Autódromo Nazionale di Monza: el templo de la velocidad
POR: Marco Robles el Vie, 09 de Septiembre de 2022, 02:36 pm
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Marco Robles | Colaborador
Periodista automotriz, amante de la pasta, el beisbol, los autos, los días fríos, el whisky y los buenos momentos
Una de las catedrales del automovilismo deportivo está de manteles largos, ya que el 3 de septiembre de 1922 el Autódromo Nazionale di Monza abrió sus puertas por primera vez, compartiendo con el mundo una de las pistas de carreras más especiales y veloces.
Monza fue apenas el tercer autódromo del orbe, después de Brooklans (Inglaterra) y el óvalo de Indianápolis (Estados Unidos), gracias al impulso Club del Automóvil de Monza (una ciudad situada apenas a 15 kilómetros al noreste de Milán).
Con un deporte motor naciente, pero ya tomando una seriedad importante, se creó la Società Incremento Automobilismo e Sport (SIAS), una compañía que buscaba fomentar el automovilismo, apoyada en los triunfos de la marca de Milán, Alfa Romeo, que en esa época ya dominaba las pistas de carreras, para administrar el autódromo. Los trabajos se realizaron en sólo 110 días completando un trazado de 10 kilómetros, 4.5 en el óvalo (Pista di Alta Velocità) con dos enormes curvas peraltadas de 21 grados de inclinación y 320 metros de longitud, y el resto para el trazado que prácticamente sigue inalterado hasta nuestros días.
El trazado y el óvalo se unían para hacer una enorme y veloz pista, misma que recibió su primera carrera oficial el 10 de septiembre de ese año.
Una pista tan veloz le cobraron factura al deporte desde su primera carrera con la muerte de varios pilotos, pero en 1928 vivió su peor accidente cuando Emilio Materassi perdió el control de su Talbot 700 enfrentando la recta principal y salió disparado contra las tribunas, matando a 27 espectadores.
Este percance hizo que se prohibiera el uso del óvalo los años siguientes y también frenó la realización del GP italiano en Monza hasta 1931.
En los siguientes años se le hicieron trabajos para ampliar las tribunas y mejorar la infraestructura, pero la Segunda Guerra Mundial lo llevó al abandono, pues sirvió como una base militar, lo cual lo deterioró mucho.
Pero la pasión local por las carreras ayudó a que se juntaran los fondos para arreglarlo en sólo dos meses durante 1948 y que en octubre de ese año volviera el Gran Premio de Italia. Con el nacimiento de la Fórmula 1, Monza estaba formado en la primera fila para ser parte del calendario y convertirse en parte fundamental de la categoría recibiendo, hasta 2021, 71 Grandes Premios en 72 años de la categoría, sólo se ausentó en 1980 por trabajos de remodelación.
El trazado completo, incluyendo el óvalo, fue utilizado por la F1 hasta 1961, sobre todo por las preocupaciones de seguridad, mismas que en la década los 70 vieron la llegada de diversas formas de hacer una pista con velocidades más controladas, por ello en 1972 se colocan dos chicanas, la Variante del Rettifilo formando las curvas 1 y 2, así como la Variante Ascari, en las curvas 8, 9 y 10, además se aumentó el tamaño de los escapes y también se modificaron algunas curvas, para mantener la esencia de una pista veloz, pero no una trampa mortal.
Una de las grandes magias de Monza es que prácticamente 80% de la vuelta se corre con el acelerador a fondo, encontrando sólo tres frenadas fuertes, en las chicanas Variante del Rettifilo, Variante della Roggia y la Vatiante Ascari, con una velocidad promedio por encima de los 200 kilómetros por hora en casi todo el giro.
Gracias a ello, el año pasado Valtteri Bottas marcó un tiempo de 1:19.555 minutos, para completar los 5.793 kilómetros que mide la pista, un tiempo casi siete segundos más rápido de lo que giró ese mismo año Max Verstappen en Silverstone (1:26.134), una pondría en el ojo de la Fórmula 1 como una de las grandes promesas de la categoría.
El Templo de la Velocidad está de fiesta y en apenas unos días vivirá una celebración muy especial con la llegada del Gran Circo para correr el Gran Premio de Italia 2022 de la Fórmula 1, donde los tifosi esperan que Ferrari pueda volver a poner los colores de la bandera local en lo más alto.
EL DATO: Desde la victoria de Ludovico Scarfiotti en el Gran Premio de 1966, ningún otro piloto italiano ha podido ganar la carrera de casa. Ferrari tiene 19 victorias.
Clásico italiano
- Michael Schumacher y Lewis Hamilton son los pilotos con más triunfos en este trazado, sumando cinco cada uno.
- El único año que no tuvo una carrera de Fórmula 1 fue en 1980 porque se estaba realizando una renovación importante.
- Italia fue la carrera final de la primera temporada de la Fórmula 1 y la ganó el ídolo local Giuseppe Farina a bordo de un Alfa Romeo, con lo que aseguró el título de ese año con tres puntos de ventaja.
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