Lincoln MKC ahora es más sexy
POR: Cristian Moreno el Vie, 15 de Agosto de 2014, 01:15 pm
+47
VER GALERÍA
Cristian Moreno | Colaborador
Amo los autos y me apasiona la movilidad. Coordinador del concepto Atracción en sus distintas plataformas. Editor del periódico Excélsior y conductor en Excélsior Televisión. Consultor, conferencista y colaborador del programa de radio Autos en Imagen. Ciudadano del mundo, hecho en Cuernavaca.
Se salió de la raya y por mucho. El molde con el que la marca de lujo estadunidense medía a sus vehículos no pudo contener al nuevo Lincoln MKC.
Toda vez que, por dentro y por fuera, este vehículo ofrece una serie de elementos que refrescan a la firma de lujo estadunidense y la rejuvenecen.
No hace falta subirse al pequeño crossover de Lincoln para saber que estamos frente a una propuesta distinta a lo que le conocíamos. Sin embargo, hacerlo es una experiencia deliciosa.

La musculatura y fluidez de las líneas que recorren la carrocería reflejan una agresiva propuesta, que si bien no deja de recordarnos a la Q5 de Audi, cuenta con los suficientes códigos del ADN Lincoln como para que a nadie le quede la menor duda de a qué familia pertenece.
En el frente la parrilla de doble ala es una clara herencia que distingue a la casa y que en MKC es una franca carta de presentación. En tanto que, si viajamos a la parte posterior de la camioneta, las luces LED nos ofrecen una vista exquisita, de la evolución que han tenido las calaveras de las camionetas Lincoln, con Navigator, MKX y MKT como claros referentes del pasado.
Pero lo mejor estaba por venir. El buen sabor de boca de su diseño exterior se mantuvo por un buen rato en nuestro paladar al abir la puerta y ponernos al volante.

Lujo turbocargado
Oprimimos el botón de encendido y luego de un vistazo también presionamos la tecla D para engranar la marcha, que ya no es controlada por una palanca, sino por los botones ubicados junto a la consola central.
La primera experiencia que tuvimos con este sistema fue cortesía del MKZ, así que en esta ocasión, a pesar de ser muy innovador, ya no nos tomó por sorpresa. Abrimos el enorme techo panorámico y prácticamente podíamos tocar las estrellas; de tal forma que, el moderno tablero, la pantalla táctil y el confortable volante forrado en piel fueron comparsa de la fascinante experiencia.
Más allá del confort y lujo evidentes en los materiales y ensambles de la cabina, el sistema de infoentretenimiento (My Lincoln Touch) es uno de los más sofisticados de la industria automotriz. Así que por momentos nos sentimos a bordo de una nave espacial.
La respuesta del motor, de inmediato, nos puso en alerta. Habiendo elegido el modo sport, dejando para después los otros dos disponibles, la reacción del vehículo no fue condescendiente, por el contrario, sentimos un empuje vigoroso y contundente, que nos permitió alcanzar velocidades por encima de los cien kilómetros por hora en un parpadeo.

Este Lincoln no se anduvo con rodeos, por fortuna su bajo centro de gravedad, la tracción integral y el control de torque vectorial (sistema que nos ayuda a evitar el subviraje y sobreviraje) a nuestra disposición pudimos mantener el control de una marcha, que rápidamente se mostró deportiva, ágil y divertida.
Si bien, Lincoln nunca antes había participado en este segmento y, para no llegar en blanco, buscó aprovechar la experiencia que la marca del óvalo azul acumuló con Escape; lo cierto es que, los acabados premium, la larga lista de equipamiento, asistencias electrónicas y sistemas de seguridad hacen de este vehículo un animal totalmente distinto al de Ford.

El motor 2.3 litros de cuatro cilindros, con tecnología Ecoboost, acoplado a una transmisión automática de seis velocidades, se beneficia de la sobrealimentación del turbocargador, para ofrecernos 285 caballos de fuerza y la nada despreciable cantidad de 305 libras por de torque, que comienzan a empujar el vehículo, prácticamente con recargar el pie en el acelerador (2,750 revoluciones por minuto).
A pesar de la buena insonorización, al pisar el acelerador con firmeza, un zumbido nos indica que el turbocargador ha entrado en acción, deleitándonos con una sinfonía que enchina la piel.
A nuestro país no llegarán muchas opciones para elegir, pero las dos elegidas integran una generosa lista de equipamiento y la motorización más potente disponible, que por 587 mil 900 pesos será una de las más competitivas del mercado. Las marcas alemanas no deberían confiarse, pues de hacerlo podrían llevarse una desagradable sorpresa, tal como ocurrió en la batalla de Normandía.

ESPECIFICACIONES
Motor: L4 2.3L turbo
Potencia hp/rpm:285/5,500
Torque lb.-pie/rpm: 300/2,750
Transmisión: Automática 6 vels.
EQUIPO
Asientos: Forrados en piel con ajuste eléctrico y calefactables
Volante: Forrado en piel con controles de audio, crucero, computadora de viaje y manos libres
Entretenimiento: AM/FM, CD, MP3, USB, auxiliar plugin, bluetooth, SYNC y navegador
SEGURIDAD
Bolsas de aire: Frontales, laterales de rodilla para conductor y pasajero, de cortina para las dos filas
Cinturones: Cinco de tres puntos
Frenos: De disco con ABS
Otros sistemas: Control de tracción

Síguenos en Twitter @atraccion360 y Facebook, o visita nuestro canal de YouTube