Buick Verano, es un traje a la medida

POR: Cristian Moreno el Vie, 25 de Enero de 2013, 08:30 pm

Como suele suceder con la mayoría de los hermanos menores, el más joven de la familia Buick, el Verano presume ser el más rebelde sin renegar de su estirpe. Foto: Ignacio Galar +12 VER GALERÍA
Cristian Moreno

Cristian Moreno | Colaborador

Amo los autos y me apasiona la movilidad. Coordinador del concepto  Atracción en sus distintas plataformas. Editor del periódico Excélsior y conductor en Excélsior Televisión. Consultor, conferencista y colaborador del programa de radio Autos en Imagen. Ciudadano del mundo, hecho en Cuernavaca. 

 

Dicen por ahí que el fruto no suele caer muy lejos del árbol. Buick hoy puede presumir que el suyo lo hizo a la distancia justa y en la dirección correcta, gracias a ello la legendaria firma estadunidense hoy cuenta con un lujoso sedán que, además de comodidad y sofisticación, también presume dinamismo y juventud.

 

Si bien es cierto, lo menos que se espera de cualquier Buick es que sea lujoso y confortable, en el caso del Verano existe una interesante fusión que incorpora a los valores de su casa un dinamismo extraordinario. Gran parte de su frescura debe agradecérsele al motor cuatro cilindros 2.0 litros turbocargado, de 250 caballos de fuerza, que le permite moverse con soltura.

 

Quienes aún tengan en la memoria el recuerdo de aquellos legendarios Buick de enormes dimensiones, cuyas aceleraciones debían medirse con calendario y que en lugar de tenencia debían pagar predial, deben poner su mente en blanco para dejarse sorprender, pues éste renovado sedán en nada se parece a sus ancestros.

 

Para lograr un cambio tan afortunado, General Motors echó mano de sus plataformas globales, por lo que debajo de este auto encontraremos vestigios del nuevo Astra europeo, de ahí que las prestaciones del Verano sean tan parecidas a las de su primo alemán.

Sin embargo, no debemos perder de vista que el modelo que se vende en nuestro país es prácticamente el mismo que se comercializa en Estados Unidos, por lo que cuenta con un gran nivel de equipamiento.

 

La curiosa fusión llamaba poderosamente nuestra atención así que nos llevamos al benjamín de Buick de paseo. Las rápidas curvas de la autopista México-Cuernavaca nos permitieron disfrutar del recorrido, con reposets móviles incluidos. Aunque debemos reconocer que, cuando el viaje se tornaba demasiado cómodo, bastaba con recargar el pie en el acelerador para exprimirle al auto más emoción.

 

Poco antes de llegar a La Pera, las serpenteantes curvas sacaron lo mejor de una puesta a punto de un auto que, a ratos, coqueteó con el desempeño de un deportivo, en parte ayudada por una larga lista de asistencias electrónicas que incluyen control de estabilidad, que en conjunto con sus proporciones y reparto de peso, ayuda a conducir el auto como si estuviera sobre rieles.

 

Si bien, atorados en el pesado tránsito de la Ciudad de México, nos pareció que la dirección, transmisión (automática de seis velocidades) e incluso la suspensión estaban más orientadas a un manejo urbano, a una buena velocidad en carretera todos estos sistemas presumieron ser muy versátiles.

Ya de regreso, en un tramo de la carretera federal, rebasando a un pesado camión y con los metros contados para volver a nuestro carril, agradecimos la ligereza de un vehículo que mide 4.6 metros de largo y pesa poco menos de tonelada y media, pues con un empuje de 260 libras-pie de torque derrocha pasión y poder, algo que entusiasmará a más de un conductor, con un cuenta revoluciones que terminó por agitarse menos que los latidos de nuestro corazón.

 

Las dudas sobre su desempeño quedaron resueltas y ya de vuelta a la ciudad era hora de disfrutar del sofisticado sistema de infoentretenimiento.

 

Por 439.900 pesos la marca ha incluido toda clase de gadgets y monerías: sistema de navegación con pantalla de 7 pulgadas, programa de reconocimiento de voz para interactuar con las funciones del smartphone, conexión bluetooth y puerto USB, aplicación de radio por internet Stitcher, así como un visualizador de fotos para quien prefiera traerlas en la pantalla de su auto y no en la cartera. Evidentemente no podía faltar un buen sistema de audio, que en este caso es Bose.

 

Aunque por fortuna no tuvimos la necesidad de probar la mayoría de los sistemas de seguridad, la marca ha incluido diez bolsas de aire, cámara de reversa, sensor de obstáculos laterales y de detección de paso peatonal trasero, entre otros.

 

La propuesta es buena y agresiva, pues rompe los suficientes paradigmas como para convencer a nuevos clientes de acercarse a una marca que está dispuesta a rejuvenecer. Habrá que ver si con el tiempo se pulen detalles como el sistema de frenos que aún no está a la altura de un motor tan entusiasta, pues de lograrlo ésta podría convertirse en una de las propuestas más atractivas por la buena relación costo-beneficio.

 

A detalle el Buick Verano:

 

Tipo: L4 2.0L turbocargado

 

Potencia hp/rpm: 250/5,250

 

Torque lb.-pie/rpm: 295/2,500

 

Transmisión: Automática 6 velocidades

 

Tracción: Delantera

 

Volante: Forrado en piel con controles de audio, manos libres y crucero

 

Asientos: Eléctricos, forrados en piel.

 

Sistema de entretenimiento: AM/FM, CD, MP3, auxiliar, USB, bluetooth, Buick Intellilink, conexión a internet, navegador satelital, pantalla táctil y sistema de sonido Bose.

 

Bolsas de aire: Frontales, laterales y de rodilla para conductor y pasajero, laterales traseras y de cortina para las dos filas.

 

Frenos: De disco con ABS

 

Otros sistemas: Control de estabilidad Stabilitrak, control de tracción y asistente de frenado, cámara de reversa con detección de obstáculos y peatones.

 

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