Aire o nitrógeno para las llantas, ¿qué es mejor?
POR: Pablo Monroy el Lun, 04 de Julio de 2022, 11:06 am
Licenciado en Periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, fotógrafo automotríz y entusiasta de las cuatro ruedas. / IG: @elpablomonroy
Seguramente has escuchado que el inflado de las llantas del coche se puede hacer con nitrógeno, un gas cuya principal característica es que, al no contener humedad, no se expande ni se contrae con el cambio de temperatura dentro del neumático mientras está en movimiento, cosa que sí sucede con el aire del ambiente.
Con esto no queremos sugerir que el aire común sea malo o no sirva, pues se sigue y seguirá utilizando siempre para inflar neumáticos, pero el nitrógeno tiene otras cualidades. Para conocerlas a fondo, acudimos con Ricardo Camino, gerente de Autocamino, distribuidor autorizado Pirelli ubicado en Puebla.
“Utilizar nitrógeno para llenar las llantas es mejor. Lo que sucede es que el aire común, el que respiramos y que se almacena en un compresor para poder ser utilizado está compuesto por varios elementos, uno es el nitrógeno en su mayoría, oxígeno y la humedad del ambiente.
“Al ser una mezcla de diferentes gases, el tamaño de las moléculas de cada uno es diferente, esto significa, que, al estar a presión, la forma en que empujan o ejercen presión sobre las paredes del neumático también es diferente, no es uniforme.
“Al contener humedad, la presión en el interior de la llanta no es constante, porque el calor o el frío provocan que dichas moléculas se contraigan o se expandan; todo esto con el paso del tiempo propicia a que el neumático se deforme.
“Cuando llenamos con nitrógeno, al estar en estado puro, todas sus moléculas son exactamente iguales, y la presión que ejercen contra las paredes de la llanta es la misma, no hay deformación ni en la banda de rodamiento ni en las caras o flancos de la llanta; además, al no tener humedad y ser un gas frío, tampoco hay contracción ni expansión del gas por efecto de la variación de la temperatura”, explicó el especialista.
Esto es una gran ventaja porque, por ejemplo, si la presión al interior del neumático está calibrada en 32 libras con aire común y salimos a carretera y hace mucho calor, la lectura puede aumentar hasta 35 o más libras debido a la humedad, y esto en un neumático en malas condiciones, o que ya fue reparado, puede provocar un percance de suma importancia, pues puede llegar a reventar.
“Vale la pena agregar que este gas es inflamable y contribuye a evitar la oxidación de ciertos componentes del rin, sobre todo si son de acero, conservando las propiedades y la flexibilidad del caucho de la llanta. Llenar cada llanta con nitrógeno en nuestro distribuidor cuesta alrededor de 80 pesos, que francamente no es caro, sobre todo por todos los beneficios que mencionamos”, concluyó el especialista.
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