¿Disco vs tambor, cuál es mejor?

POR: Pablo Monroy el Lun, 09 de Agosto de 2021, 03:05 pm

Conoce las cualidades y diferencias de estos dos sistemas de frenado de nuestro coche
Pablo Monroy

Pablo Monroy |

Licenciado en Periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, fotógrafo automotríz y entusiasta de las cuatro ruedas. / IG: @elpablomonroy

La misión del sistema de frenos, cada vez que pisamos el pedal, es la de disminuir la velocidad del auto o detenerlo por completo; una gran responsabilidad, si lo pensamos con detenimiento, que lo convierte en uno de los sistemas más importantes de un vehículo y que requiere de mayor atención en su mantenimiento.

 

En la actualidad existen dos tipos de frenos: de disco y de tambor, y en un coche pueden convivir ambos, ya sea de disco, siempre en el eje delantero, y de tambor para las ruedas traseras, o bien ser de disco en los dos ejes. Si bien los dos trabajan bajo el mismo principio, la fricción entre dos componentes, cuyo origen se remonta a principios del siglo XX, cada uno tiene características propias que los diferencia de acuerdo con sus capacidades y tolerancias.

 

 

Paso a paso

 

El principal enemigo al que los ingenieros que desarrollan sistemas de frenado deben enfrentarse es al calor que se produce debido a la fricción entre las partes fijas y móviles; recuerda a tu profesor de Física de la secundaria cuando te dijo que la energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma.

 

Dentro de ese rompecabezas, además deben encontrar la forma de disipar las altas temperaturas y combinar materiales que soporten tanto la fricción como el calor y que, por si fuera poco, no eleve los costos de producción, sin duda alguna una labor titánica.

 

Es aquí en donde los ingenieros echan a andar su maquinaria para resolver estos retos. La principal diferencia entre un sistema de tambor y uno de disco es la capacidad que tienen de liberar calor y, aunque están mejor protegidos contra los agentes contaminantes exteriores, en el tema del calor, los de tambor llevan la de perder.

 

 

Cuando el émbolo hidráulico se expande y empuja las balatas contra la pared del tambor, éstas se aferran a dicha superficie y el auto se detiene, pero el calor de la fricción tarda en salir, pues queda atrapado precisamente entre la base o plato que sujeta todo el conjunto: émbolos, resortes, balatas, etcétera, y el propio tambor de acero.

 

En consecuencia no hay buena refrigeración y podemos llegar más rápido a fatigar las balatas, sobrecalentar el líquido de frenos, e inclusive fracturar los tambores; además, no podemos ignorar el hecho de que el tiempo de frenado es mayor y, por lo tanto, también lo será la distancia de frenado.

 

Ésa es una de las razones (la principal es el bajo costo de producción) por la cual los frenos de tambor se colocan en el eje trasero, ya que, al pisar el pedal, el peso del vehículo se transfiere al frente, por lo que un sistema con discos en la parte delantera y tambores en la trasera permite un frenado más eficiente para la mayoría de los vehículos.

 

 

En los de disco, en cambio, la refrigeración no es tanto problema porque tanto los cálipers como los discos están expuestos a que el aire que fluye cuando el coche está en movimiento les pegue y los enfríe.

 

Sin embargo, una de las ventajas de los tambores es que la superficie de frenado, es decir, el área de contacto que cubre las balatas contra la superficie es mucho mayor que en los discos, pues casi cubren toda la periferia del tambor; argumento que no aplica en los discos, pues el área de las pastillas está limitada al tamaño de los cálipers.

 

Ambos sistemas son fiables y eficientes. El de disco aventaja a los de tambor en cuanto a rendimiento y diseño; por su parte, los de tambor son los más robustos y económicos, de allí que se apliquen con mayor frecuencia en los autos de gran tamaño y peso.

 

 

Los más seguros son los discos de freno ya que son ecualizados; es decir, que las cuatro ruedas frenarán del mismo modo y con la misma intensidad, sin la necesidad de ajustarlos conforme las pastillas se van desgastando, en cambio los de tambor, conforme las balatas se desgastan, se deben ajustar para que el frenado sea igual que en las ruedas delanteras.

 

Sin embargo, todo tiene un límite. Cuando la temperatura excede los parámetros normales de funcionamiento porque estamos abusando del uso de los frenos, entonces las balatas se cristalizan.

 

Esto significa que la resina de algunos materiales que integran el compuesto de la balata (cerámicos, cobre, grafito, entro otros) se conviertan en líquido y salgan a la superficie a consecuencia de las altas temperaturas, formando una capa brillante y ultradura que evita que el rozamiento entre esta pieza y el disco o tambor sea deficiente, a tal grado que la capacidad de frenado se pierda momentáneamente en su totalidad.

 

Si no has revisado el estado de los frenos de tu auto, no te arriesgues, hazlo lo antes posible.

 

Cuídalos

 

Si tu coche es manual y has anticipado algún escenario que te obligue a reducir la velocidad o detenerte, debes ayudarte con el motor.

 

En un coche de transmisión automática, si cuenta con modo manual, debes activarlo e ir reduciendo de marchas.

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