Jeep Wrangler, forjando su carácter
POR: Marco Robles el Jue, 30 de Agosto de 2018, 03:34 pm
Marco Robles | Colaborador
Periodista automotriz, amante de la pasta, el beisbol, los autos, los días fríos, el whisky y los buenos momentos
RUBICON SPRINGS, California.- ¿Llegar en avión?, no, eso era muy fácil y para poder conocer los durísimos caminos a los que se enfrentan los Jeep para obtener el sello Trail Rated había que enfrentarnos a algo más.
Dos horas de retraso antes de despegar de la Ciudad de México, un vuelo perdido en San Francisco y 330 kilómetros de carretera para llegar a Lake Tahoe (seis horas de viaje en un viernes por la tarde a bordo de un Wrangler Sahara de anterior generación), nos pusieron a tono para trabajar nuestra paciencia y determinación.

Foto: Jeep
Un helicóptero nos llevó a nuestro destino final, el inicio del Rubicon Trail en las montañas aledañas al Lake Tahoe, donde durante las siguientes ocho horas, nos haríamos uno mismo a bordo del Jeep Wrangler Rubicon.
La nueva generación del Jeep más icónico de la gama no sólo es más atractivo, ligero y confortable, también es más capaz, y cuando tiene el nombre Rubicon estampadoen el cofre, es prácticamente imparable.

Foto: Jeep
Los ángulos de ataque y salida, los 27.7 centímetros de altura respecto al piso, los bloqueos de diferencial y la caja reductora, lo convierten en una bestia devoradora de cualquier camino.
Cabe recalcar que todo este recorrido lo haremos a bordo de un Wrangler stock, es decir, tal cual sale de la agencia, sin suspensiones más altas ni neumáticos distintos.

Foto: Jeep
Lo unico que le hicieron fue bajar un poco la presión a las llantas, unas BF Goodrich KO2, para tener más zona de contacto y que se pueda deformar y adaptar mejor al contorno de las rocas.
Así que pusimos la reductora en 4 low, que nos permite tener todo el torque del motor a muy baja velocidad, incluso con sólo soltar el freno el vehículo empieza a trepar las piedras, como cabra de monte.

Foto: Jeep
Supusimos que, como en otros eventos de Jeep, el camino iniciaría fácil y comenzaría a ponerse más rudo con el pasar de los kilómetros, pero no, aquí desde el primer minuto estábamos enfrentando una ruta que en nuestro sano juicio parece imposible de atravesar.
Piedras y más piedras. Los primeros golpes en la parte baja del auto y los estribos laterales nos hacen fruncir el rostro y hacer expresiones de dolor, acompañados por los clásicos “¡auch!”. Sin embargo, los guías, encargados de ayudarnos con señas a atravesar algunos de los pasos más complicados, nos levantan los pulgares en aprobación de nuestras maniobras y sólo se limitan a decirnos que fueramos suaves y constantes al atravesar el camino.

Foto: Jeep
Cuando vas conduciendo tu atención se centra 100% en el camino, el cuerpo se sacude de un lado al otro mientras pasamos las piedras, incluso, en algunos puntos, tenemos que trepar enormes rocas por un lado, lo que inclina al Jeep hasta 30 grados de costado, justo es ahí donde el estómago se frunce, las manos aprietan el volante y le pides a los dioses de la montaña que no nos dejen volcar el vehículo.
Una vez que nos pasamos al lado del pasajero, podemos observar otras maravillas de este recorrido, que es el camino donde los ingenieros de FCA ponen a punto los vehículos más capaces de esta marca, los que merecen el sello Trail Rated.

Foto: Jeep
No sólo disfrutas de los hermosos paisajes que este paraje en el norte de California nos pone frente al parabrisas, también es impresionante ver cómo articulan las suspensiones, cómo los neumáticos se deforman y hacen las veces de una mano para apoyar el auto y llevarlo a atravesar los obstáculos.
El eje delantero va a la derecha, mientras el trasero se mueve a la izquierda, todo con una sincronía tal que nos deja absortos del trabajo de ingeniería que requiere evolucionar un vehículo nacido en 1941 para la Segunda Guerra Mundial y que desde ese entonces mostró ser imbatible como un compañero inseparable del ejército estadunidense.
El Rubicon Trail es un camino de 35 kilómetros, trazado en 1953 por un grupo de aventureros que con sus Jeep buscaron una forma más emocionante de cruzar la Sierra Nevada de California, en camino al Lake Tahoe.

Foto: Jeep
Poco a poco la popularidad de este camino fue tal, que se convirtió en un atractivo turístico de la zona , mismo que hoy en día atrae a cientos de personas que van a disfrutar de un fin de semana lleno de aventura.
Tras seis horas en este camino el cansancio no es sólo físico, también es mental, hemos sido sacudidos sin piedad, hemos respirado mucho polvo y los obstáculos imposibles no cesan.
Al final, con los últimos rayos del sol, llegamos al campamento, donde descansaremos y la noche nos regalará uno de los cielos más estrellados y hermosos que hemos podido observar en la vida.
Este es el espíritu de Jeep, esto es por lo que millones de personas en el mundo toman sus todoterreno y se adentran en las montañas, para dejar atrás el estrés de la vida cotidiana y descubrir parajes llenos de vida y paz (además, llevamos más de seis horas sin señal de celular).
Pero así como entramos, debemos salir. No hay helicópteros, sólo nuestros Wrangler Rubicon y otras cinco horas de camino. Así que muy temprano en la mañana, nos pusimos de nuevo al volante y seguimos devorando rocas.
Debemos aceptar que las caras de dolor y las caras fruncidas con cada rocaso o golpe en la parte baja han quedado atrás, ya nos dimos cuenta que cuanto más marcas tenga este auto, mejor luce, más vivo se siente y más disfruta del camino.
Pero, la naturaleza siempre nos tiene preparadas sorpresas, como un delgado paso, donde debemos ser muy precisos, pues de un lado tenemos el barranco y del otro la montaña, mientras subimos por un camino lleno de rocas sueltas. Un error aquí puede salirnos muy caro.
Que gran forma de sentirnos vivos y llenos de adrenalina. Para esta nueva generación el radio de giro ha mejorado, es decir, la llanta gira más hacia la derecha o la izquierda, además, la pantalla multimedia tiene un nuevo gráfico que nos muestra con precisión el ángulo y el lado hacia el que apuntan nuestras llantas, una gran ayuda, porque después de tanto tiempo es muy fácil perder la noción de hacia dónde estamos apuntando el vehículo, y en estos caminos, la precisión lo es todo.
Al fin, pasado el medio día volvemos a tocar el asfalto. La reductora vuelve a la posición de 2 high, que nos permite ir a una velocidad más alta impulsados con el eje trasero.
Sin hacer ningún cambio en el auto, tomamos la carretera y podemos viajar a más de 120 km/h sin problemas, sin vibraciones, sin piedritas en los frenos, sin ningún problema, parece que nunca pasamos por esos brutales 35 kilómetros de piedras.
Sólo nos quedan los rayones en la parte baja del auto, las defensas, salpicaderas y rines, así como mucho polvo en toda la carrocería, para constatar que sí estuvimos en ese camino.
Nunca podrás saber de qué es capaz un Jeep Wrangler Rubicon hasta que no enfrentes a la naturaleza.
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