Tips para prevenir el sobrecalentamiento de tu coche

Conoce el funcionamiento del sistema de refrigeración de tu coche y cómo evitar el sobrecalientamiento, además de las partes que lo integran y sus posibles fallas

POR: Pablo Monroy el Lun, 12 de Junio de 2023, 11:49 am

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Licenciado en Periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, fotógrafo automotríz y entusiasta de las cuatro ruedas. / IG: @elpablomonroy

Cuando la temperatura de nuestro cuerpo se eleva, ya sea porque nos estamos ejercitando o porque hace mucho calor, el sistema nervioso pone a funcionar las glándulas sudoríparas de manera automática para que el cuerpo se enfríe mediante la evaporación de este fluido y podamos seguir con nuestras actividades. Un escenario similar sucede en nuestro coche cuando la temperatura del motor se eleva por encima del parámetro seguro.

 

Lo anterior es debido a la combustión interna que sucede en su interior, pues debemos tomar en cuenta que, en el mejor de los casos, cerca del 40 por ciento del combustible que se quema se convierte en energía mecánica útil, mientras que el resto se transforma en calor, lo cual puede dañar severamente componentes internos como anillos, pistones, bielas e incluso el monoblock si no se controla, debido a la dilatación y contracción de los materiales.

 

Para ello, nuestro coche cuenta con un sistema de refrigeración el cual, por medio de varios componentes electromecánicos y de un líquido refrigerante, trabaja con toda precisión para mantener una temperatura de trabajo adecuada del motor, de entre 90 y 100 grados centígrados.

 

 

Su funcionamiento es sencillo. Cuando ponemos en marcha el propulsor, de inmediato se activa la bomba de agua, la cual se encarga de succionar el líquido refrigerante de la parte baja del radiador y lo impulsa al interior del bloque por medio de los ductos distribuidos entre las cámaras de combustión y las camisas de los pistones.

 

Una vez que ha realizado este recorrido, el líquido refrigerante sale por la parte alta de la cabeza a una temperatura de entre 80 o 90 grados y regresa al radiador por la parte superior en donde, por la acción del flujo de aire que ingresa por la parrilla o tomas de aire, reduce su temperatura hasta 8 o 10 grados centígrados.

 

En el caso de que estemos atorados en un embotellamiento, en el que no hay flujo de aire porque no nos estamos desplazando, el ventilador se encargará de soplar directamente sobre el radiador para enfriarlo, por medio de una señal que envía el termostato cuando la temperatura comienza a incrementarse en el motor y supera los 90 grados centígrados.

 

Ahora que ya sabemos su funcionamiento y el importante papel que juega, debemos puntualizar que si alguno de estos componentes falla, nos enfrentaremos a un inminente sobrecalentamiento del motor de nuestro coche.

 

LAS FALLAS

 

Una de las principales razones por las que el sistema de refrigeración puede fallar se debe a un nivel muy bajo del refrigerante, el cual puede ser provocado por una fuga en alguna de las mangueras del radiador, en el mismo radiador o en las juntas o sellos de la bomba de agua. Es fácil notarlo si encontramos líquido de color verde fosforescente o rosa muy intenso en el piso, debajo del auto una vez que lo estacionamos.

 

Otro motivo es que, cuando la bomba de agua es accionada por la banda auxiliar o de accesorios y ésta se rompe, provocará que deje de girar y el refrigerante no circule por el interior del circuito y se presente un sobrecalentamiento. En este sentido también puede suceder que tanto las aspas de la bomba como el eje sobre el que están montadas se rompan, dejando fuera de servicio a toda la pieza.

 

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Otra de las fallas la podemos encontrar en el termo switch el cual, al dejar de funcionar, no envía la señal al ventilador del radiador para que gire, lo que provoca que la temperatura del motor se eleve con rapidez. Inclusive, el mismo motor que impulsa al ventilador puede dejar de funcionar debido a un corto circuito, alguna conexión eléctrica rota o que los rodamientos o baleros que monta la flecha de las aspas estén muy desgastados.

 

Finalmente, debemos considerar que, con el paso del tiempo y cada vez que se calienta y enfría, otras propiedades, como la anticorrosiva, se van degradando en el líquido refrigerante. Por eso la recomendación es reemplazarlo por lo menos cada dos años o 30 mil kilómetros.

 

LÍQUIDO REFRIGERANTE

 

Erróneamente nos hemos habituado a llamarlo anticongelante, pero debemos aclarar que este término sólo describe una propiedad del líquido refrigerante, que impide que el fluido se congele a bajas temperaturas, y que para nuestro país es poco aplicable, por lo que el uso del término, en su estricto sentido, no es del todo correcto.

 

¿Por qué? Otra de las características de este elemento es que su temperatura de ebullición debe de ser alta para que no genere vapor y la presión en el interior del motor se eleve drásticamente.

 

Comprendido lo anterior, la misión del líquido refrigerante es disipar el exceso de calor que genera el motor debido al proceso de combustión y controlarlo de tal manera que su temperatura ideal de trabajo se mantenga aproximadamente en 90 grados centígrados, pues de lo contrario, partes vitales del propulsor como pistones, bielas y válvulas podrían deformarse y dañarlo por completo.

 

 

En un principio el agua era el principal refrigerante del motor, sin embargo, los minerales y el oxígeno presentes reaccionan con el hierro del bloque, generando óxido en los conductos internos hasta taparlos, sin olvidar que a bajas temperaturas se congela, dejando al propulsor paralizado.

 

En el mercado existe una gran variedad de líquidos refrigerantes que se diferencian entre sí por su concentración y rango de protección térmica, características que determinan su precio. La recomendación es que atiendas el manual de propietario del coche donde explica qué refrigerante es el ideal; si no cuentas con él sigue estas indicaciones.

 

En climas donde la temperatura es normalmente moderada, como el de la Ciudad de México, marcas como Quaker State o Bardahl ofrecen refrigerantes listos para usarse, identificados en color verde por su rango de protección, que va desde -25 a los 130 grados centígrados. El costo por litro es de aproximadamente 45 pesos

 

Para climas extremos como en Durango, o Sonora, donde en verano la temperatura supera los 35 grados y desciende drásticamente en invierno, lo ideal es buscar el refrigerante rosa, listo para usarse, con una mayor concentración de anticongelante y un mayor rango de protección, que va desde -36 hasta 135 grados centígrados. El litro ronda los 60 pesos.

 

Antes de comprarlo es importante elegir productos de marcas reconocidas, debidamente etiquetados y adquirirlos en refaccionarias, pues también existen productos baratos y de dudosa procedencia. Finalmente, si el producto no lo indica, no mezcles agua con el líquido. Al hacerlo diluimos sus propiedades anticongelantes y refrigerantes y podemos provocar corrosión.

 

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