El Dart ha vuelto. Un tributo a la leyenda
POR: Gil Padilla el Vie, 25 de Mayo de 2012, 02:27 pm
Gil Padilla | Coordinador
Me gusta el Porsche Panamera y siempre preferí a Alain Prost por encima de Ayrton Senna. Yo vi a los Chicago Cubs ser campeones de la World Series en 2016. Mi twitter es: @Gil_Padilla
AUSTIN, Texas.- Pocos sonidos de nuestra infancia eran tan seductores como el de la bocina de un auto, en aquellos tiempos cuando no se tocaba a la menor provocación o para increpar al de enfrente, sino más bien para celebrar algo. Imposible olvidar el peculiar sonido de un claxon cuando alguien llegaba a casa con auto nuevo.
Era una especie de grito de felicidad, una campana que convocaba a los vecinos a ser parte del gran suceso. En la memoria aún guardo algunos, definitivamente el de un Dodge Dart, un auto que surcó nuestro país por varias décadas y que logró forjar una personalidad distinguida: la de un auto lujoso y con poder, fuerte y capaz de hacer suspirar a más de uno, pero también eficiente, para los estándares de la época.
En mi cuadra los hubo de varios colores, y en mi casa se presumieron, en más de una ocasión, los peculiares colores metálicos que Dodge comenzó a presumir a finales de los setenta. Aunque en los archivos fotográficos he descubierto que existieron de colores y con combinaciones que ni yo recordaba haber conocido.
El tiempo ha pasado, pero en pleno 2012 Chrysler está dispuesto a revivir esa leyenda que nació en 1960 y que durante muchos años le dio muchas glorias.
Viajamos a la ciudad de Austin para comprobar si todas las promesas que nos habían hecho respecto al primer vehículo derivado de la colaboración entre FIAT y Chrysler eran ciertas.
Al menos en el papel el proyecto lucía sumamente atractivo, con una larga lista de gadgets que colocaban a la propuesta en un nivel superior al de sus competidores.
Por fin comprobamos que con el simple hecho de poner nuestro teléfono en la consola éste comenzaría a cargarse no era un cuento de ciencia ficción.
Pero más allá del show que la marca montó para presumirnos su tecnología y el alto grado de personalización que estará disponible con los más de 12 colores exteriores y las 14 combinaciones de interiores, brillaron algunos aspectos mecánicos que sugerían que este vehículo realmente podría convencer a los conductores de Estados Unidos y a los de Europa con el equilibrio perfecto entre un auto funcional y emotivo. Lo suficientemente confortable y espacioso como para agradar al público americano, pero al mismo tiempo ágil y eficiente como para no darle la espalda al Viejo Continente.
Con el motor en marcha
Con tres motorizaciones a nuestra disposición, todas de cuatro cilindros, dos de aspiración natural: 2.0 litros y 2.4 litros, y una más de 1.4 litros turbocargada, que por el momento sólo se está evaluando como una posibilidad para que llegue a México, empezamos a ver el mar de opciones que la marca pondrá a la disposición de los clientes.
Nuestro primer objetivo fue evaluar la 2.0 litros, pero más tarde nos dimos el lujo de subirnos a la 1.4L que monta una caja de cambios semiautomática de seis marchas con doble embrague, sólo disponible para este motor.
Mientras que con el motor de dos litros probamos la transmisión manual, disponible para todas las versiones y también de seis velocidades, y tras varios kilómetros de recorrido descubrimos que en esta materia Chrysler ha dado pasos agigantados, pues la relación de las marchas ofrece muy buenas respuestas, exprimiendo al máximo el torque y potencia de ambos motores, con relaciones muy eficientes en cuanto al consumo de combustible.
En el caso del motor 2.0 litros, la marca ha dispuesto de 160 caballos de fuerza y 148 libras pie de torque, en tanto que para el 2.4L con la eficiente tecnología Multiair (desarrollada por FIAT) estarán disponibles 184 hp y 171 lb-pie de torque.
Nos salimos de la autopista para tomar pequeños caminos en los que encontramos las curvas necesarias para darnos cuenta que el Dart se mueve tan bien como se ve. La dirección asistida electrónicamente ofrece un buen nivel de firmeza y retroalimentación y el diseño italiano no sólo quedó en promesa, pues el auto es capaz de sortear con muy buena agilidad carreteras en donde las curvas ciegas y un par de frenadas nos demostraron que éste es un Dodge fuera de lo común.
En cuanto a la seguridad, los ingenieros de la marca han dispuesto de todos los sistemas necesarios para que sea sobresaliente, incluso de 10 bolsas de aire, que no tiene ningún otro auto del segmento.
Era momento de poner atención a otros detalles. Lo primero que llamará la atención de quien se suba a este auto será la pantalla táctil de 8.4 pulgadas, desde la que se puede controlar todo el sistema de infoentretenimiento, el sistema de navegación, conexión para el iPod y teléfono, así como todas las amenidades que se puedan desear a bordo de un vehículo, también manipulables desde el volante.
También llama la atención la luz ambiental, a partir de LEDs, que nos permiten recrear una atmósfera más atractiva al interior y elegir otro aspecto de personalización.
Al ponerlo en marcha, el tablero enciende otra pantalla digital que ofrece varias configuraciones y todo tipo de información para el conductor, y donde es posible proyectar las revoluciones por minuto, velocidad y datos de la computadora de viaje.
No hay duda, Dodge está de vuelta y en breve veremos de lo que será capaz con el regreso de la leyenda.
El nuevo Dart arribará a nuestro país para el verano de 2012, como año modelo 2013.