Camaro ZL1: simplemente soberbio

POR: Cristian Moreno el Vie, 24 de Mayo de 2013, 08:55 pm

El representante más deportivo de la familia Camaro, no duda en mostrar sus grandes capacidades. Foto: Nacho Galar +18 VER GALERÍA
Cristian Moreno

Cristian Moreno | Colaborador

Amo los autos y me apasiona la movilidad. Coordinador del concepto  Atracción en sus distintas plataformas. Editor del periódico Excélsior y conductor en Excélsior Televisión. Consultor, conferencista y colaborador del programa de radio Autos en Imagen. Ciudadano del mundo, hecho en Cuernavaca. 

No le viene bien ser discreto y sin embargo lo intenta. Con prudencia, el nuevo Camaro ZL1 presume evidentes modificaciones que sugieren de lo que es capaz, sin atentar en ningún momento en contra de la esencia de la sofisticada línea que revivió a este clásico en 2010.

 

Su musculatura creció, provocando que ni siquiera sea necesario encenderlo para que quien se tope con él caiga rendido ante sus pies y basta con tenerlo enfrente para imaginar que con semejante diseño es un auto brutal de manejar.

 

Con cuidado minucioso recorrimos con la mirada una carrocería en la que se trabajó fuertemente, no sólo para las cuestiones estéticas sino también para aquellas de ingeniería.

 

 De nuestro primer contacto con este Camaro, en la pista de Grand Rapids en Michigan, recordábamos una estética mejorada, pero sobre todo un manejo ágil y muy deportivo, así que al verlo de nuevo su belleza fue capaz de volvernos a sorprender.

 

Si bien una buena cantidad de alerones y protuberancias aerodinámicas nos dejan saber que este deportivo no le teme a las altas velocidades, lo cierto es que incluso al estar detenido es capaz de comunicar poder.

 

Los ingenieros de General Motors revivieron a esta leyenda de los años sesenta para recuperar el poder que siempre caracterizó al proyecto ZL1, que en su momento tuvo la osadía de incorporar motores de Corvette en un Camaro y que años después echa mano de una tecnología más sofisticada, que ahora también le permite ser mucho más controlable y preciso.

 

Sólo por mencionar algunos de los detalles que descubrimos afinan a esta arma letal, hay que destacar su cofre de aluminio, el cual integra un inserto elevado de fibra de carbono que, entre otras cosas, además de disminuir el peso del auto, también ayuda a que corte de mejor forma el aire, detalle que se agradece sobre todo a altas velocidades.

 

Los diseñadores también retrabajaron la fascia de este vehículo e integraron un separador de aire, así como nuevos faros de niebla verticales de alta densidad, que acentúan su carácter y se convierten en el marco perfecto para su nuevo cofre, el cual incluye extractores que dirigen el aire sobre el vehículo ayudando a empujarlo al piso para brindarle más estabilidad y control a altas velocidades.

 

Tras haber dado un par de pasos, llegamos a la parte trasera, donde encontramos un difusor que se hace acompañar de un alerón, que completa el trabajo de aerodinámica de su bellísima carrocería.

 

De corazón indomable

 

Era hora de echarlo a andar. Su rabioso motor V8 supercargado de 580 caballos de fuerza gritó con fuerza, ayudado por un doble escape que hizo vibrar a todos los presentes. Ni la piel ni los nuevos asientos forrados en piel y gamuza nos protegieron de esa sensación.

 

No resistimos más y de inmediato lo sacamos a pasear. Tal como lo imaginábamos su respuesta era como la de un proyectil, impulsado por una resortera, con la peculiaridad de que, con cierta pericia, éste sí era posible dirigirlo a placer.

 

La marca ha dispuesto de una buena cantidad de asistencias electrónicas, como la afamada suspensión Magnetic Ride Control, que permite al auto adaptarse de inmediato a la superficie, para mejorar su desempeño.

 

Ya muy encarrerados en la autopista que nos lleva de la Ciudad de México a Toluca, retamos las capacidades de una de las joyas de la ingeniería automotriz más emocionantes de nuestro tiempo, el V8 6.2 litros supercargado de enfriamiento sobrealimentado, que genera 550 libras pie de torque para impulsar su carrocería. Bastaron un par de rebases en subida para darnos cuenta que los límites no los pondría el auto, así que tendríamos que establecerlos nosotros.

 

Primero fue la caja de cambios, una automática con paletas de cambio al volante de seis velocidades (también hay una manual de seis cambios y doble disco de embrague), más tarde el sistema de frenos Brembo y poco después la posibilidad de elegir entre distintas puestas a punto de manejo (Tour, Sport y Track) con sólo apretar un botón, lo cierto es que una a una las cualidades de este auto nos fueron sorprendiendo.

 

El sistema de infoentretenimiento ofrece al conductor una impresionante interfaz, desde donde es posible manipular tanto el sistema de audio como la conectividad de los teléfonos y es casi tan impresionante como los temas de seguridad que integra este bólido, que incluyen, entre otras cosas: seis bolsas de aire, cámara de visión trasera y ABS con control electrónico de estabilidad StabiliTrak, que se convierten en auténticos ángeles guardianes a la hora de que la adrenalina nos pide retar nuevos límites.

 

La mesa está puesta y a bordo de este Camaro el concepto de emoción y velocidad definitivamente ha cobrado un nuevo significado.

 

ESPECIFICACIONES

MOTOR: V8 6.2L Supercargado

Potencia hp/rpm: 580/6,000

Torque lb.-pie/rpm: 556/4,200

Transmisión: Automática 6 velocidades con modo manual.

Tracción: Trasera

 

EQUIPO

Asientos: Deportivos, forrados en piel con ajuste eléctrico

Volante: Forrado en piel con controles de audio, crucero y paletas de cambios

Sistema de entretenimiento: AM/FM, CD, MP3, auxiliar plug in, USB, pantalla táctil de 7 pulgadas y radio por internet Stitcher y 9 bocinas Boston Acoustics

 

SEGURIDAD

Bolsas de aire: Frontales, laterales y de cortina

Cinturones de seguridad: Cuatro de tres puntos

Frenos: De disco con ABS, Brembo, cálipers de 6 pistones adelante y 4 atrás

 

PRECIO: 824,900 pesos es el precio de la versión coupé del Camaro ZL1 en el mercado mexicano

 

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