Vivir con el nuevo Reglamento de Tránsito. Día 1: Paranoia

POR: Martha Elena Blanco el Mié, 16 de Diciembre de 2015, 11:25 am

Soy Elena y durante 30 días contaré mi perspectiva sobre la movilidad en la Ciudad de México con este nuevo Reglamento de Tránsito, que ha dado mucho de qué hablar en los últimos meses. Foto: Photos.com
Martha Elena Blanco

Martha Elena Blanco | Colaborador

LN. Amante de la velocidad desde la andadera, acelera tus pulsaciones junto a mí en la carretera infinita de la vida, eres mi copiloto yo soy tu driver lleguemos hasta donde no exista tacómetro que marque los límites. Incendiemos el asfalto.  

No soy la más obediente al momento de seguir las reglas, pero entiendo que hay momentos para hacerlo, en virtud del civismo y el orden de la ciudad, aunque no estemos de acuerdo con ellas.

 

Soy Elena y durante 30 días contaré mi perspectiva sobre la movilidad en la Ciudad de México con este nuevo Reglamento de Tránsito, que ha dado mucho de qué hablar en los últimos meses.

 

Día 1: Paranoia

 

“La paranoia es solo otra palabra para definir la ignorancia” Hunter S. Thompson.

 

La pesadilla comenzó con un beso, uno de esos tiernos que le das en la frente a un ser querido, uno que buscaba terminar la etapa defensiva pre-navidad. Salí rumbo a mi casa olvidando que, a partir de las 0:00 hrs. del 15 de diciembre, el nuevo Reglamento de Tránsito entraba en vigor.

 

Manejaba como de costumbre, a 60 km/h en una zona conocida: Calzada de la Viga. ¡Flash! Alcancé a frenar, en medio de la calle vacía, para ver qué había destellado detrás de mí: un radar de velocidad al lado de una señal que decía “20 km/h Zona escolar”.

 

¿Multa por no bajar la velocidad en una zona escolar, a las 3 de la mañana? Revisé la página de la Secretaría de Finanzas (http://www.finanzas.df.gob.mx/sma/consulta_ciudadana.php) para constatar si tenía multas. Aún no aparecen, es muy temprano para que los datos lleguen a la central.

 

 

Sin embargo, no fui la única preocupada por los radares y el exceso de velocidad.

 

 

El Artículo 9, que habla de la velocidad que se debe mantener en las calles, argumenta que, de no existir un señalamiento que indique la velocidad, ésta deberá establecerse de la siguiente manera: vías de acceso controlado (como Periférico) 80 km/h, vías primarias 50 km/h, zona de tránsito calmado 30 km/h, zonas escolares, albergues, casas hogar, etc. 20 km/h y estacionamientos y vías peatonales 10 km/h; mismos que se monitorearán “por equipos y sistemas tecnológicos”, entiéndase radares.

 

La multa por hacer caso omiso de estas indicaciones es de 699.50 hasta 1,399 pesos y de 3 a 6 puntos en la licencia (las sanciones máximas son impuestas en caso de que el conductor rebase por más de 20 km/h el límite de velocidad).

 

La gente enloqueció. A lo largo del día la gente sólo se preocupaba por “cumplir” las reglas sin tener un criterio real de lo que podía o no ocurrir. Se frenaba intempestivamente en los altos cuando veían que el parpadeo verde cambiaba a ámbar; en Tlalpan los más osados iban a 80 km/h, pero la mayoría prefirió reducir la velocidad.

 

Como pocas veces en los últimos días, el tráfico estaba imposible, el caos normal de la ciudad se combinaba con la incertidumbre al volante. Se veían más autos, lentos, torpes, buscando huir de las posibles sanciones y, algunos, buscando ubicar los radares para poder burlarlos en algún momento posterior.

 

Nadie sabía qué esperar, pero tampoco demandaban información, en general.

Foto: Elena Blanco

 

Los vendedores de Reglamento de Tránsito buscaron hacer su agosto en las esquinas, con poco éxito, mientras que, en el único módulo de información de la Secretaria de Movilidad que encontré en La Esquina de la Información, tenía a cinco o seis personas reunidas y sin alguien que se les acercara para eliminar las dudas.

 

La quincena llegó acompañada de sorpresas, sorpresas que sólo sabremos cómo funcionan con el tiempo. Aunque no hay mejor corrección que la educación.

 

Mi recomendación, hay que reflejar el CIVISMO VIAL que DEBEMOS DE TENER. Un buen comienzo podría ser aplicar el paso UNO-UNO y si se acompaña con una sonrisa estoy segura que harán del trayecto un viaje más feliz. (Recuerden, también, que maltratar o humillar a los usuarios de la vía también es multa. Artículo 7, I y II).

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Aclaración:
El contenido mostrado es responsabilidad del autor y refleja su punto de vista, mas no la ideología de jediteam.mx

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