Un caballero llamado Esteban Gutiérrez
POR: Los Editores el Vie, 15 de Marzo de 2013, 06:21 pm
Los Editores | Colaborador
Amamos los autos, por eso escribimos sobre ellos @Atraccion360
“Buenos días ¿cómo has estado?”, es el saludo con el que suele recibir Esteban Gutiérrez, cuando alguien se le acerca. Los modales y las buenas formas no están de más con el piloto regiomontano, sin importar las prisas o el protocolo que pudiera llegar a existir en el automovilismo. Lo más importante para él es comportarse a la altura y, siempre lo ha hecho así.
Desde que comenzó en el mundo del automovilismo, en aquel monoplaza de la Fórmula BMW de Estados Unidos en 2007, su trato siempre fue amable dentro y fuera de la pista.
Basta con observar correr su auto para encontrar en él astucia y coraje. Valor y perseverancia, que lo refleja en su persona, en su forma de hablar y hasta en su físico.
Aunque la complexión de aquel niño que se coronó por vez primera en la Fórmula BMW europea, hace ya más de cuatro años, hoy no tiene nada que ver con el hombre que ha debutado en la Fórmula 1, su esencia sigue siendo la misma, la de un caballero, que no es común encontrar en las pistas.
Previo al arranque de la temporada 2013, Esteban compartió con Excélsior lo que rondaba en su cabeza, el dejar de ser probador de Sauber para convertirse en piloto oficial de la escudería suiza y la forma en que está manejando sus emociones, ahora que su sueño por fin se hará realidad. Las condiciones en las que llega a la primera carrera del año y los preparativos que hizo, pues en ningún momento ha dejado de entrenar y prepararse.
“Básicamente hicimos nuestro mejor esfuerzo, hicimos lo mejor que pudimos, recibí mucho el apoyo del equipo para poder incrementar mi adaptación en el auto y todo eso en conjunto ha sido muy positivo. Es muy difícil comparar la posición en la que nos encontramos con respecto a los demás equipos, pero tenemos una muy buena base”, expresó Gutiérrez.
Con respecto al trabajo en equipo aseguró que, lleva una muy buena relación con su coequipero, Nico Hülkenberg.
“Es muy buena (la relación con su coequipero), de hecho es muy importante pues como equipo, especialmente en la Fórmula 1, la retroalimentación de los pilotos toma un peso más fuerte, en todo el desarrollo del auto.
“Afortunadamente, la mentalidad de Nico y la mía así como la forma de trabajar, son muy similares, creo que eso se debe a que él viene de los mismos equipos en los que yo estuve en Europa, y creo que eso es algo muy positivo porque tenemos un acercamiento muy similar y con dos puntos de vista se forma una opinión más fuerte, lo cual es muy positivo para el desarrollo en general”, agregó el mexicano.
Su ojo crítico y su humildad le han permitido apreciar la gran oportunidad que tiene de correr en un equipo de Fórmula 1 y aseguró que “siendo piloto en una de las máximas categorías, tienes la oportunidad de trabajar con más gente y más herramientas, tienes una infraestructura mucho más grande y estás trabajando con los mejores mecánicos e ingenieros, es simplemente una gran oportunidad para aprender... es algo que estoy disfrutando mucho”.
Lejano se ve ya aquel año de 1968, la última vez que dos mexicanos habían estado juntos en un Gran Premio de Fórmula 1. Hoy la historia ha recompensado el empeño y trabajo de dos pilotos nacionales que tienen la oportunidad de volver a poner en alto el nombre de México y ¿por qué no? de volver a traer un Gran Premio a nuestro país. No todo está escrito, pues la era de Checo y Esteban apenas está por comenzar.
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