Jaguar E-Pace, Marca su territorio

POR: Pablo Monroy el Lun, 05 de Febrero de 2018, 03:25 pm

Con la e-pace, jaguar quiere demostrar que la integrante más pequeña de su familia de camionetas es más que un lindo gatito, pues sus prestaciones y herencia deportiva están presentes en cada partícula de su ejecución
Pablo Monroy

Pablo Monroy |

Licenciado en Periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, fotógrafo automotríz y entusiasta de las cuatro ruedas. / IG: @elpablomonroy

CÓRCEGA, Francia.- Son las 12 del mediodía y aca­bamos de tocar tierra so­bre el pequeño aeropuerto de Figari, en Córcega, la cuarta isla más grande del Mediterráneo, con una ex­tensión de territorio mon­tañoso de ocho mil 680 kilómetros cuadrados y habitada por apenas 260 mil personas.

 

Está plagada de ca­rreteras secundarias ser­penteantes que, desde el aire, parece que forman un enorme laberinto que se antoja mucho desafiar a bordo de un auto de­portivo. Suponemos que Jaguar tuvo la misma idea que nosotros, así que nos convocó hasta este paraíso para poner a prueba su más reciente creación: la E-Pace.

 

FOTO: Jaguar

 

Y es que la firma britá­nica, al igual que la inmen­sa mayoría de fabricantes de automóviles, está em­peñada en lanzar nuevos SUV, motivados por el di­namismo de un segmento que sigue creciendo como la espuma, sobre todo el que tiene que ver con las SUV compactas.

 

Así que al cliente lo que pida y Jaguar, que ya tenía presencia con la F-Pace, ahora lanzó la E-Pace, la hermana menor que, a finales de marzo, estará disponible en los conce­sionarios Jaguar en nues­tro país y que, si lo deseas, ya la puedes preordenar a través de su página de internet.

 

FOTO: Jaguar

 

A MANEJAR SE HA DICHO

 

Tras un breve descan­so luego de bajarnos del avión, y de que la gente de la marca revisara la vigen­cia de nuestra licencia de manejo, es momento de domar a este lindo gatito, o de que nos enseñe uno que otro truco que ocul­te bajo la manga pues, en estas pruebas, todo puede pasar.

 

Antes de ponernos tras el volante de la versión Rdynamic, la más agresi­va de la oferta en cuanto a potencia y prestaciones se refiere, tomamos unos minutos para observar el trabajo de carrocería.

 

FOTO: Jaguar

 

La parte trasera se pa­rece mucho a la de su hermana mayor pero en miniatura; destacan las líneas de carácter que cruzan por las vistas laterales y que rema­tan en la parte media de las alargadas calaveras, formando una protuberan­cia justo por encima de las salpicaderas traseras que dejan ver cierta musculatu­ra y que de inmediato nos recuerdan a la cintura del F-Type.

 

En la parte frontal de esta SUV, aunque mantie­ne el lenguaje que el jefe de diseño de Jaguar, Ian Callum, ha puesto en sus últimas creaciones, la di­ferencia con la F-Pace es más notoria, sobre todo por las dimensiones de los faros, las tomas de aire ubicadas en los extremos inferiores de las fascias y de la enorme parrilla por la que ingresa el aire para refrescar el motor.

 

FOTO: Jaguar

 

Al cruzar el umbral tras abrir la puerta del lado iz­quierdo y dejarte abrazar por el asiento del conduc­tor, encontrarás un interior con todo el lujo, calidad de materiales y ensambles a los que Jaguar nos tiene acostumbrados.

 

Se destaca, además de la piel y del olor a coche nuevo, por los muchos re­covecos para guardar co­sillas, y por un panel de instrumentos completa­mente digital y la enorme pantalla de 10 pulgadas del sistema de infoentreteni­miento en el que, de inme­diato, vinculamos nuestro iPod (somos de la vieja es­cuela) para darle sabor a la ruta.

 

FOTO: Jaguar

 

Durante los primeros kilómetros detectamos que el motor L4 2.0 litros tur­bocargado confeccionado en aluminio es silencioso, pero si quieres escuchar un buen rugido, bastará con hundir el pedal del acele­rador, darle un segundo al turbo para que respire pro­fundo y sople al interior de los pulmones de la E-Pa­ce, para llenarlos de aire y terminar con una buena explosión de torque repar­tido a las cuatro ruedas de 295 libras-pie.

 

No hemos pasado ni 15 minutos a bordo de la camioneta y ya debemos enfrentar el primer obs­táculo de la ruta, un tra­mo de ocho kilómetros de terracería ligera que poco a poco se fue trans­formando en un escenario más propio de un vehículo todoterreno.

 

FOTO: Jaguar

 

Nuestro mejor aliado para salir victoriosos de esta faena, a pesar de que las Pirelli Pzero Escorpio de bajo perfil no resultaron (ni tendrían por qué) ser las llantas más apropiadas, fue el sistema de tracción en las cuatro ruedas AWD, dotado con diferenciales multidisco en ambos ejes que reparten el torque a las ruedas para tener una mu­cho mejor tracción, aco­plando y desacoplando los semiejes.

 

En estos terrenos la sus­pensión se siente rígida, aun en el modo confort, y cada vez que las ruedas caían sobre la tierra al pa­sar sobre una piedra, senti­mos un golpe seco, pero al final la E-Pace superó las expectativas.

 

FOTO: Jaguar

 

Estamos de regreso en el asfalto en el modo Race, devorando kilóme­tros, castigando los frenos en las pendientes pronun­ciadas sin que se quejen y trazando curvas sinuo­sas con precisión, cortesía nuevamente de la tracción AWD que, cada 10 milise­gundos, ejecuta una lectura para determinar la canti­dad de empuje que debe transmitir a las ruedas en función de las condiciones del camino y del manejo.

 

Cualidades que se refuerzan con la puesta a punto de la suspensión, cuya rigidez evita cualquier balanceo excesivo de la ca­rrocería para una sensación de estar manejando no una SUV, sino un auténtico hot hatch, con una extraordi­naria estabilidad y aplomo que transmite seguridad al conductor.

 

Los 300 caballos de fuer­za que entrega el propulsor, acoplado a una transmisión automática ZF de nueve ve­locidades, que toma buenas y rápidas decisiones, mueven con mucha soltura los más de mil 800 kilos que la E-Pace registra en la báscula.

 

 

El sol comienza a ocultarse y desafortunadamente todo lo que empieza debe terminar, y tras más de 300 kilómetros recorridos, con un consumo de combustible combina­do de 10 km/h, debemos regresar las llaves y a la E-Pace de vuelta con sus creadores.

 

Sería una pena que una camioneta así y con tantas cualidades tuviera que estar destinada a pasar el mayor tiempo de su vida postra­da en los estacionamientos de los centros comerciales, aunque, si a su futuro dueño y conductor un día se levan­ta con un tornillo flojo en la cabeza y quiere llevarla más allá, la nueva Jaguar F-Pace siempre estará dispuesta a hacerlo, pues cuenta con las herramientas necesarias para lograrlo.

 

EQUIPAMIENTO

 

ASIENTOS: Forrados en piel con ajuste eléctrico; segunda fila abatible

VOLANTE: Forrado en piel, multifunción. ajustable, con paletas de cambio

ENTRETENIMIENTO: Sistema con pantalla táctil a color de 10 pulgadas con radio AM/FM, MP3, AUX, USB, Bluetooth, navegador satelital

MÁS EQUIPO: Quemacocos eléctrico, aire acondicionado automático de doble zona, rines de aleación de 20 pulgadas

 

SEGURIDAD

BOLSAS DE AIRE: Frontales, laterales para conductor y pasajero y de tipo cortina para las dos filas

CINTURONES: Cinco de tres puntos

FRENOS: De disco con ABS

OTROS SISTEMAS: Control de tracción y estabilidad, asistencia de estabilidad para remolque de arranque en pendiente y de frenada de emergencia


 

MOTOR

TIPO: L4 2.0 litros turbo

POTENCIA HP/RPM: 300/5,500

TORQUE LB.-PIE/RPM: 295/1,500

TRACCIÓN: AWD

TRANSMISIÓN: Automática 9 vels.

ACELERACIÓN 0-100 KM/H: 6.4 segundos

VEL. MÁXIMA: 243 km/h

CONSUMO:  12.5 km/l 

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