“Quiero agradecer su paciencia”: Miguel Barbeyto
POR: Marco Robles el Mié, 01 de Marzo de 2023, 08:39 am
+9
VER GALERÍA
Marco Robles | Colaborador
Periodista automotriz, amante de la pasta, el beisbol, los autos, los días fríos, el whisky y los buenos momentos
Estamos cumpliendo tres años que el mundo se detuvo por completo por la pandemia de covid-19, ese virus que puso en jaque a todos, que nos llenó durante meses de miedo e incertidumbre y que afectó de sobremanera a la industria en todo el orbe.
Hoy, a casi 36 meses de que México declarara la alerta sanitaria y todos comenzáramos el largo camino del home office, el uso obligatorio del cubrebocas y las compras de pánico, todavía hay cosas en nuestra vida que no han regresado a como eran a inicios del 2020. Nuestros hábitos cambiaron e incluso, muchos somos más conscientes de aspectos de la vida que antes no.
En este panorama, la industria automotriz mundial sigue prácticamente colapsada, pues es un entramado tan complejo de proveedores alrededor del mundo, que con una pequeña falla, se afecta por completo todo el proceso.
“Reajustar una cadena de suministro rota, lleva mucho tiempo. Esta industria depende de muchos factores y los autos, al tener cada vez un mayor nivel de tecnología, necesitan también de piezas y partes que sólo proveedores especializados puedan crear. Desafortunadamente, ellos también se vieron y están afectados”, afirmó Miguel Barbeyto, Miguel Barbeyto, presidente de Mazda de México, en un video para sus clientes.
“Para finales de 2021, cuando poco a poco nos incorporábamos a nuestra nueva normalidad, los puertos se fueron abriendo y las cadenas de suministro reajustándose. Las medidas sanitarias exigían tener menos personas en fronteras y líneas de carga, así que los procesos que naturalmente tardaban cinco o seis horas, estaban tardando días. La intermitencia en los cierres de las fronteras retrasó nuestros tiempos naturales de producción, ya que nuestros proveedores también pasaban por una crisis importante, al tener una ruptura importante en su propia cadena de suministro.
“2022 fue un año de ajuste, pensamos que los tiempos los podríamos acortar pero, al haber pasado dos años de cierres intermitentes, todas las marcas y todas las industrias quisimos retomar el paso que teníamos en 2019. Un grave error, pues los puertos colapsaron al no darse abasto por el total de exportaciones e importaciones. Hubo una escasez importante de contenedores, camiones, madrinas de distribución de vehículos y hasta del propio personal operativo.
“No olvidemos que, mientras todo esto sucedía, nuestros distribuidores seguían trabajando tanto en los talleres como en los pisos de ventas, haciendo todo para que ustedes, nuestros clientes pudieran hacerse de ese vehículo o refacción Mazda”, agregó el directivo.
Esto plantea un problema enorme para toda la industria, pues hoy el problema ya no es sólo el desabasto de los semiconductores, que fueron acaparados por la industria de los gadgets (computadoras, televisores, smartphones, tablets, consolas de videojuegos, bocinas, etc.) al inicio de la pandemia, cuando el trabajo remoto obligó a los trabajadores y las empresas a comprar de forma masiva estos dispositivos para estar conectados y poder seguir trabajando en el confinamiento, sino que ha permeado a prácticamente todo el proceso.

“La compra de estos productos se triplicó durante 2020, esto dio como resultado el famoso desabasto de semiconductores, estos pequeños microchips, que logran desde el encendido de nuestros autos, conectan los sistemas de seguridad y hasta el sistema de sonido.
En condiciones normales, la planta de Mazda en Salamanca, Guanajuato, producía un vehículo cada 67 segundos, ya fuera del modelo Mazda3 Sedán, CX-30 o los Mazda2 Sedán y Hatchback. Desafortunadamente, por toda esta situación de desabasto de diversos materiales, estos tiempos pueden ser de incluso semanas para poder completar un vehículo.
Síguenos en Twitter @atraccion360 y Facebook, o visita nuestro canal de YouTube