¿Qué hacer si se te poncha una llanta en carretera?
POR: Pablo Monroy el Mar, 19 de Abril de 2022, 12:23 pm
Licenciado en Periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, fotógrafo automotríz y entusiasta de las cuatro ruedas. / IG: @elpablomonroy
Cuando realizamos un viaje en nuestro coche por carretera no estamos exentos, ni de ida ni de regreso, de que alguno o algunos de sus neumáticos se pinchen, y las razones pueden ser desde un tornillo o un pedazo de vidrio o plástico que estaba sobre el pavimento y que se incrustó en la llanta, hasta un impacto provocado por un bache.
La cultura de la prevención siempre será nuestra mejor aliada para enfrentar un escenario de esta naturaleza, así que antes de salir debemos verificar que la llanta de refacción está en buen estado, que la herramienta que llevamos es la adecuada para hacer el cambio y tener el conocimiento para realizar esta actividad. Considera que no es lo mismo que se te ponche una llanta en la ciudad a que suceda mientras conduces en carretera a velocidades promedio de 100 km/h.

Tu seguridad es lo más importante, así que si tu coche no cuenta con una llanta de repuesto similar en dimensiones a las que están rodando y en lugar de ello equipa de tipo galleta, que son mucho más delgadas y compactas, toma en cuenta que no están diseñadas para circular a altas velocidades ni para hacerlo durante un largo trayecto, pues normalmente se recomienda seguir conduciendo con ella durante 80 kilómetros a una velocidad máxima de 80 km/h.
Esto significa que, a la brevedad, debes reparar el neumático que se dañó o reemplazarlo por uno nuevo en caso de que ya no tenga remedio; no sólo es por un tema de seguridad al volante, sino porque debemos tener la llanta de refacción disponible por si se presenta otro percance.
¿QUÉ HACER?
De acuerdo con Michelin, un neumático se puede reparar sí y solo sí no se ha rodado al estar ponchada, pues la estructura de los flancos queda inservible por la presión que el peso del auto ejerce sobre el rin y de ahí a la llanta, y que en la mayoría de los casos provoca que se rompa; si el daño está únicamente en la sección de la banda de rodamiento y si la perforación no excede los seis milímetros.
Lo más recomendable es acudir a un centro llantero o distribuidor especializado, pero si no hay más solución que recurrir a una vulcanizadora, debes estar atento a que la llanta se desmonte con cuidado y se inspeccione tanto su interior como su exterior.

Si se determina que se puede reparar, se parcha desde el interior, el orificio de la perforación se rellena, y la llanta regresa a su lugar. En este paso pon mucha atención de que el centro del rin, esa tapa que por lo general tiene el logo de la marca del coche, sea colocada de nuevo, pues muchas veces con las prisas nos vamos y la pieza se queda, lo decimos por experiencia.
Cuando el neumático resultó dañado severamente, por ejemplo, tras caer en un bache, en la mayoría de los casos queda inservible debido a la fuerza del impacto.
“Si la llanta se abre en alguno de sus costados difícilmente se puede reparar, pues no sólo el caucho se corta, sino que también los alambres y fibras textiles de la estructura interna de la llanta se rompen, lo que provoca que ya no tenga soporte”, nos comentó Ricardo Camino, distribuidor autorizado de llantas Pirelli en Puebla y especialista en este tema.
Existe una práctica, el seccionado, que utilizan muchas vulcanizadoras para tratar de rescatar un neumático dañado, y el cual consiste en cortar y raspar la sección dañada, cerrarla con hilo y aguja, aplicar un pegamento, poner un parche vulcanizado y, finalmente, con una máquina seccionadora, fundir los hules para sellar todos los orificios y dejar un acabado aceptable, una reparación cuyo costo podría superar los 400 pesos.
“El seccionado de llantas es una medida de emergencia cuando no se tiene la posibilidad de adquirir un neumático nuevo en ese momento, o la llanta de refacción no es funcional o no se tiene, o si no nos alcanza para pagar una grúa para remolcar nuestro vehículo hasta el destino final. No olvidemos que, aunque esté reparado, sigue siendo un neumático dañado, el cual comprometerá en gran medida nuestra seguridad.”
Otra alternativa para salir del trago amargo es colocar un neumático de medio uso, que todavía tiene algo de dibujo, mejor conocido como gallito, sin embargo, esta medida, al igual que la anterior, es solo una solución momentánea, pues no conocemos su estado real.

Sabemos que perder una llanta nueva o en buen estado es doloroso, pero nada vale más que nuestra seguridad, y rescatar esa llanta mediante el seccionado no es la mejor opción.
Si es el caso, la recomendación es que la llanta nueva se instale en el eje trasero, y la razón no es otra que, la mayoría de los autos cuentan con el motor en la parte delantera, lo que hace que el eje delantero tenga más peso empujándolo contra el asfalto.
Un coche con ruedas nuevas adelante y gastadas atrás tiene un comportamiento muy inestable y peligroso en un camino mojado. Estar preparado ante una eventualidad de este tipo será la mejor manera de enfrentarla.
NO LO OLVIDES
Las llantas son uno de los elementos más importantes de nuestro auto, pues de ellos depende mantener la seguridad, un manejo cómodo y eficientes consumos de combustible.
Son el único componente del auto que toca el suelo, por eso, es de suma importancia que funcionen a la perfección.
A nivel de seguridad, que es lo primordial en estos componentes, nos ayudan a mantener el control del auto gracias a que generan el agarre necesario con el pavimento, también desplazan el agua cuando llueve logrando así tener el contacto necesario con la carpeta asfáltica y se encargan de frenar y sostener el auto una vez que se ha detenido.
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