Benito Guerra y su pasión por el volante
POR: Los Editores el Dom, 11 de Noviembre de 2012, 10:03 am
Los Editores | Colaborador
Amamos los autos, por eso escribimos sobre ellos @Atraccion360
Benito Guerra es el mejor piloto mexicano de rallies de la historia. Aprendió a conducir autos gracias a su padre en las condiciones más complicadas para un niño de nueve años de edad: de noche, a escondidas de las patrullas y lloviendo, a bordo de un Datsun estándar, modelo 1970, con una iluminación deficiente.
En 1994 tenía la idea que si era capaz de conducir bajo esas condiciones, salir a la calle con tráfico y manejando un vehículo de transmisión automática, sería mucho más sencillo perder el miedo.
Fueron las mejores lecciones para aquel niño, quien había tenido su primer acercamiento con los motores a los siete años de edad con una Carabela (60 cc) de color azul y amarillo, motocicleta que le obsequiaron en la Navidad de 1992. En ese entonces se refería a esos vehículos de dos ruedas como “las motos que sacaban humo”.
Benito salía a dar paseos alrededor de su casa entre semana. Los domingos, cuando acompañaba a su papá, a quien le heredó el nombre y era aficionado al enduro, encontró su gusto por llevar los vehículos motorizados al límite.
La sensación de libertad, que según el actual líder de la categoría de producción del Campeonato Mundial de Rallies (PWRC) únicamente le podía ofrecer el estar solos él, la moto y el camino. El mismo escenario que en la actualidad enfrenta, aunque detrás de un volante y no un manubrio.
Una caída en la tierra era menos peligrosa que en el asfalto. En su niñez y juventud todo era cuestión de divertirse.
Posteriormente recibió una moto más poderosa, capaz de alcanzar los 100 kilómetros por hora en terracería, una Kawasaki KX60. Nada mal para un niño de nueve años. Compitió en una sola prueba motos en el Ajusco, misma que no terminó tras quedarse atrapado en una zanja.
Con un poco más de experiencia manejando automóviles, Benito acompañaba en los inicios de su adolescencia a su padre a los autódromos para las competencias en la Copa Vintage.
Durante las carreras se presentaban las fast touring, sesiones donde los pilotos entrenaban con sus coches de calle o lo aprovechaban para que manejaran las esposas o hijos en la pista.
En 1996 el sagaz piloto convenció a su papá y tuvo su primera experiencia en un circuito profesional. Fue en el autódromo de Pachuca donde manejó el auto de la esposa de un amigo de su papá. Después lo hizo en el legendario autódromo Hermanos Rodríguez.
A los 16 años, su padre le preparó un Datsun 1970 —similar al que utilizó para aprender a manejar—, y con éste comenzó a competir a nivel amateur.
Tal y como ocurrió la primera vez que tomó un volante, el piloto capitalino, quien actualmente tiene 27 años de edad, se enfrentó a la adversidad al no contar con el auto más veloz de la categoría. Por si fuera poco, a diferencia de muchos otros conductores, Benito no tomó ningún curso, no contaba con un coach driving , todo lo que sabía era por consejos de su progenitor.
Sus habilidades radicaban en que era el último en frenar, entrar sin miedo a todas las curvas donde había riesgo, cortar las curvas por el lavadero y levantar el auto en dos ruedas; periplo que solamente él arriesgaba a completar de esa forma.
Con ese talento se coronó en 2003 de la Copa Vintage en la categoría E (coches de dos litros). El premio al esfuerzo consistió en recibir la invitación de su papá, a quien asistiría como navegante para la Carrera Panamericana de ese mismo año.
Justo aquí descubrió la pasión que llevaba por dentro por las pruebas de rallies.
Pidió ser el piloto en el tramo de Mil Cumbres (en el estado de Michoacán). En condiciones de lluvia y neblina condujo al límite el Studebaker por las 438 curvas.
No era sencillo dominar un vehículo V8 con 350 caballos de fuerza, el cual además era prestado por Nanán Solana, hermano del legendario piloto Moisés Solana.
Tal vez comparado con un podio o con la conquista del PWRC, Benito Guerra asegura que aquel momento ha sido el que más a disfrutado porque reconoce entendió para qué había nacido. Buscar el límite. La primera noción de un rally de velocidad.
Cambiar las pistas por las rallies no fue muy bien recibido en su casa, se trataba de una actividad muy cara, ni siquiera la competencia en los autos vintage requerían tanto gasto como los go karts.
Benito vendió algunas pertenencias y se hizo de su primer auto de rallies con el que correría en el Campeonato Nacional en 2004.
Adquirió un Tsuru GRS modelo 1993, el más viejo de su categoría. Este coche apenas lo pudo disfrutar 15 kilómetros.
En la segunda etapa del Rally de Puebla, sufrió el accidente más fuerte de su trayectoria al caer 30 metros al fondo de un barranco.
Imaginaba que después de haber sido campeón en un circuito dominaría cualquier territorio, además no tenía el conocimiento que correr una Panamericana y un rally no eran cosas similares, el papel del navegante es fundamental.
Fue entonces que su padre decidió acompañarlo como navegante el resto de ese campeonato, donde las cosas no salieron como él había pensado y estuvo a punto de abandonar sus inicios como piloto de rallies profesional.
Pero una vez más, y en contra de todo, se jugó su última oportunidad. Probó suerte en una categoría monomarca (Peugeot) donde logró el título.
Su deseo por trascender lo llevó a España en 2009, donde compitió en el Campeonato Nacional de Rallies de tierra, y un año después se coronó en esa competencia, lo que le abrió las puertas para incursionar en 2011 en el Campeonato Mundial de Rallies en la categoría de producción, en el que hoy está a las puertas de la corona.
Figura en terracería
Benito Guerra, destacado piloto.
- Fecha nacimiento: 25 de marzo de 1985 (27 años).
- Piloto Oficial de RMC Mitsubishi Ralliart España.
- Campeón Nacional en las temporadas 2006 y 2007.
- Campeón de Invierno del Campeonato de Rallies de Tierra España. Campeón de Rallies de Tierra España. Campeón España Evo Cup
(Con información de Juan Pablo Estrada/Adrenalina Excélsior)
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