, el acabado es más plano y eso también vuelve más cómodo ese espacio.
En estos vehículos todo tiene que ver con los espacios, los cuales son generosos y además versátiles en las tres filas, más similares a los que encontraríamos en una habitación, incluso la capacidad de la cajuela es generosa, aunque por fuera no lo parezca, tanto el acceso como la profundidad es mejor que en otros conceptos, lo cual hace que no se tenga que sacrificar el espacio de los pasajeros para que se puedan cargar más maletas.
¿Por qué una Sienna?
Pero todas esas virtudes tienen un costo y generalmente las tallas grandes suelen ser más sedientas de combustible. Históricamente todas las minivans solían cargarle a sus conductores jugosas facturas cada que iban a rellenar el tanque, lo cual ocurría con frecuencia.
La llegada de los motores híbridos a los vehículos de tallas medianas y pequeñas, como Corolla, Prius y Prius C, supuso una mejora en cuanto a los consumos se refiere. Cuando la fórmula se replicó para el Camry la ecuación se volvió incluso más divertida de manejar, aunque no fue sino hasta que el contrató alcanzó para llegar a la Sienna que la hibridación cobró un nuevo sentido pues, ahora, la camioneta que vio la luz por vez primera en 1997, además de todas las virtudes que ha venido acumulando en sus tres anteriores generaciones, incorporó dos nuevas: un mejor desempeño, proporcionado por su motor eléctrico que además no está peleado con una mejora en sus consumos de combustible, cercanos a los 15 kilómetros por litro.
Cuando le pusimos las manos encima, la sensación de que sus 240 caballos de fuerza eran más pasó por nuestra mente, y es que la fuerza con la que empujan sus 175 libras-pie de torque está disponible en maniobras que antes la respuesta era mucho más lenta, como al iniciar la marcha desde cero, al estacionarnos o cuando ejecutamos un rebase, esto porque la entrega no proviene únicamente de un motor de combustión interna, sino de la combinación de un bloque de cuatro cilindros de 2.5 litros con uno eléctrico, que administran su potencia echando mano de una transmisión automática CVT.
A la hora de descubrir estas virtudes nos aventuramos a cambiar nuestra forma de conducir por una más dinámica, una que usualmente no suele ser con la que se manejan estas camionetas, por momentos incluso olvidando que detrás nuestro había más de cuatro metros de largo, pues la Sienna de defensa a defensa acumula hasta 5.17 metros de largo, y que entre ejes es de 3.06 metros, cualidades que le permiten plantarse con aplomo en las curvas y en las maniobras en las que la física pudiera jugar en su contra.
En el apartado de la hechura, echando un vistazo en el habitáculo, nos percatamos que, si bien los acabados del interior no están llenos de costosos materiales, la calidad de los mismos está orientada a ser durables y cómodos, lo cual cumplen cabalmente.
La forma en la que Toyota configuró la escalera para ascender hasta la versión más equipada, esa que ronda el millón de pesos, incluye versiones que ofrecen cosas como cuatro zonas de aire acondicionado, asientos de piel calefactables, cámara de reversa de 360 grados, sistema de audio JBL con 12 bocinas, pantalla de 11.6 pulgadas para las plazas posteriores con reproductor de DVD y todo el ecosistema de Toyota Safety Sense.
Además del consumo de combustible y del desempeño de su tren motriz híbrido, hay dos cosas que le darán a esta minivan el valor agregado que se busca siempre que se quiere hacer una buena compra: una larga lista de asistencias electrónicas, las cuales facilitan mucho su manejo y hacen más agradable su conducción, para que hasta para quienes no son muy buenos al volante disfruten la experiencia, así como sus sistemas de seguridad que, cuando todo sale mal, están listos y dispuestos para evitar accidentes o hacerlos menos dolorosos.
Quienes estén buscando una camioneta de tres filas de asientos con espacio de sobra, difícilmente encontrarán una opción más versátil, cómoda y segura, que sin sacrificar desempeño tenga tan buenos consumos de combustible. Al parecer Toyota ha encontrado la fórmula para revivir un segmento que muchas otras marcas ya daban por muerto.
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