Toyota y Alonso rompen su mala racha

POR: Cristian Moreno el Dom, 17 de Junio de 2018, 06:03 pm

El piloto español se impuso en la mítica carrera con un equipo que completan Buemi y Nakajima, que cruzó la meta al volante. Foto: AFP
Cristian Moreno

Cristian Moreno | Colaborador

Amo los autos y me apasiona la movilidad. Coordinador del concepto  Atracción en sus distintas plataformas. Editor del periódico Excélsior y conductor en Excélsior Televisión. Consultor, conferencista y colaborador del programa de radio Autos en Imagen. Ciudadano del mundo, hecho en Cuernavaca. 

 

LE MANS, Francia.- Negativo con negativo se repelen y, aunque usted no lo crea, esto podría explicar lo ocurrido en la edición 86 de las 24 Horas de Le Mans, donde la teoría de los polos opuestos parece haber sido determinante en la definición de una justa que se le había negado a Toyota desde 2012.

 

 

Foto: AFP

 

La mala suerte del equipo japonés parece haberse cancelado al encontrarse en el mismo espacio y tiempo con la mala racha del bicampeón asturiano Fernando Alonso, quien, hasta las pasadas 6 Horas de SPA el 5 de mayo, no ganaba una carrera desde 2013 cuando se alzó con la victoria del Gran Premio de España. Situación que cambió ayer para ambos frentes, cuando el equipo del bicampeón asturiano de F1, integrado por Sebastian Buemi y Kazuki Nakajima, cruzó la línea de meta en la primera posición, tras haber completado 388 giros al circuito de La Sarthe a lo largo de 24 horas ininterrumpidas de competencia, para emular lo hecho por Graham Hill en 1972, el último campeón de F1 que había ganado en Le Mans.

 

Sin embargo, esta historia no comenzó el sábado a las tres de la tarde (tiempo en Francia), cuando arrancó la carrera, sino en 2012, cuando el equipo Toyota comenzó su aventura en la categoría en la que prácticamente lo habían ganado todo, todo menos la gloria de Le Mans.

 

 

Foto: AFP

 

En 2016 el mismo Nakajima se quedó a escasos metros de la meta, cuando a poco más de tres minutos de completar la carrera de 24 horas su bólido no pudo continuar y entregó la victoria al Porsche 919.

 

En 2017 la historia no tuvo un final tan dramático pero tampoco el resultado fue el mismo y no fue sino hasta ayer que el cuento tuvo otro final, luego de que durante la trama el mismo Fernando Alonso protagonizara en plena madrugada uno de los duelos más interesantes de la justa, contra el piloto argentino “Pechito” López, quien vuelta a vuelta fue cediendo la ventaja que una penalización le había concedido para, al final, quedar a merced del bólido marcado con el número 8, pilotado por el equipo del español.

 

 

 

Foto: AFP

 

Al amanecer y cuando el sol nuevamente iluminaba el trazado de 13.629 kilómetros, nuevas penalizaciones afectaron al equipo japonés, aunque ninguna de éstas puso en riesgo la victoria de Toyota que, sin Porsche ni Audi en la categoría estelar LMP1, sus más cercanos competidores del equipo Rebellion nunca estuvieron a la altura de la escuadra nipona, que en caballo de hacienda logró el 1-2, con Kazuki Nakajima cruzando la línea de meta con dos vueltas de ventaja sobre Kamui Kobayashi y 12 giros sobre el Rebellion número 3 conducido por el piloto californiano Gustavo Menezes, el más cercano rival de los Toyota.

 

México no logró

Por desgracia para la memoria de Pedro Rodríguez, quien justo hace 50 logró un triunfo en Le Mans, la escuadra de mexicanos no logró concretar sus ambiciones de victoria, toda vez que ninguno de los tres que compitieron lograron ir más allá de la séptima posición en la que se ubicó el regiomontano Roberto González en la categoría LMP2, quien formó equipo con el venzolano Pastor Maldonado y Nathanael Berthon a bordo del auto 31 del equipo Dragonspeed.

 

 

El equipo del piloto mexicano Memo Rojas, quien arrancó desde la pole position de su categoría, tuvo que abandonar la contienda cuando luchaba por las primeras tres posiciones. 

 

El bólido del IDEC Sport Racing no dio más de sí cuando la escuadra se enfilaba a las últimas horas de competencia, quedándose a 76 vueltas del auto que cruzó la línea en la primera posición, a causa de una falla en la caja de velocidades, el campeón de la European Le Mans completó tres turnos de manejo impecables con un ritomo de carrera impresionante que mantuvo al equipo cerca del líder de la LMP2 "Tuvimos una falla mecánica a 3 horas de que acabara la carrera. La caja de velocidades se rompió y cuando parecía que estábamos muy cerca de alcanzar al segundo puesto, pues todas las posibilidades se esfumaron al aparecer la falla mecánica. Es frustrante, porque además de haber tenido la pole position, teníamos un auto bastante competitivo en toda la carrera, siempre peleando los primeros tres lugares y con posibilidades reales de terminar en el segundo lugar. Así es esto, los fierros no tienen palabra de honor. Es por eso que Le Mans siempre elige a su ganador. A veces todo puede ser perfecto y te puede traicionar en cualquier momento. Es parte del automovilismo. Estaremos de regreso para volverlo a intentar" comentó Memo, quien todavía deberá disputar la temporada de la European Le Mans Series para defender el título. 

 

 

 

Foto: AFP

 

Porsche reescribió la historia

 

Finalmente, el duelo de titanes que se esperaba en la categoría GTE no llegó, cortesía del dominio del 911 RSR de Porsche, que fue avasallador.

 

La marca alemana que decidió no volver a participar en la categoría estelar LMP1, luego de haber logrado 18 en victorias en historia (la primera en 1970), se encargó de arrasar con los rivales que el año pasado le arrebataron la victoria en esta categoría, así que Aston Martin, triunfador el año pasado, Ferrari, Corvette y Ford este año se quedaron con las ganas de repartirse el botín, que quedó por completo en las manos de Porsche, que se llevó el 1-2 en la categoría GTE Pro y la victoria de la GTEAm, lograda por el equipo de Patrick Dempsey.

 

 

Foto: AFP

 

Los bólidos oficiales de la marca se vistieron con los míticos colores del “Pink Pig”, con el que Porsche disputara la carrera de 1971, convirtiéndose en uno de los bólidos más fotografiados de la marca de Stuttgart, por la extraña decoración de las partes de un cerdo, marcadas como si fueran a ser cortadas por un carnicero; así como por el patrocinador Rothamns con el que se vistió el legendario 956 desde 1982.

 

La marca está celebrando 70 años de historia, de ahí que vistiera a sus bólidos con colores legendarios, que el día de ayer le dieron la gloria en la carrera de 24 horas más importante del mundo.

 

Sin embargo, Ford no estaba de acuerdo con que Porsche se llevara la victoria del modo fácil, así que atacó tanto como pudo, para arrebatarle por momentos la segunda posición en manos del auto número 91, que luego de protagonizar una increíble batalla con los bólidos Ford GT, finalmente pudo recuperar la segunda posición de la categoría en la que cruzó la línea de meta.

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