#Prueba360 JAC Frison T8 es el poder del diesel
POR: Luis Ramírez el Mié, 01 de Junio de 2022, 10:38 am
+5
VER GALERÍA
Apasionado del deporte motor y de la fotografía. Reportero de atracción y comentarista de carreras. Los coches son increíbles pero solo cuando están en competencia.
TAMAZULUAPAN, Oaxaca.— Por mucho tiempo he pensado que la autopista a Oaxaca es un lugar ideal para conocer las capacidades de un automóvil por la variedad de curvas con las que cuenta que retan la agilidad de un automóvil, pero también el tráfico entre camiones de carga y la existencia de un carril con acotamiento para adelantar, donde es necesaria la potencia para concretar rebases en un tramo que, por momentos, se vuelve ciego.
Con lo anterior mencionado uno elegiría un sedán o un hatchback para transitar estos kilómetros de forma ideal, porque la agilidad de estos vehículos permite tener un viaje más placentero, pero nosotros pusimos a prueba las cualidades de una pick up: la JAC Frison T8 Diesel, una camioneta mediana pensada en el trabajo y lista para soportar 900 kilogramos de carga la caja trasera.
La Frison T8 Diesel es muy similar a sus hermanos de gasolina en el exterior, con el distintivo de la leyenda Diesel 4x4 que encontramos en la parte final de la caja que hace referencia al combustible que utiliza y a las capacidades para afrontar terrenos complejos.
El resto del exterior se mantiene intacto respecto a lo conocido en los modelos de gasolina. Su diseño resalta al portar el color Extreme Red (rojo extremo) que le da un carácter más imponente.
Los primeros kilómetros los enfocamos en reconocer las capacidades de este vehículo y quedamos sorprendidos por la conducción.
Como toda pick up de estas dimensiones, es normal el efecto rebote cuando se transita a baja velocidad, pero una vez que el aire se distribuye en la carrocería encontramos la estabilidad para afrontar cada curva y recta a una velocidad de autopista. La salida fue temprano para evitar el tránsito lento, pero eso sería una ilusión para lo que pasaría después.
El motor L4 2.0 de 139 caballos de fuerza y 236 libras-pie de torque me daban una autonomía de 500 kilómetros con poco más de la mitad del tanque de combustible, 76 litros. Al iniciar el camino noté el único punto débil, la falta de potencia-torque cuando se transita en primera velocidad, de las seis disponibles a través de un sistema manual.
Eso me preocupó un poco porque era clave en las maniobras de adelantamiento en el tramo a Oaxaca. El tema pasó a segundo plano cuando en carretera encontré el punto ideal para ejecutar los adelantamientos.
No fue sino hasta llegar a la sexta velocidad que noté un segundo punto en contra; la palanca impedía tomar mi café porque ambos se interponían. Un detalle minúsculo, pero que es mejorable. Después de dos horas de camino, un accidente en la carretera me obligó a detenerme.
Con el sol levantando el pronóstico no era favorable y me hacía pensar que pasaría horas. Varios de los conductores a mi alrededor descendieron de sus coches para evitar el sudor.
Yo, desde la cabina solo incliné el asiento, mantuve el coche prendido porque gracias a la maravilla de un motor diesel, el consumo mientras estaba atascado no se vio afectado. El aire acondicionado fue mi compañero por 120 minutos mientras veía una película en el teléfono a la espera de avanzar de nuevo.
Cuando el camino se liberó fue el momento de reiniciar. Con buen tiempo por delante decidí desviarme de la autopista para entrar a un camino federal, con segmentos de terracería, para comprar un tradicional mole de un pueblo pequeño que conozco con un sabor inigualable. Fue en ese momento cuando más agradecí portar esta camioneta.
Su altura, sus neumáticos, su suspensión me evitaban la molestia de tener que ser precavido en cada centímetro que recorría, manejaba con la sensación de que un dragón me cuidaba.
Luego de un largo trayecto interrumpido por un accidente, arribé a mi destino, con combustible suficiente para en mi regreso no tener que preocuparme de parar inmediatamente en una gasolinera.
SIN VIDA DIGITAL, PERO QUÉ IMPORTA
Al abordarla, un detalle que me llamó la atención fue la ausencia de una pantalla para el sistema de infoentretenimiento, hoy tan común que parece equipamiento básico. Aquí solo tenemos un estéreo con radio AM/FM, lector de USB y Bluetooth.
Para algunos esto podría parecer insuficiente, pero yo no requería más. Punto a favor de JAC es que sincronizar un teléfono con el Bluetooth de su camioneta resultó más sencillo que hacerlo con algunos modelos que presumen Apple CarPlay o Android Auto.
Los asientos son en tela y resultan cómodos para horas de recorrido en carretera, fáciles de limpiar. La segunda fila ofrece un espacio correcto para tres pasajeros, o, para colocar algunas pertenencias que no queremos transportar en la caja.
La seguridad es un tema que se cumple conforme al reglamento, con dos bolsas de aire frontales, frenos ABS y distribución electrónica de frenado que ayudan a controlar si es necesario reducir la velocidad drásticamente.
El único momento donde echamos de menos tener una pantalla para el infoentretenimiento fue en las maniobras de reversa, ya que aunque tiene sensores traseros, tener una imagen resultaría más confortable. JAC Frison T8 Diesel ofrece lo necesario para quien busca una pick up de estas dimensiones, tan perfecta como para traer un gran arsenal de la tradicional comida oaxaqueña a la casa, sabiendo que llegará perfectamente a su destino.
JAC Frison T8 Diesel

Ficha Técnica
MOTOR: L4 2.0 turbodiesel
POTENCIA HP: 139
TORQUE LB-PIE: 236
TRANSMISIÓN: Manual de 6 velocidades
TRACCIÓN: 4x4
Carga: 900 kg.
Arrastre: 1,800 kg.
FRENOS: De disco adelante y tambor atrás con ABS.
EQUIPAMIENTO:
Asientos forrados en tela con ajuste manual, volante forrado en piel con controles de audio y control de crucero con ajuste de altura, radio AM/FM, Bluetooth y USB, cuatro bolsas de aire y distribución electrónica del frenado (EBD).
PRECIO: JAC Frison T8 Diesel $559,000
Síguenos en Twitter @atraccion360 y Facebook, o visita nuestro canal de YouTube
Aclaración:
El contenido mostrado es responsabilidad del autor y refleja su punto de vista, mas no la ideología de jediteam.mx