¡Vaya, McLaren despertó!
POR: Cristian Moreno el Dom, 07 de Julio de 2013, 11:13 pm
Cristian Moreno | Colaborador
Amo los autos y me apasiona la movilidad. Coordinador del concepto Atracción en sus distintas plataformas. Editor del periódico Excélsior y conductor en Excélsior Televisión. Consultor, conferencista y colaborador del programa de radio Autos en Imagen. Ciudadano del mundo, hecho en Cuernavaca.
Mientras Sebastian Vettel, quien a final de cuentas se llevó el Gran Premio de Alemania, lidiaba con los Lotus, un poco más atrás de la punta, los pilotos de McLaren por fin pudieron sacarle brillo a sus bólidos y, haciéndole honor a la historia del equipo, pusieron en repetidas ocasiones sus nombres en lo más alto del cartel, con Checo propinando sendos rebases a sus rivales y Jenson Button sacando el mejor provecho de una estrategia que le permitió escalar hasta la sexta posición.
Por desgracia, prácticamente a unos metros de la meta, el piloto tapatío perdió la séptima posición, ante el imbatible ritmo del Red Bull de Mark Webber, a quien le urgía minimizar los daños provocados por la pérdida de un neumático durante su primera parada en el carril de pits, que fue a dar contra un camarógrafo.

Para el piloto mexicano ésta fue la cuarta ocasión en la que pudo llevar su McLaren a la zona de puntos (Malasia, Bahrein, España y Alemania), sumando así 16 unidades en las primeras nueve fechas de la temporada para ubicarse en la duodécima posición del campeonato de pilotos.
Por su parte, Esteban Gutiérrez mostró un buen ritmo de carrera, que le valió terminar en la decimocuarta posición a poco más de diez segundos se su coequipero Nico Hulkenberg.

De las llantas, afortunadamente, no se volvió a hablar. Pirelli volvió a ofrecer un gran espectáculo sin poner en riesgo la seguridad de los pilotos, ahora habrá que esperar hasta el Gran Premio de Hungría para ver el siguiente capítulo de un campeonato que, cada vez se más inclina hacia el lado de Sebastian Vettel.

Vettel, profeta en su tierra
Sigue cosechando. El junior de Red Bull, Sebastian Vettel, sumó un logro más a su carrera, luego de que, tras haber mantenido a raya a los hombres de negro: Kimi Räikkönen y Romain Grosjean, el piloto alemán provocó que el himno local volviera a escucharse a través de los altavoces del circuito de Nürburgring, que desde 2006 no celebraban que un piloto germano se subiera a lo más alto del podio en un Gran Premio de Fórmula 1.

La legendaria pista alemana, cuya postal más hermosa incluyó una disputa por la primera posición en los últimos giros del Gran Premio, protagonizada por el incansable Räikkönen a la caza de Vettel, se detuvo al caer la bandera a cuadros en favor del hombre Red Bull, apenas un segundo por delante del de Lotus, con el imponente castillo de Nüburg como fiel testigo de la hazaña, que desde los tiempos de Schumacher no contabilizaba ninguna victoria de un héroe local.
A diferencia de otras victorias logradas por Red Bull, en esta ocasión debe destacarse, entre otras cosas, el trabajo preciso y quirúrgico de Vettel, pues en ningún momento ha podido tramitar una cómoda ventaja sobre sus rivales e inclusive ha tenido que ceder la punta del pelotón, en favor de los hombres de Lotus, quienes acecharon en todo momento al tricampeón mundial.

Por desgracia para la afición escarlata, el Ferrari de Fernando Alonso no ha estado a la altura de las circunstancias y el español, una vez más, ha tenido que remar contra la corriente, para resarcir la arriesgada estrategia con la que arrancó desde la octava posición, apenas pudiendo escalar hasta el cuarto puesto, con el que finalmente tuvo que conformarse, terminando la carrera sin siquiera poder regresar a los pits. De Massa ni hablar, la irregularidad del brasileño es casi tan marcada como la del clima veraniego en el que hay que estar listo para cualquier cosa. En Alemania el piloto brasileño trompeó su monoplaza en la cuarta vuelta, teniendo que abandonar.
