The Beetle 2013. Evoca los viejos tiempos
POR: Cristian Moreno el Lun, 24 de Diciembre de 2012, 05:10 pm
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Cristian Moreno | Colaborador
Amo los autos y me apasiona la movilidad. Coordinador del concepto Atracción en sus distintas plataformas. Editor del periódico Excélsior y conductor en Excélsior Televisión. Consultor, conferencista y colaborador del programa de radio Autos en Imagen. Ciudadano del mundo, hecho en Cuernavaca.
Cuando no se tiene la visión para administrar una gran herencia éste beneficio más que ayudarnos puede convertirse en una maldición, y administrar el legado del Beetle es tal vez uno de los retos más grandes que ha tenido Volkswagen a lo largo de su historia.
Luego de una exitosa primera generación del New Beetle, la marca alemana se propuso rejuvenecer una línea que marcó un nuevo estilo de diseño en la industria automotriz. Autos retro, que ofrecen lo mejor de la tecnología moderna pero con tintes de nostalgia incluidos, ya había muchos, pero el primero debía recuperar su lugar en el mercado.
Para no perder la tradición, nuevamente fue la planta de Puebla y The Beetle debía responder a las necesidades de mercados de todo el mundo.
Quienes hoy posean uno de estos vehículos o estén considerando comprar uno tendrán a su disposición uno de los más amplios portafolios de personalización, opciones poco comunes en una marca de volumen y, aunque por el momento la compra sólo tomará como base tres distintos niveles de equipamiento y dos opciones de motorización, es posible prácticamente configurar un Beetle para cada persona.
Con la premisa de recuperar la que por muchos es considerada como la silueta más famosa en la historia de la industria automotriz, los creadores de este vehículo también tuvieron que lidiar con cuestiones técnicas que en la primera generación fueron auténticas áreas de oportunidad. Por ejemplo el espacio de la segunda banca y la distancia del tablero que poco ayudaba a la visibilidad.
Intentando conquistar a una nueva generación que no necesariamente está conectada con la leyenda que trascendió a la segunda guerra mundial y a la postre se convirtió en uno de los autos más populares del mundo, este vehículo hoy día ofrece no sólo el toque reto y la alta dosis de nostalgia, sino también toda la tecnología del grupo Volkswagen.
Ya sea para carretera o atorados en el tránsito de la ciudad, este vehículo ofrece soluciones de movilidad gracias a su motor 2.5 litros aspirada naturalmente de cinco cilindros, capaz de desarrollar 170 caballos de fuerza y 177 libras pie de torque, está integrada a una transmisión Tiptronic de seis cambios.
En el caso de la versión tope de la gama, es posible acceder a un motor 2.0 litros turbo de 200 caballos de fuerza que fue acoplado a una transmisión más sofisticada, la DSG de seis cambios y doble embrague.
La evolución de este icono llevó al producto lejos de aquella concepción que durante muchos años lo encasilló como el vehículo barato del pueblo, para transformarlo drásticamente en un emblema de una nueva cultura llena de gadgets, consciencia en temas de seguridad y hasta cultura verde.
En la prueba de manejo que realizamos con las dos versiones pudimos observar un vehículo moderno, con una larga lista de asistencias electrónicas que hacen de la conducción una experiencia más condescendiente, incluso con aquellos que no son muy diestros al volante y que gracias a innovaciones como el ABS podrán estar más seguros.
Una de las maravillas que llegaron con el nuevo diseño fue la habitabilidad del vehículo, la cual se traduce en sentirse mejor dentro de la cabina del auto, en parte gracias al esfuerzo que se hizo por mejorar la ergonomía de los asientos y controles, así como a accesorios como el techo panorámico de cristal que ayuda a mitigar la sensación de encerrado muy común en el viejo vocho.
El sistema de audio, que en algunos casos puede ser hasta Fender, es una más de las evoluciones de un a vehículo que está llamado a identificarse con una nueva generación, más preocupada por la conectividad y la imagen.
Otra de las grandes virtudes que este Beetle tiene es la de los servicios prepagados que ya comienza a ofrecer a sus clientes, un concepto muy novedoso que antes sólo se veía en marcas Premium y que desde hace algunos meses ya la marca alemana está ofreciendo en sus agencias.
Definitivamente con este auto, la leyenda continúa y su futuro luce promisorio en la medida en la que vuelva a rencontrarse con una generación que lo reconozca como un auténtico icono de la movilidad.