Ogier dice adiós al WRC de tiempo completo con su octavo campeonato

Sébastien Ogier deja el WRC de tiempo completo en un momento donde bien podría tratar de igualar a Sébastien Loeb y sus nueve campeonatos dentro de la serie.

POR: Redacción el Dom, 21 de Noviembre de 2021, 07:16 am

Sébastien Ogier ganó en el Rally Monza 2021 su octavo campeonato en el WRC
Redacción

Redacción | Colaborador

Amamos los autos por eso nos adentramos en su mundo.

Pocas veces en el deporte dos figuras con un talento inigualable se presentan en el mismo tiempo y en ocasiones tienen que pasar muchos años, hasta décadas, para que otro deportista llegue y arañe el legado del denominado “más grande”.

 

Pero en el Campeonato Mundial de Rallies, mejor conocido como el WRC, los dos máximos ganadores se pasaron la estafeta, e incluso compitieron juntos y tuvieron sus primeros roces a la par, porque mientras el francés Sébastien Loeb seguía en la suma de sus nueve campeonatos totales, su compatriota Sébastien Ogier empezaba a reclamar su lugar como futuro número uno del mundo, una historia de éxitos que inició en el Rally México 2008 cuando se llevó el triunfo de la categoría Junior, pero se ubicó octavo de la general con un coche inferior al de otros competidores.

 

Cuando ambos se encontraron en Citroën en las temporadas 2010 y 2011 las chispas salieron y estaba claro que ambos no podrían coexistir en el mismo terreno, fue en ese momento cuando Ogier se separó de la marca que tanto lo había apoyado para cambiar a Volkswagen y emprender un camino con dudas que pronto se aclararon.

 

Citroën tal vez se lamentó de dejarlo ir en su momento, pero eso permitió al mundo conocer a un piloto extraordinario con una cualidad especial para desarrollar coches de competencia para el rallismo, fue así como después de un año 2012 de trabajo el francés cosechó lo que sembró, cuatro campeonatos mundiales en los que dominó a placer a lado de su Polo R WRC, pero además dotó a la categoría de una nueva cara.

 

Loeb era educado, pero a la vez serio, sonriente en la victoria, pero con un gesto poco expresivo cuando las cosas no salían. Ogier era explosivo, como todo joven, con una sonrisa y dispuesto a dejarse querer por el público, pero esa misma energía lo exhibía cuando los números no estaban ahí, era un deportista más humano, con sus defectos y virtudes.

 

Como otras figuras en el deporte motor, varios señalaban que su éxito solo se debía a que contaba con un auto competitivo y cuando VW decidió dejar la categoría él era la figura más cotizada del paddock. Su decisión de competir en 2017 con el equipo M-Sport, la representación de Ford dentro del campeonato y el equipo con menos recursos económicos respecto a Toyota y Hyundai, sorprendió a varios quienes consideraban su dominio terminaría.  

 

Dos campeonatos consecutivos con el equipo de menos recursos, sin el apoyo de fábrica al 100 por ciento, dejaron en claro que el talento estaba en sus manos y no solo en el coche. Dos actuaciones que hirieron a los directivos de Hyundai y Toyota, quienes habían invertido millones de dólares más que la escuadra de Malcolm Wilson y se veían superados por el talento de un solo hombre que había encajado las piezas a su favor.  

 

Un breve regreso a Citroën en 2019 no fue como Ogier esperaba y finalizó tercero cediendo su corona después de seis años consecutivos de dominio a Ott Tanak y Toyota, quien a su vez decidió dejar el equipo nipón para aventurarse con Hyundai, abrió las puertas al galo para competir para su cuarta marca distinta. Si bien los primeros rallies fueron de adaptación con el Yaris WRC, al final encontró la sincronía para sumar su séptimo título en 2020.

 

La pandemia trajo un año difícil en el mundo deportivo, pero dentro de todo ello hubo un aspecto positivo. El calendario inconcluso del año anterior dejó sediento a Ogier por una temporada completa más, por lo que su deseo de retirarse de tiempo total del WRC se prolongó hasta finales de 2021, donde con una victoria autoritaria se llevó la victoria y su octavo título dentro de la categoría, que lo afirman como el segundo máximo ganador de coronas dentro de la serie. 

 

Sin importar si hubiera perdido el cetro, Ogier ya está en los libros de historia del deporte motor, una aventura que seguirá escribiendo en el Campeonato Mundial de Resistencia donde quiere algún día correr en las 24 Horas de Le Mans en la categoría principal. 

 

Ogier se va como muchos quisieran en el deporte, por decisión propia, sin que las nuevas generaciones aún le hayan obligado a retirarse, en plena facultad para incluso igualar la marca de Loeb, alguien con quien nunca le gustó lo compararan, y tal vez superarla, pero eso es algo que ya no sabremos.

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Aclaración:
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