La máxima categoría conquistó el zócalo capitalino
POR: Cristian Moreno el Dom, 28 de Junio de 2015, 12:02 am
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Cristian Moreno | Colaborador
Amo los autos y me apasiona la movilidad. Coordinador del concepto Atracción en sus distintas plataformas. Editor del periódico Excélsior y conductor en Excélsior Televisión. Consultor, conferencista y colaborador del programa de radio Autos en Imagen. Ciudadano del mundo, hecho en Cuernavaca.
No hubo que esperar hasta el 1 de noviembre, la F1 dio un memorable show en la Ciudad de México. El Zócalo capitalino recibió a todo el mundo, eso sí, con la entrada libre, para deleitarse con los monoplazas que el Infiniti-Red Bull Racing trajo, con Daniel Ricciardo y Carlos Sainz junior incluidos.
Tomando en cuenta a toda la gente que no pudo acceder, pero que se quedó en los alrededores del primer cuadro del Centro Histórico, al menos se congregaron 130 mil almas, todas con la ilusión de estar cerca del monoplaza campeón de 2011, el RB7, uno que sí hacía ruido y ganaba carreras.
El responsable de iniciar con las actividades fue Carlos Sainz Jr., quien en punto de las 11:11 de la mañana sacó al bólido, supremo en 12 Grandes Premios de 19 que disputó, en los que logró acumular 650 puntos del campeonato.
¡Carlos Sainz inaugura la pista del #F1RedBullCdMx! ¡Mándenos sus fotos y videos! #MexicoGP
Un vídeo publicado por Autódromo Hermanos Rodríguez (@autodromohr) el
27 de Jun de 2015 a la(s) 9:20 PDT
Carlos Sainz fue el indicado para inaugurar el evento.
Posteriormente, Ricciardo apretó el acelerador para rugir los motores del auto.
Daniel Ricciardo ya había calentado el ambiente desde pasadas las ocho de la mañana, cuando daba su primera conferencia de prensa. En su primera entrevista ante la prensa mexicana enfrentó los malos resultados de su equipo y reconoció que de nada servía seguir culpando al motor Renault, que en otros tiempos les permitió acumular cuatro campeonatos del mundo.
“Son tiempos de tempestad, de aguantar, de ir un segundo más lento por vuelta... pero vendrán mejores, porque éste es un gran equipo y se sobrepondrá para recuperar el brillo de otros tiempos”, aseguró el piloto australiano.

Foto: AP
Christian Horner, director de la escudería, hacía lo propio desde el Reino Unido y reconocía ante la cadena británica Sky Sports, que había firmado una extensión de contrato, cortando de tajo los rumores que ponían fin a su mandato en el equipo de las bebidas energéticas.
El llamado #F1RedBullCDMX levantó pasiones, y desde poco después de las 11:38 de la mañana junto con el encanto de Ricciardo se robó los corazones de los miles de aficionados que estaban presentes en la Plaza de la Constitución.
Sobre la plancha del Zócalo se situó el improvisado centro de operaciones del equipo, que sirvió de asistencia a los bólidos que hicieron mucho más de lo que les veremos el 1 de noviembre en el Autódromo Hermanos Rodríguez: donas, arrancones y hasta una coreografía al lado del vehículo todoterreno del multiganador de la Baja 1000, el mexicano Gustavo Vildósola.

Foto: EFE
El Infiniti Red Bull Racing pasó a la historia de nuestra ciudad en un escenario exclusivo enmarcado por la Catedral Metropolitana, el Palacio Nacional, el antiguo Palacio del Ayuntamiento y los viejos comercios del viejo Portal de Mercaderes situados junto a la zona arqueológica del Templo Mayor.
De igual forma, el trazado de 1.2 kilómetros que se formó alrededor de la legendaria plaza ha escrito un nuevo capítulo en la historia de la máxima categoría en nuestro país, abonando un suceso más al camino que nos conducirá hacia el Gran Premio de México del 1 de noviembre. La Fórmula 1 ha vuelto a México y la leyenda continúa.
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