Cómo será la movilidad después del covid-19
POR: Marco Robles el Jue, 18 de Junio de 2020, 01:27 pm
Marco Robles | Colaborador
Periodista automotriz, amante de la pasta, el beisbol, los autos, los días fríos, el whisky y los buenos momentos
¿Transporte público? ¿Comprarme un auto o una motocicleta? ¿Quizá una bici? Todas éstas son preguntas que poco a poco son más comunes entre nosotros, sobre todo ahora que comenzaremos a reintegrarnos a las actividades diarias como ir a la oficina, así que cómo cambiará nuestra forma de movernos en la ciudad.
La respuesta más sencilla es comprar un automóvil, tener un espacio para nosotros solos o bien, para nuestra familia, donde podamos controlar la limpieza y sanidad del interior.
Seguro será la primera opción para muchas personas, sobre todo para aquellas que su economía no se ha visto tan afectada por el confinamiento y el cierre de actividades no esenciales, ya sea para comprar un coche en la agencia o bien, buscar opciones en el mercado de seminuevos.

Aquí encontraremos dos ventajas en este momento: la primera, para quien busca un 0 kilómetros hay buenos planes de financiamiento, descuentos y otras promociones, mientras que para quienes están más interesados en un seminuevo, pueden aprovechar los problemas financieros de otras personas, para conseguir mejores precios en este tipo de vehículos, que muchas veces tienen poco kilometraje y buenos cuidados.
Otra de las opciones que seguro tendrán una fuerte demanda en los siguientes meses es el mercado de las motocicletas, esos vehículos que desde hace varios años tienen un boom de ventas por la agilidad que ofrecen para movernos en nuestras congestionadas urbes.
Rápidas, eficientes y mucho más accesibles que un automóvil, serán para muchos la mejor opción para dejar el transporte público y poder sentirse más a salvo mientras se transportan todos los días.

Sin embargo, esta práctica traerá consigo una mayor saturación en las congestionadas vías de las grandes ciudades, elevando los niveles de contaminación y estrés.
BICICLETAS
Otra de las alternativas, que está siendo cada vez más impulsada por el gobierno de la Ciudad de México es la bicicleta, un medio de transporte totalmente limpio, de muy facil acceso y que además nos puede ayudar a mejorar nuestra salud.
El mercado de bicicletas en México es tan variado que podemos encontrar modelos en tres o cuatro mil pesos y de ahí elevarse por encima de los 100 mil, dependiendo de los materiales, marcas y accesorios que queramos colocarle.

Desde inicios de la década pasada la CDMX ha impulsado este medio de transporte, creando ciclovías y mediante el programa de renta EcoBici. También otras empresas como Jump, Mobike y VBike, han creado sistemas de renta de estos vehículos mediante aplicación y cobro directo a las tarjetas de crédito o débito.
Sin embargo, las grandes distancias que muchos tienen que recorrer entre su casa y el trabajo, así como la orografía de la capital del país (con constantes subidas y bajadas), hacen que esta alternativa tenga un rango de acción limitado, porque ¿a quién le gusta llegar sudado al trabajo o tener que cargar con una muda de ropa y toallitas húmedas para ponerse presentable todos los días?
Quizá la respuesta sea buscar una bicicleta eléctrica, que se apoya en un pequeño motor eléctrico y una batería, para reducir el esfuerzo que requerimos hacer al pedalear para moverla y también, puede impulsar por sí sólo al vehículo durante algunos kilómetros. Sin embargo, hay que bajar la pila para recargarla (en caso de recorrer bastantes kilómetros), tener un enchufe donde podamos dejarla todo el día y su precio es bastante más elevado que el de una bicicleta convencional.

MÁS OPCIONES
Otra de las opciones es utilizar scooters eléctricos que se rentan por aplicación o bien, comprar uno de estos vehículos, pero de nueva cuenta, el kilometraje de uso es limitado y su precio elevado.
Uber, Didi, Cabify y otras apps de conductores también aparecen en la baraja de opciones para la nueva movilidad y, si bien existen muchas personas que afirman que su costo es prácticamente el mismo que el de tener un automóvil propio, siempre existirá la sensación de peligro de contagio, al no saber cómo se sanitizó la unidad, si lo hicieron al bajarse el anterior pasajero y quiénes han viajado este día en ese vehículo.
Por supuesto el transporte público seguirá siendo la única opción para muchas personas, ya sea por su situación económica o porque simplemente disfrutan de la rapidez y eficiencia de algunos transportes como el metro. Sólo que siempre debemos recordar las medidas de seguridad, utilizar cubrebocas, respetar la distancia con los demás pasajeros y lavarnos las manos en cuanto dejemos el transporte.
Es importante que antes de tomar una decisión seas conciente de tus necesidades reales de movilidad, la distancia que recorres, los horarios que acostumbras y tu presupuesto real, para que esta solución no se convierta en una pesadilla.
La pandemia de covid-19 cambiará muchas cosas en nuestro mundo, pero afortunadamente, la movilidad en las grandes urbes contaba ya con un avanzado camino de opciones para elegir.
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