Conoce el funcionamiento del sistema de aire acondicionado y sus posibles fallas

POR: Pablo Monroy el Sáb, 07 de Agosto de 2021, 09:26 am

El sistema de aire acondicionado del coche se compone de partes fundamentales: compresor, condensador, filtro de secado, válvula de expansión, evaporador y tuberías.
Pablo Monroy

Pablo Monroy |

Licenciado en Periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, fotógrafo automotríz y entusiasta de las cuatro ruedas. / IG: @elpablomonroy

Conforme pasa el tiempo los sistemas que integran los vehículos van evolucionando para que la experiencia de manejo sea cada vez más segura y confortable. En ese sentido, el sistema de aire acondicionado juega un papel fundamental para que el ambiente en el interior del auto sea agradable, sobre todo en temporadas de calor.

 

El primer experimento de aire acondicionado sucedió en 1884, ideado por William Whiteley, quien colocó bloques de hielo en un recipiente sobre el techo de un carruaje y un ventilador movido por el eje de las ruedas, el cual impulsaba aire fresco al interior.

 

 

Posteriormente, el fabricante de automóviles Packard presentó en 1939 el primer sistema de refrigeración funcional llamado serpentina de enfriamiento.

 

En la actualidad este sistema ha avanzado a pasos agigantados, y basta con presionar un par de botones para regular la temperatura del interior del coche con el menor gasto de energía posible, a tal grado que diferentes estudios han dado a conocer que el motor del coche consume más combustible cuando nos desplazamos a una velocidad superior a 50 km/h con las ventanas abajo.

 

ASÍ TRABAJA

 

Esencialmente, el principio básico de funcionamiento del aire acondicionado del coche está dado por la compresión y descompresión del gas refrigerante el cual, al comprimirse, se calienta, mientras que su descompresión permite enfriar el habitáculo.

 

 

Es momento de que desempolves tus lecciones de física de tercero de secundaria y recuerdes que a toda presión le corresponde una temperatura. Si la presión de un gas dentro de un recipiente incrementa, también lo hará la temperatura; en caso contrario, si la presión disminuye, la temperatura hará lo mismo.

 

El ciclo de refrigeración comienza con el compresor del aire acondicionado, el cual se encarga de aumentar la presión del refrigerante, aspirándolo en forma de gas a baja presión y comprimiéndolo para enviarlo al condensador.

 

Este gas caliente a alta presión llega al condensador, un radiador instalado en la parte frontal del vehículo y por delante del radiador del motor, el cual aprovecha el flujo de aire que incide sobre él cuando el auto está en movimiento o cuando el ventilador se activa para reducir un poco la temperatura de dicho gas y cambie a estado líquido, manteniendo su alta presión.

 

Este líquido presurizado sale del condensador y se dirige al filtro secador, en donde se atrapan impurezas y pequeñas cantidades de humedad que pudieran contaminar el refrigerante.

 

 

Posteriormente, el refrigerante pasa por una válvula de expansión, en donde el líquido reduce su presión antes de ingresar al evaporador, un componente en el que el fluido absorbe el calor del aire que pasa a través de él, obteniendo como resultado aire frío, el cual es empujado por el ventilador hasta las salidas del habitáculo.

 

El gas a baja presión es absorbido de nuevo por el compresor para volver a realizar el ciclo completo una y otra vez y, finalmente, la humedad se condensa en la superficie fría del evaporador, la cual gotea fuera del vehículo a través de tuberías.

 

Recuerda que el circuito del aire acondicionado es cerrado y en condiciones ideales no debería necesitar nunca de una recarga. En el sistema circula el refrigerante y su aceite, accionados por el compresor, sin embargo, el movimiento al que es sometido el circuito podría provocar la aparición de pequeñas fugas que hacen necesarias las recargas.

 

Te recomendamos que realices una revisión una vez al año. Lo conveniente es que cuando notes que el aire acondicionado no enfría como debería, lleves tu coche al taller, de otra manera estarás consumiendo combustible sin conseguir la refrigeración deseada.

 

Lo ideal es que previo a la recarga, se realice una inspección para buscar fugas para hacer más efectiva la recarga del gas, aunque en ocasiones el paso del tiempo vuelve a las tuberías porosas, lo cual puede ocasionar pérdidas.

 

Las fallas

 

Si el sistema no funciona y ya se comprobó que no hay fugas, entonces la causa podría estar está en el compresor, encarga de comprimir y descomprimir propagándolo por todo el circuito. Es relativamente sencillo de reparar e incluso existen refacciones que evitan la sustitución completa.

 

Si notas que la potencia de la refrigeración es baja, que el aire acondicionado falla o que el ventilador del condensador está en continuo funcionamiento, puede ser que el motivo esté en el condensador. Las causas puede ser la existencia de fugas o de suciedad interior que impide que se realice un intercambio de calor eficaz.

 

Las averías en los filtros del circuito del aire acondicionado pueden deberse simplemente al envejecimiento y al uso cotidiano; su reemplazo hará que la potencia de refrigeración sea óptima de nuevo.

Síguenos en Twitter @atraccion360 y Facebook, o visita nuestro canal de YouTube

¿Qué opinas?

Más de Atracción360