Este es el deportivo que has deseado domar toda tu vida

POR: Cristian Moreno el Vie, 14 de Agosto de 2015, 02:08 pm

 El Cayman GT4 ha llegado para modificar el ciclo de la cadena alimenticia, pues nunca más este modelo podrá ser considerado como uno de entrada. Foto: Atracción +23 VER GALERÍA
Cristian Moreno

Cristian Moreno | Colaborador

Amo los autos y me apasiona la movilidad. Coordinador del concepto  Atracción en sus distintas plataformas. Editor del periódico Excélsior y conductor en Excélsior Televisión. Consultor, conferencista y colaborador del programa de radio Autos en Imagen. Ciudadano del mundo, hecho en Cuernavaca. 

Los ingenieros de Porsche se han ins­pirado en la teoría de la evolución para llevar al discípulo más avanzado del 911, el Cayman, a donde nunca an­tes había llegado: un lugar cerca del Olimpo.

 

Los primeros pasos, dados con las versiones S y GTS han servido para que el salto del GT4 sea definitivo y contundente.

 

A primera vista, este Cayman delata su pacto con Eolo, el dios del viento, pues al frente presume enormes to­mas, que canalizan al aire hacia donde es más útil, refrigerando los neumáti­cos y frenos del bólido.

 

A lo largo de todo el auto los di­señadores han dispuesto de formas y canales, para que su esculpida figura sirva de conducto al viento, jugando a favor y no en contra.

 

Al llegar a la parte posterior en­contraremos un enorme alerón, que además de pegar el auto al piso tam­bién sirve como carta de presenta­ción, basta con verlo para imaginar su potencial. Ningún otro Cayman tiene tanto trabajo aerodinámico (0.36 de coeficiente). 

 

Foto: Atracción 

 

TODO UN ATLETA

 

Y con el mismo cuidado que le pusie­ron al diseño, los ingenieros han traba­jado en la elección de los materiales.

 

Puro músculo, la grasa desapare­ció, pues aquí nada está de más. Así que encontraremos fibra de carbono, aluminio y otros materiales ligeros de manera generosa, logrando que la báscula se detenga en apenas mil 415 kilogramos, mismos que el motor de seis cilindros carga con facilidad. Cuanto más le pidas, más te da.

 

Si bien encarrerados los 385 ca­ballos de fuerza sorprenden por el trabajo que hacen a la hora de incrementar la velocidad, es des­de el punto muerto cuando encontraremos la experiencia más fascinante, pues más allá de los 4.4 segundos en los que promete ir de cero a cien km/h, nos emo­cionó la sensación que brinda la con­tundente aceleración. Y como buen deportivo que se jacte de estar listo para la pista, éste frena tan bien como acelera, gracias a los frenos cerámicos.

 

Foto: Atracción 

 

El fascinante motor bóxer 3.8 litros es capaz de empujar con 309 libras pie de torque y llevarte hasta los 295 kilómetros por hora. Por desgracia en México no encontramos carretera para vivir en carne propia tal hazaña.

 

Como buen deportivo de cepa, el Cayman GT4 presume ciertas peculiaridades, una de ellas es la trans­misión, que de ma­nera exclusiva se ofrece una están­dar de seis veloci­dades que le pone una dosis extra de diversión a la con­ducción, pues para llevar a su máxima expresión las capacidades del auto hay que ir atentos todo el tiempo al cuentarevoluciones.

 

Uno de los detalles inequívocos que nos recuerda en todo momento que estamos a bordo de un Porsche es la sinfonía del motor. Durante nuestro recorrido por la autopista nos permi­timos accionar el botón que hace más ronco el ronroneo.

 

Pero si algo hace trascendental a este vehículo, definitivamente es la forma en la que equilibra el peso, gracias a su motor central, que se ha colocado apenas unos centímetros por delante del eje tra­sero, para encontrar el lugar ideal y ofrecer un centro de gravedad muy bajo. 

 

Foto: Atracción 

 

No importa qué tan pasados en­tremos a una curva o cuan brusca sea la maniobra que realicemos para cambiarnos de carril, el balance de este Cayman permanece intacto.

 

Además, para no dejar nada a la suerte la marca de Stuttgart incluyó una larga lista de asistencias electró­nicas y amortiguación variable, que es posible regular, por si queremos poner a prueba nuestras capacidades y asumir ciertas responsabilidades.

 

Lo más recomendable es que el modo más deportivo (Sport), que incrementa las capacidades y mo­difica la puesta a punto, así como la desconexión de estos controles, sólo se haga en un ambiente controlado, como el de una pista.

 

Detalles como los cordones con los que se abren las puertas, que han sustituido las manijas, nos recuerdan que estamos a bordo de una máqui­na rebelde, cuyo objetivo principal es ser deportivo. 

 

Foto: Atracción 

 

Si bien la tracción es trasera, es importante decir que la marca ha desarrollado un bloqueo transversal del eje trasero que mejora el des­empeño del auto y evita derrapar.

 

La clara evolución de este vehí­culo le permite montar un sistema de infoentretenimiento que incluye pantalla táctil con navegación y un muy buen estéreo.

 

Nuestra experiencia a bordo del Cayman más sofisticado de Pors­che nos dejó claro que, como po­cas propuestas en nuestro país, ésta prácticamente no tiene rivales, al menos no una que lo ponga real­mente nervioso.

 

Foto: Atracción 

Infografía: Jaime Castillo, con información de Cristian Moreno

 

#AG

 

Foto: Atracción 

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