¿Por qué no debes ignorar el testigo de falla en el motor?

Conoce las principales causas por las que se puede encender esta luz en el tablero de tu automóvil.

POR: Pablo Monroy el Mar, 25 de Octubre de 2022, 09:21 am

Pablo Monroy

Pablo Monroy |

Licenciado en Periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, fotógrafo automotríz y entusiasta de las cuatro ruedas. / IG: @elpablomonroy

Nuestro auto no sólo nos avisa cuando algo no anda bien por medio de ruidos, sensaciones extrañas al volante o una deficiente calidad de marcha, sino que, además, cuenta con un sistema de símbolos ubicados en el panel de instrumentos los cuales, dependiendo del escenario, se iluminarán para transmitirnos diferentes informaciones.

 

Por ejemplo, si hay suficiente presión de aceite, si el nivel del depósito del líquido de frenos es correcto, si llevamos las luces altas o bajas encendidas, si la temperatura del motor se ha elevado considerablemente, si estamos perdiendo presión de inflado en alguno de los neumáticos, etcétera, los cuales debemos atender antes de que se produzca un daño mayor en alguno de los sistemas que integran nuestro automóvil.

 

En la actualidad, su significado no ha cambiado mucho, aunque las causas que pueden encenderlos se han multiplicado. Además, no podemos dejar de lado que, al colocar cada vez más tecnología y confort en los vehículos por parte de sus fabricantes, se emplea una mayor cantidad de pictogramas.

 

 

En esta ocasión nos vamos a enfocar en uno de los testigos más temidos y que suele provocarnos sudores fríos: el de check engine, el cual nos advierte de una avería en la gestión del propulsor, sistema de inyección, de encendido o de escape.

 

En Atracción nos dimos a la tarea de buscar las fallas más comunes que encienden este testigo, esto con la intención de que los identifiques y sepas cómo actuar, pero lo más importante es que si tu coche los presenta, acudas de inmediato con tu mecánico de confianza para que repare la potencial falla.

 

EN QUÉ CONSISTE

 

Cambio del sensor de oxígeno. También conocido como sensor Lambda, se encuentra entre los componentes más sensibles e importantes en el motor del coche. Su misión es detectar la concentración de oxígeno en los gases de escape.

 

Se encuentra principalmente en el flujo de escape y ayuda a la computadora a definir la eficiencia de combustible óptima. Este sensor no mide la proporción aire combustible, sino la diferencia de oxígeno entre los gases de escape y el aire del ambiente.

 

En la actualidad los motores pueden usar hasta cuatro sensores, que no sólo controlan el contenido de oxígeno del gas de escape sino también la eficacia del convertidor catalítico.

 

 

Dado que el sensor de oxígeno está en la corriente de escape, puede contaminarse y provocar fallas en su funcionamiento, como exceso de quema de combustible o una fuga de aceite, el cual se quema en la cámara de combustión. También está expuesto a temperaturas extremadamente altas y, como cualquier componente, puede desgastarse con el tiempo.

 

Cambio del catalizador. Se trata de un componente que se encarga de controlar y reducir los gases nocivos expulsados por el escape mediante reacciones químicas.

 

Debido a la necesidad de este dispositivo de alcanzar temperaturas entre los 400 y los 700 grados centígrados para su rendimiento óptimo, el catalizador se sitúa en el tubo de escape, cerca del motor, donde los gases aún mantienen una temperatura elevada.

 

Esta falla puede surgir por una avería en el encendido, ya sea por un mantenimiento inadecuado de las bujías o porque las bobinas del sistema de encendido están en mal estado.

 

Cambio de bujías

 

Su función principal es la de generar la chispa que enciende la mezcla de aire gasolina en las cámaras de combustión del motor para que entre en marcha y se genere trabajo mecánico. Ignorar una sustitución necesaria puede conllevar más problemas.

 

Las bujías tienen una duración estimada por los fabricantes que varía según el material de sus electrodos. Las de cobre resisten menos y hay que cambiarlas a partir de los 15,000 kilómetros, mientras que las de platino o iridio pueden durar hasta 60,000 kilómetros aproximadamente.

 

Cuando estos componentes fallan, la combustión no es eficaz, y el consumo de combustible se incrementa considerablemente.

 

Cambio del termostato

 

Es una pieza importante ya que si el coche está frío, el termostato impide el paso del líquido refrigerante al radiador para que el motor alcance su temperatura de trabajo adecuada más rápido. Cuando acaba el proceso, la válvula del termostato se vuelve a abrir para que el líquido regrese al radiador y evitar que se sobrecaliente.

 

Si se queda atascado, no se detectará la temperatura a la que se encuentra el motor y dejará de regularla con el refrigerante para que ésta sea siempre óptima, lo que provoca que el check engine se encienda.

 

Cambio de bobinas de encendido. Esta pieza es la encargada de elevar la energía eléctrica del acumulador o batería del coche para poder permitir la ignición del combustible con la chispa eléctrica en las bujías.

 

Antes era común contar con una sola bobina de encendido que repartía la corriente a todas las bujías. En la actualidad, la mayoría de automóviles cuentan con un sistema de bobina individual en cada bujía.

 

Una bujía defectuosa, un cable de bujía con una resistencia excesiva, las vibraciones del propio motor, sobrecalentamiento o el exceso de humedad pueden provocar un aumento en la tensión de salida de la bobina, provocando fallas de encendido y problemas para arrancar.

 

Cambio del caudalímetro

 

Es un pequeño sensor que se encarga de medir la cantidad de aire que entra en el colector de admisión del motor, y de enviar esta información a la computadora.

 

Esta la analiza y, según unos parámetros preestablecidos, ajusta el combustible inyectado en los cilindros para una mejor combustión. De esta forma, además de ahorrar en combustible, se reducen las emisiones contaminantes. La mejor forma de mantenerlo es manipulándolo lo menos posible y usando filtros de aire de calidad.

 

Cambio de válvula de control de emisiones

 

Esta parte permite que los restos del combustible sean quemados, por lo que puede atascarse con cierta facilidad por la acumulación de suciedad, de ahí que, una vez que esto suceda, se encienda el testigo de check engine.

 

Cambio de la tapa del tanque de combustible. Aunque no lo parezca, esta pieza va más allá de proteger el orificio por donde se lleva el depósito de combustible, pues esta pieza contiene una válvula que permite que ingrese aire al tanque conforme el combustible se va consumiendo.

 

Si el tanque estuviera sellado herméticamente, la bomba de combustible pronto crearía suficiente presión de succión negativa dentro del tanque para colapsarlo.

 

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