Cadillac ATS quiere cambiar la historia
POR: Marco Robles el Vie, 07 de Septiembre de 2012, 05:33 pm
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Marco Robles | Colaborador
Periodista automotriz, amante de la pasta, el beisbol, los autos, los días fríos, el whisky y los buenos momentos
ATLANTA, Georgia.- Cadillac tiene grandes motivos para celebrar la llegada del ATS. Por fin, la firma estadunidense dispone de un auto digno de hacer frente a las marcas Premium alemanas, con un vehículo que mezcla lo mejor del lujo y confort americano, con el dinamismo y diversión de los sedanes europeos.
Viajamos a la capital de Georgia para conocer de cerca al ATS, el nuevo vehículo de entrada a la gama Cadillac y en el que la filial de lujo de General Motors tiene grandes esperanzas de aumentar su volumen de ventas.
Montado sobre la nueva plataforma Alpha, para autos con tracción trasera o integral, este sedán compacto se muestra ágil, dinámico y muy divertido de manejar.
El diseño sigue los estándares de la firma, con líneas muy rectas, la parrilla con detalles cromados, tubos de LED para iluminación diurna, rines cromados y la tercera luz del freno haciendo el trabajo de un spoiler trasero.
Por dentro el lujo y refinamiento mantienen la tónica de la carrocería, acompañado por el innovador sistema de infoentretenimiento CUE (Cadillac User Experience), que no sólo permite conectar teléfonos celulares, reproductores de música; también incorpora un navegador satelital con gráficos en 3D, sensor de proximidad, iconos de gran tamaño y multigestos, como los del iPad para crecer una imagen o recorrer el menú de opciones, entre otros.
La sonrisa de Don Butler, vicepresidente de Mercadotecnia para Estados Unidos de Cadillac, durante la cena, nos dio la impresión de que estaba convencido de que por la mañana nos íbamos a llevar una grata sorpresa.
Muy temprano salimos del hotel y en el motor lobby estaba un ATS rojo esperándonos en la puerta.
Luce mucho más atlético y delgado que en foto. También es más discreto, si así se puede llamar, que sus hermanos mayores el CTS y el XTS, pero no pierde nada de la elegancia y presencia de éstos.
Guardamos el control en nuestra bolsa y comenzamos a ver el interior, luce realmente distinto al de los Cadillac actuales, con una consola llena de zonas sensibles al tacto, que comparte con el volante un acabado negro brilloso tipo piano.
El tablero también es totalmente nuevo y en la parte baja cuenta con una pantalla de cristal líquido totalmente configurable, que nos muestra indicaciones del navegador, la velocidad, la canción que está sonando y otras informaciones del sistema CUE.
Ahora sí, es momento de tomar el freeway. Nuestra elección cuenta con un motor de cuatro cilindros 2.0 litros turbocargado de 272 caballos de fuerza, la máxima novedad en el apartado de plantas de poder.
Poco a poco nos va mostrándonos sus capacidades, mientras nos dejamos consentir por el masaje que ofrece el asiento, cada vez que nos desviamos en el carril.
Realmente no es un masaje, es el sistema de alerta de abandono de carril, uno de los nuevos sistemas de seguridad que el ATS integra, y el cual emite una vibración del lado derecho o izquierdo del asiento para prevenir un accidente.
Dejamos atrás el freeway que nos mostró lo cómodo que es este sedán para viajar, la suspensión es suave y absorbe de gran manera las irregularidades del camino.
El ATS monta el sistema Magnetic Ride, que escanea hasta mil veces por segundo el asfalto para ajustar la rigidez de los amortiguadores y ofrecer automáticamente el modo de manejo óptimo para cada camino.
Tras unos minutos llegamos a una carretera de un carril que sortea la zona montañosa al rededor de Atlanta. Como siempre, el buen estado en el pavimento de estas vías nos permitieron pisar un poco más el acelerador y comprobar lo bien que curvea el auto, siempre bien plantado y sin hacer algún tipo de movimiento raro.
La entrada al Atlanta Motorsports Park nos llenó de emoción, al tiempo que nos preguntábamos si iría tan bien en la pista, como lo hizo en la calle, porque realmente nos sorprendió el manejo, confort y dinamismo que tiene.
Diseñada por Herman Tilke, la empresa que crea los circuitos de la Fórmula 1, este autódromo es pequeño, con una pista de 3.2 kilómetros, que busca imitar los cambios de elevación y la velocidad de Spa Francorchamps, así como la curva Carousel de Nürburgring.
Primero surcamos el trazado a bordo de la versión turbo con caja manual, la cual no estará disponible en nuestro país, y se comportó de maravilla. El control electrónico de estabilidad nos ayudó a salir bien librado de las curvas cuando abusábamos del embrague y el acelerador.
Sorprende cómo ataca las curvas, cómo frena y lo bien que acelera, realmente es un auto muy divertido de conducir, lleno del espíritu deportivo de los sedanes europeos.
Se nota el tiempo que los ingenieros de GM invirtieron en su puesta a punto en el trazado de Nürburgring, pero también el cuidado al detalle que tiene la firma y las ganas de tomar un puesto preponderante en el segmento.