Audi S6 corre con el viento a favor
POR: Cristian Moreno el Vie, 14 de Diciembre de 2012, 06:02 pm
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Cristian Moreno | Colaborador
Amo los autos y me apasiona la movilidad. Coordinador del concepto Atracción en sus distintas plataformas. Editor del periódico Excélsior y conductor en Excélsior Televisión. Consultor, conferencista y colaborador del programa de radio Autos en Imagen. Ciudadano del mundo, hecho en Cuernavaca.
Valió la pena. Tomar un largo tramo aéreo para llegar desde la Ciudad de México hasta Münich sólo para poder conducir un lujoso deportivo o sustituir un V10 de aspiración natural por un V8 turbocargado, son decisiones que en el papel pudieran llegar a sonar arriesgadas y hasta un tanto ilógicas, sin embargo, los resultados nos dejaron saber en carne propia que ambas irreverencias resultaron ser totalmente atinadas.
Con la promesa de que en breve podríamos conducir esta belleza en nuestro país, hace algunos meses Audi nos permitió probar la plataforma de su A6 en la versión más deportiva que se venderá en México, el S6, toda vez que, muy a nuestro pesar, condenada por el desdén del mercado mexicano hacia las vagonetas, el recientemente lanzado RS6 (un wagon) no tiene planes de cruzar el Atlántico, por lo que será la versión del sedán amo y señor de este segmento.
Inspirado por las autopistas sin límites de velocidad de las que disponen los alemanes, la Autobahn, el S6 ruge y acelera como pocos, pues no sólo hay que considerar lo rápido que puedes llegar a ir sino también lo bien que se siente hacerlo a bordo de este auto, sin culpas y sin condenas.
Los casi cinco metros de largo que mide este vehículo parecen compactarse, cual acordeón, cuando se pisa con decisión el acelerador y la aguja del velocímetro corre apresurada hacia la derecha, como queriendo jugarle una carrera al tiempo y ganarle por unos cuantos años, tal como lo hacía el Delorean de la película Volver al futuro.
El comportamiento de este motor, que la marca de los cuatro aros ha aprovechado para impulsar tanto al S6 como al S7 y S8, ofrece sensaciones muy particulares en la conducción, en gran parte, gracias a los dos turbocargadores que oxigenan una combustión bien suministrada de combustible, gracias a la inyección directa que resulta basta y suficiente, pues el tamaño de la cámara de este bloque de cuatro litros de gasolina se convierte en un festín para quienes gustan las aceleraciones de un auténtico deportivo (la marca promete un 0 a 100km/h en 4.8 segundos).
Los límites del S6 seguramente no se encontrarán en la aceleración, pues es un rubro en el que Audi ha logrado un balance ideal, tan cómodo o agresivo como el cliente lo solicite.
Para quienes aún tengan en la mente el fantasma de los 435 caballos que el S6 de la anterior generación anterior solía ofrecer, y de tajo los comparen con los 420 ahora disponibles, es importante aclarar un par de detalles, por ejemplo, el peso de los componentes que ahora integran al tren motriz de este musculoso sedán que: gracias a la incorporación de nuevos materiales más resistentes y ligeros, al incremento en el uso de aluminio y a la incorporación de fibra de carbono, el eje delantero del auto termina cargando un menor peso, lo cual definitivamente se ve reflejado en su comportamiento.
Sin embargo, lo cierto es que, la meta de los ingenieros de Ingolstadt no solamente era la de equilibrar los pesos de su S6, como buenos alemanes, tenían algo más entre manos y, ante la ambición de hacer más eficiente a este deportivo, también incorporaron un sistema de desconexión de cilindros, cylinder on demand, el cual termina por redondear los consumos del vehículo, hasta un 25 por ciento por debajo de lo que ocurría con la anterior generación.
Temíamos que esto fuera a mermar el impulso en algún momento pero, a pesar de que pusimos especial atención para percibir alguna diferencia en el funcionamiento o en la respuesta cuando el sistema entra en acción, lo cierto es que la transición es prácticamente imperceptible. Aunado a esto también cuenta con el start&stop que detiene la máquina en ciertos momentos, por ejemplo en los semáforos, para optimizar el consumo de hidrocarburo. Logrando ofrecer lo mejor de un V8 sin tener que pagar la condena.
Bienvenido a México
Noticias fueron y vinieron y en la espera hasta una planta de Audi se confirmó para el estado de Puebla, mientras tanto, nosotros con calendario en mano contábamos los días para el arribo de este vehículo a nuestro país. Hasta que, por fin, el regalo prometido desembarcó en Puebla y tras un par de ajustes en la agenda, Audi de México cumplió su palabra. Nuevamente, el elevador que suele bajar los autos en la redacción del periódico Excélsior brillaba, el haz de luz que proyectan los LED de sus faros alcanzó para iluminar la pared que se encuentra atravesando la calle de Bucareli.
Nuestros peores temores se disiparon al abrir la puerta y descubrir que, prácticamente, llegaba con el mismo equipamiento con el que nos lo presentaron en Alemania. Los impresionantes asientos, que por obvias razones mejoran la sujeción, aquella hermosa fibra de carbono que forraba la consola central, había permanecido ahí, intacta e inmaculada.
La pantalla que nos permite interactuar con el sistema de infoentretenimiento, gps incluido (ahora con los mapas de nuestro país disponibles), al igual que todas y cada una de las amenidades que en su momento nos hicieron compararlo con un A8 se mantuvieron, para convertir a éste en uno de los deportivos mejor equipados del segmento.
Una imagen vale más que mil palabras y la estética exterior ha sido meticulosamente cuidada.
No habrá exceso en los cromos ni fuegos pirotécnicos, será a partir de una imponente parrilla, los rines o las salidas de los escapes, las diferencias a partir de las cuales podremos saber que éste no es un A6 convencional.
Era momento de ver si no había perdido agilidad. Sin Autobahn disponible, tuvimos que conformarnos con poner a prueba sólo una parte de su poder que, dicho sea de paso, gracias a la asistencia de los turbocargadores, no se vio mermado por la altura de la Ciudad de México, que castiga con una alta factura a los motores naturalmente aspirados.
Casi dos toneladas bajo el más estricto control. Repentinamente, el primer bache apareció, poniendo a prueba los frenos y el comportamiento de un chasis que no se quejó en lo más mínimo ante el inesperado golpe de timón, el cual nos sorprendió con su precisión. En la fría noche las asistencias electrónicas hicieron su trabajo, asistidas por la afamada tracción integral de la casa, mejor conocida como quattro. Gracias al trabajo sincronizado de todas estas tecnologías, a un sistema de soportes que mitiga vibraciones y a suspensión privilegiada nos fue posible disfrutar de una conducción deportiva que, de un instante a otro, gracias al Audi Drive Select es capaz de ofrecer una marcha más suave y confortable, en lugares donde cualquier otro auto bailaría como si de un jarabe tapatío se tratara.
Aunado a ello, Audi también desarrolló un sofisticado sistema de insonorización que mitiga ruidos molestos al interior.
Era momento de ganarle un par de metros al recorrido, en medio del pesado y habitual tránsito capitalino, así que tuvimos que echar mano de otra de las bondades de este bólido: su torque excepcional, 405 libras pie que empujan a la menor provocación y que en combinación con una transmisión de doble embrague con siete cambios y con controles al volante nos permitieron sentirnos en modo de competencia, obviamente guardando todas las proporciones y medidas de seguridad pertinentes, conscientes de que ya no era en Alemania donde probábamos esta belleza.
Nada que lamentar. La evolución de esta propuesta ha arribado a nuestro país en plenitud de facultades, con la premisa de ofrecer a sus clientes un vehículo lujoso, confortable y al mismo tiempo muy deportivo, capaz de seducir más que por mera apariencia, por un comportamiento que ya quisieran muchos autos que presumen más de lo que en realidad tienen bajo el cofre y que en realidad no le sirven ni para el arranque a este S6, que además de todo ahora, con todo y su V8, también es menos sediento y se preocupa por el medio ambiente.
A DETALLE
Motor: V8 4.0L supercargado
Potencia hp/rpm: 420/5,500
Torque Lib.-pie/rpm: 405/1,500
Transmisión: S tronic 7 velocidades
Asientos: Deportivos, forrados en piel con ajuste eléctrico
Volante: Forrado en piel con controles de audio, computadora de viaje y paletas de cambios
Entretenimiento: AM/FM, CD, MP3, navegador, bluetooth, auxiliar, USB, MMI y bocinas Bose
Bolsas de aire: Frontales para conductor y pasajero y de cortina para las dos filas
Cinturones: Cinco de tres puntos
Frenos: De disco con ABS
Otros sistemas: Control de estabilidad, suspensión adaptable y freno de pendiente