El adiós de una leyenda
POR: Gil Padilla el Sáb, 19 de Mayo de 2012, 10:15 am
Gil Padilla | Coordinador
Me gusta el Porsche Panamera y siempre preferí a Alain Prost por encima de Ayrton Senna. Yo vi a los Chicago Cubs ser campeones de la World Series en 2016. Mi twitter es: @Gil_Padilla
El mundo del motor está de luto, luego de que uno de sus máximos amantes y máximos referentes apagó su motor hace unos días, pero el legado de Carroll Shelby siempre vivirá entre nosotros gracias a las imponentes máquinas que su pasión por los caballos de fuerza y las altas prestaciones desarrollaron durante más de medio siglo.
Carroll Shelby nació el 23 de enero de 1923 en Leesburg, Texas, su padre, Warren Hall Shelby, era cartero y su madre, Eloise Lawrence Shelby, era ama de casa.
A los siete años fue diagnosticado con un mal cardiaco y pasó su infancia postrado en cama. Con 14 años fue dado de alta y regresó a la escuela, cuando finalizó la preparatoria se enlistó en el ejercito estadunidense y sirvió como piloto de pruebas e instructor de vuelo en la Segunda Guerra Mundial.
Al término de la guerra volvió a Texas donde trabajó en el negocio de la basura y el petroleo, sin embargo, cambió estos giros por la crianza de pollos, desafortunadamente murieron víctimas de la enfermedad de Newcastle.
El inicio de la leyenda
La década de los cincuenta marcó la llegada de Shelby al mundo del deporte motor. Sus habilidades al volante lo convirtieron rápidamente en un piloto deseado por los más importantes equipos de carreras en Estados Unidos y Europa.
En su palmarés destacan 16 récords de velocidad, fue elegido el piloto del año por Sports Illustrated, así como una victoria en las 24 Horas de LeMans, que consiguió en la carrera de 1959 junto al británico Roy Salvadori, a los mandos de un Aston Martin DBR1/300.
En octubre de ese año Shelby anunció que dejaría el automovilismo deportivo debido a sus afectaciones cardiacas, mismas que lo obligaban a tomar pastillas de nitroglicerina, antes de cada competencia.
Además, corrió ocho carreras de Fórmula 1 en las tempordas 1958 y 1959, consiguiendo un cuarto puesto como su mejor resultado.
El creador del Cobra
Tras su retiro Shelby fundó una escuela de pilotos y la compañía Shelby-American, donde comenzó a modificar automóviles para convertirlos en bólidos de altas prestaciones.
En 1961 firmó un convenio con el fabricante inglés de deportivos AC Cars, para crear un auto que le daría fama internacional.
Carroll mezcló el lugero chasis de tubulares, con una carrocería de aluminio y un poderoso motor V8 de Ford, y fue así como en el Autoshow de Nueva York de 1962 presentó el AC Shelby, mejor conocido como Shelby Cobra.
Los directivos de Ford querían que el Mustang demostrara todo su potencia en las pistas de carreras, por ello llamaron a Shelby para desarrollar una versión de carreras del pony car.
En enero 1965 se presenta el Mustang Shelby GT350, que un mes después consiguió su primera victoria en las pistas de carreras al imponerse en Green Valley, Texas. Un año más tarde apareció el GT500, nomenclatura que hasta hoy representa el máximo referente de desempeño y deportividad en el muscle car de la firma del óvalo azul.
Además, se le atribuye el desarrollo del GT40, auto con el que Ford destronó a Ferrari en las 24 Horas de LeMans, Pedro Rodríguez ganó esta carrera en 1968 al volante de uno de estos autos.
También estuvo involucrado en otros proyectos importantes como el Dodge Viper y varios modelos R/T del Grupo Chrysler.
Shelby dejó un legado difícil de igualar.
(Con información de Marco Robles)