KIA Sorento Turbo 2022 es más emocionante
POR: Marco Robles el Mié, 22 de Diciembre de 2021, 09:01 am
Marco Robles | Colaborador
Periodista automotriz, amante de la pasta, el beisbol, los autos, los días fríos, el whisky y los buenos momentos
La KIA Sorento es uno de los productos más importantes de la marca en México, una camioneta de tres filas de asientos que a inicios de este año presentó en nuestro país su nueva generación y que cierra este 2021 con una de las versiones más esperadas, la Turbo.
La cuarta entrega de este crossover representó una importante evolución, no sólo estética, donde podemos encontrar líneas más fuertes y anguladas, sino, incluso en el concepto, donde pasó de ser un vehículo que parecía el punto medio entre una minivan y un monovolumen, a una atractiva SUV.
En su año de debut, la conocimos con un motor de cuatro cilindros 2.5 litros aspirado natural, que entrega 191 caballos de fuerza y 182 libras-pie de torque.

Pero, con la llegada del año modelo 2022, Sorento estrena un nuevo tope de gama, que esconde bajo el cofre un propulsor de cuatro cilindros 2.5L turbocargado, que lleva la potencia a 277 hp y el torque a 311 libras-pie, llevados al eje delantero mediante una transmisión automática de ocho velocidades.
En la ruta
Con toda el ansia que nos genera poder llevar un vehículo con un motor turbo, arrancamos muy temprano en la mañana nuestro camino de la Ciudad de México a San Miguel de Allende, en un recorrido de un poco más de 250 kilómetros.
Los primeros kilómetros en la ciudad nos permiten descubrir que el confort de este vehículo se mantiene intacto, una camioneta que absorbe muy bien todas las imperfecciones del piso, que se siente muy sólida y bien construida.

El sistema de audio Bose con 12 altavoces nos ayuda a hacer más llevadero el paso por el norte de la capital y el Estado de México, que en esta época decembrina vive un caos vehícular prácticamente todo el día.
Una de las primeras cosas que brincan a la vista es el nuevo tablero digital de 12.3 pulgadas, que luce muy bien y se acompaña de una pantalla multimedia de 10.25 pulgadas, táctil y con conectividad Apple CarPlay y Android Auto.
Tras un buen rato en la ruta de salida y un pequeño inconveniente con el sistema de cobro por tag, al fin estamos en la autopista. Es momento de mover el selector de modos de manejo de Eco a Sport, para que el tablero cobre vida con detalles en color rojo y la mecánica tome un carácter más emocionante y de rápida respuesta.

Fue hasta este momento que nos percatamos que no había un par de paletas de cambios detrás del volante, que nos hubiera encantado tener para jugar más y mejor con las relaciones de la transmisión y también, para ayudarnos a subir rápido las revoluciones y la entrega de potencia en situaciones de aceleración o rebase.
Pero, si hay algo que se debe reconocer de este propulsor es que no tiene retraso en la entrega del poder que genera el turbo.
Los primeros kilómetros son para entender mejor a nuestra montura, pues estamos ante una camioneta de 4.810 metros de longitud y poco más de tonelada y media de peso (1,720 kilogramos), que se combinan para entregarnos un vehículo con una muy buena respuesta y un manejo que nos hace olvidar que es una camioneta.

El aplomo con el que comienza a tomar las curvas, conforme elevamos la velocidad, es sorprendente, pues de nuevo, es un vehículo grande, pero no se comporta como creíamos que lo haría, al contrario, está bien puesta en el asfalto y es bastante dócil con los movimientos que realizamos.
Una larga recta sin tráfico nos permite comprobar la aceleración, ya que sólo basta con pisar el acelerador a fondo para que la transmisión baje un par de cambios, suba las revoluciones y se coloque en la zona donde aprovecha al máximo la potencia y el torque de este bloque, permitiéndonos ir a alta velocidad en pocos segundos.
Ahora, es tiempo de detener a la mole, y para ello contamos con sistema de frenos de disco en las cuatro ruedas, con ABS, que no sufren en lo más mínimo para volvernos a poner en una velocidad legal, incluso cuando simulamos una frenada muy brusca.

También se acompaña con un asistente de frenado de emergencia y el control electrónico de estabilidad, pero escondidas tras bambalinas están varias tecnologías del sistema Drive Wise de Kia, un conjunto de sistemas electrónicos que se vuelven nuestros ángeles guardianes, incluyendo al Sistema de evasión de colisión frontal, que en una distracción mínima, nos ayudó a evitar un percance cuando el tráfico se detuvo de la nada.
Este sistema monitorea mediante un radar y cámaras al tráfico y cuando detecta una reducción de velocidad de los vehículos enfrente de nosotros, primero emite una alerta visual y sonora, mientras precarga los frenos, por si requerimos de el máximo poder para detenernos.
Además, esta tecnología también nos permite tener un control de crucero adaptativo, que acelera y frena de forma autónoma mediante los parámetros de velocidad máxima y distancia con el auto de adelante que nosotros le coloquemos.
Este control se acompaña de un sistema de mantenimiento de carril y un asistente del volante, que en realidad podría conducir a la Sorento por sí solo, pero, como las legislaciones no lo permiten, exige que no retiremos las manos del volante o se desactiva.
Adicionalmente, también incorpora un sistema de alerta de tráfico cruzado trasero, que nos alerta de la presencia de un auto que nos podría impactar cuando vamos saliendo de reversa.
Tras casi tres horas de camino arribamos a nuestro destino, sorprendidos por que sólo consumimos la mitad del tanque de gasolina, a pesar de que sí le exigimos un poco al propulsor.
La Sorento está viviendo su mejor momento.
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