El Mustang italiano de Bertone que quizá no conocías
POR: Pablo Monroy el Lun, 24 de Agosto de 2020, 06:24 pm
Licenciado en Periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, fotógrafo automotríz y entusiasta de las cuatro ruedas. / IG: @elpablomonroy
Dentro de la historia del Ford Mustang, podemos encontrar muchas ejecuciones y conceptos que han llamado mucho la atención y posiblemente el desconocido Bertone Mustang sea uno de los modelos que destacan sobre el resto.
Solo su denominación llama mucho la atención, uniendo dos nombres históricos del mundo automotriz, pero su historia no se queda atrás. Cuando el Mustang vio la luz su impacto fue inmediato, tanto en Estados Unidos, donde podían disfrutarlo, como en Europa, donde solo quedaba soñar con él.

Es algo que dejó muy claro, L. Scott Bailey, fundador y editor de Automobile Quarterly (AQ), en el número 2 del volumen 4 de la revista: “pocos coches americanos han captado la imaginación europea como el nuevo Mustang”.
Sin embargo, también apuntó en el mismo ejemplar que “la prensa del motor europea ha dado cuenta de su rendimiento, pero ha sido menos entusiasta con su estilo”, algo que habían podido comprobar al hablar del modelo con muchos colegas de profesión.

Entre dichas personas estaba Nuccio Bertone con el que, tras una interesante conversación, llegaron a un acuerdo por el que AQ encargó a Carrozzeria Bertone la creación de una unidad única del muscle car, el Bertone Mustang.
La revista se encargó adquirir con un Mustang 2+2 fastaback de 1965 con la carrocería roja, motor V8 y transmisión manual de cuatro velocidades; mientras que Alitalia Airlines, patrocinador del proyecto, lo llevó hasta Turín, donde lo recogieron tanto Bertone como su diseñador estrella, un por entonces joven Giorgetto Giugiaro.
Las premisas eran claras: había que mantener las dimensiones originales del modelo, pero darle una imagen totalmente nueva y más europea, además de hacerlo con cierta rapidez puesto que la idea era exhibirlo en el Salón de Nueva York de ese mismo año.

Se buscó darle un aire todavía más deportivo y lujoso, tarea para la que se rediseñó la carrocería por completo el coche. En la parte frontal llamó la atención la enrome parrilla que en sus laterales ocultaba unos faros.
A pesar de ello, es en la vista lateral donde más cambios se aprecian, ya que toda la zona acristalada era mucho más amplia que en el original, reduciéndose los pilares a su mínima expresión y añadiendo dos pequeñas ventanillas funcionales, un elemento que ningún Mustang no ha tenido nunca, detrás de las de las puertas.
La carrocería original dejó de lado su tono rojo para reemplazarlo por uno mucho más elegante, plateado, mientras que los rines de serie se retiraron para colocar unos Campagnolo de 14 pulgadas fabricadas en una aleación de magnesio.

El habitáculo también tuvo su correspondiente cambio, con una tapicería de cuero de color caramelo y un rediseño importante del tablero, con muchos elementos reubicados, como el reloj y el tacómetro.
El resultado fue impresionante y voló de vuelta a Nueva York a tiempo para el salón y para hacerse, de paso, con el galardón de Best of Show, pero tras el evento se le perdió la pista. Parece ser que Bertone lo puso a la venta por 10 mil dólares, pero no se sabe nada de él; el destino del Bertone Mustang sigue siendo un misterio.
Síguenos en Twitter @atraccion360 y Facebook, o visita nuestro canal de YouTube