SEAT León Súper Copa. Con sed de triunfo

POR: Cristian Moreno el Vie, 31 de Agosto de 2012, 03:55 pm

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Cristian Moreno

Cristian Moreno | Colaborador

Amo los autos y me apasiona la movilidad. Coordinador del concepto  Atracción en sus distintas plataformas. Editor del periódico Excélsior y conductor en Excélsior Televisión. Consultor, conferencista y colaborador del programa de radio Autos en Imagen. Ciudadano del mundo, hecho en Cuernavaca. 

 

Con muy poco tiempo en el reloj y mucho trabajo por hacer pusimos a prueba la versión más deportiva que se comercializa en nuestro país del León. No éramos pilotos de la Súper Copa, pero si queríamos cumplir con el itinerario debíamos tratar de manejar como uno de ellos.

 

A falta de la mítica versión Cupra, la marca española ha dispuesto de lo mejor de su tecnología para ofrecer un León FR que llene los zapatos del ausente, y que además conmemore lo que los pilotos del serial de turismos más rápido de nuestro país están haciendo dentro de las pistas.

 

En modo exprés consultamos la agenda del campeón de la Súper Copa, Ricardo Pérez de Lara, la disponibilidad del kartódromo Sierra Esmeralda y del departamento de fotoproducción del periódico Excélsior, todo empató y pusimos manos a la obra.

 

Con cronómetro en mano, antes de que SEAT comenzara a extrañar a su juguete nuevo, tomamos la autopista y pisamos con determinación el acelerador, la respuesta fue casi inmediata. Los 265 caballos de fuerza que este vehículo prometió poner a nuestra disposición no son de broma y cumplen cabalmente lo que la ficha técnica promete en el papel.

 

Poco a poco comenzó a llegar al punto de reunión el resto del equipo de Atracción, aunque obviamente mucho después que nosotros, pues claramente estaban en desventaja por el transporte que nos había llevado a nosotros a la cita.

 

 

Con casa llena enfilamos el León a la pista: equipo de fotografía, productora y coeditora visual incluidos, cinturones de seguridad listos y música de persecución preparada. Nuestro piloto se había reportado listo desde mucho antes del medio día y el pesado tránsito capitalino ya nos había hecho perder suficiente tiempo, así que tuvimos que demandar lo mejor de este auto, considerando que poco antes de llegar al kartódromo el camino tenía un tramo de terracería que no nos permitiría correr.

 

Las subidas y bajadas cercanas a la Presa Madín, construida en 1975 y ubicada en el municipio de Atizapán de Zaragoza, nos permitieron poner a prueba el torque de este vehículo, que sin importar que fuéramos de subida o en pendiente, entregaba las 258 libras-pie con sólo recargar el pie en el acelerador, bastaba que el tacómetro tocara las dos mil 500 revoluciones para que el motor empujara con entusiasmo.

 

Afortunadamente, SEAT no se olvidó de que cualquier aventura se disfruta más cuando se tiene el control de la situación, así que para este auto dispuso de una larga lista de asistencias electrónicas que nos permitieron olvidarnos de sobrevirajes y subvirajes en las peligrosas curvas, que a nuestra izquierda dejaban ver una hermosa vista, con desfiladero incluido y las aguas de la presa de fondo.

 

Sin llegar a utilizar los frenos ABS ni la frenada de emergencia estábamos consientes de que parte del gran trabajo que veníamos haciendo se lo teníamos que agradecer al sistema electrónico de estabilidad, así como al control de tracción, que evitó que nos patináramos por las maniobras que veníamos realizando.

 

Nadie podía negar que éste era un auto digno de fotografiarse con un piloto campeón, dentro de una pista de entrenamiento.

 

Pero lo inevitable llegó. Al entrar a la terracería subimos el volumen y comenzamos a rodar mucho más lento que sobre el asfalto. La conexión usb nos había permitido sincronizar nuestro iPod, así que el repertorio musical estaba garantizado y la suspensión nos ayudó a superar el reto.

 

Al llegar al kartódromo, mientras limpiábamos este hatchback, pudimos apreciar todos los cambios que se han integrado en su apariencia exterior, con la intención de enfatizar su carácter deportivo: el imponente tubo de escape central, marca Remus, es el complemento perfecto del kit aerodinámico Súper Copa, exclusivo para esta versión, los rines de 18 pulgadas BBS, así como las carcasas de los espejos retrovisores laterales, tipo fibra de carbón, complementan a la perfección el trabajo hecho en el interior.

 

Ya de vuelta y con el camino aprendido apreciamos la buena calidad de los materiales al interior, así como el diseño de los asientos, cuya sujeción nos permitió no deslizarnos mientas tomábamos las cerradas curvas.

 

Si este fin de semana pudiéramos elegir carruaje para llegar a las carreras del Autódromo Hermanos Rodríguez, definitivamente sería un León de éstos, que nada le piden a los que se batirán dentro de la pista.

 

A detalle:

 

Motor: 2.0L TSI

Potencia hp/rpm: 265/6000

Torque lb.-pie/rpm: 258/2500-5000

Transmisión: Manual de seis velocidades

Tracción: Delantera

Asientos: Deportivos en alcántara

Volante: Forrado en piel con controles

Sistema de audio: Radio AM/FM, CD, MP3, 8 bocinas con puerto combinado Aux. In / USB y bluetooth

Más equipamiento: Quemacocos, sensores de lluvia y luz, faros bixenón y asistente de arranque en pendiente

Bolsas de aire: frontales, laterales y de cortina

Cinturones de seguridad: ajustables en altura con pretensores y limitador de carga, con alarma acústica y luminosa.

Frenos: De disco con ABS, TCS, EBA y ESP

Otros sistemas: Sensor trasero de estacionamiento, aviso de presión de inflado de neumáticos, cierre centralizado con mando a distancia y llave plegable con apertura selectiva del maletero e iSOFiX.

 

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