Conoce la historia del trágico final de James Dean

POR: Pablo Monroy el Dom, 21 de Febrero de 2021, 07:30 pm

Se fue tan rápido como llegó. James Dean sólo necesitó tres papeles estelares para convertirse en el icono de una generación que, tras concluir la Segunda Guerra Mundial, quería disfrutar y pasarla lo mejor posible
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Licenciado en Periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, fotógrafo automotríz y entusiasta de las cuatro ruedas. / IG: @elpablomonroy

James Dean había declarado en varias ocasiones: “Vive joven, muere joven y serás un hermoso cadáver”, y lo cumplió al pie de la letra. Su temprana muerte, al volante de su Porsche 550 Spyder, con tan sólo 24 años de edad, lo convirtió en una leyenda y su recuerdo continúa siendo un negocio que mueve millones de dólares.

 

Nacido el 8 de febrero de 1931 en Indiana, Estados Unidos, el actor disfrutaba mucho de la velocidad. Su última adquisición fue un Porsche 550 Spyder, un auténtico coche de carreras bautizado como el pequeño bastardo, esto por su dificultad para ser manejado, aunque también este sobrenombre encierra varias historias que rodearon al deportivo alemán desde aquel trágico accidente.

 

 

El 30 de septiembre de 1955, James manejaba su flamante Porsche por la autopista de Salinas, en Paso Robles, California. Se lo habían entregado una semana antes, el 23 de septiembre.

 

Mientras Dean se desplazaba por la carretera a 160 km/h, acompañado por su mecánico, por el cruce de las autopistas 41 y 466 pasaba un Ford Custom a gran velocidad, conducido por el estudiante Rolf Weuterich.

 

 

El actor trató de esquivarlo, pero el impacto fue inevitable. Debido a la velocidad, el 550 Spyder se incrustó contra el Ford y James se rompió el cuello y su cabeza colgaba encima de la puerta, sus brazos y piernas quedaron desbaratadas y la parte izquierda de su rostro quedó completamente desfigurada tras el impacto, perdiendo la vida instantáneamente.

 

El conductor del Ford solamente se rompió la nariz y se lastimó un hombro, mientras que el mecánico de Dean salió despedido del coche, rompiéndose una pierna y la mandíbula. James Dean fue enterrado en el Park Cemetery de Fairmount, Indiana, el 8 de octubre de 1955. Este terrible episodio lo convirtió en leyenda, pero también castigó a todos aquellos que estuvieron en contacto con el auto.

 

 

El 550 Spyder no sólo fue el primer vehículo deportivo de carreras lanzado por la firma alemana, además, fue el primer Porsche en obtener una victoria absoluta en una prueba, la Targa Florio de 1956. En total, los 550 Spyder lograron 95 victorias absolutas y 75 victorias de categoría sobre un total de 370 carreras disputadas.

 

Cifras más que suficientes para un pequeño deportivo de aluminio de apenas 590 kilos de peso, el cual podía acelerar de cero a 100 km/h en siete segundos y desarrollar una velocidad de hasta 220 km/h, impulsado por un pequeño motor de cuatro cilindros de 1.5 litros, alimentado por dos carburadores Solex 40 PJJ-4 de doble cuerpo, que generaba 110 caballos de fuerza y 89 libras-pie de torque a las ruedas traseras, acoplado a una transmisión manual de cuatro velocidades.

 

 

Por ironías del destino, James había aparecido en una entrevista de televisión un par de semanas antes, en donde el también actor Gig Young le plantea unas preguntas. James recomiendó prudencia a los jóvenes espectadores advirtiéndoles del riesgo que conlleva manejar con exceso de velocidad. “Conduzca con cuidado, puede que la vida que salve sea la mía”, comentó James.

 

Por aquellas fechas, Dean, convertido en ídolo juvenil, ya había protagonizado sólo tres películas: Al este del Edén, Rebelde sin causa y Gigante, esta última aún no se había estrenado en el momento del accidente, sin embargo, James Dean se convirtió en el primer actor en recibir una nominación póstuma al Oscar como mejor actor y aún se mantiene como el único que ha obtenido dos después de muerto.

 

 

Tras el accidente en el que perdió la vida el joven actor, el vehículo se lo quedó el famoso preparador de autos para Hollywood, George Barris. Al bajarlo del camión, las sujeciones se rompieron y el Porsche se cayó sobre las dos piernas de un mecánico, a quien se las partió.

 

Más tarde, en medio de una carrera, los neumáticos estallaron y el piloto salió gravemente herido, y años después se montó su eje de transmisión y su motor en dos coches de carreras; ambos pilotos se accidentaron y fallecieron. Tras estos percances, Barris se deshizo de él y se lo quedó un museo, en donde se cayó de su pedestal, rompiéndole la cadera a un visitante. Antes de su destrucción, el camión que lo transportaba hacia el deshuesadero sufrió un accidente y el conductor del vehículo que se impactó contra él murió.

 

 

A lo largo de la historia del automóvil, muchos vehículos se han ganado un lugar importante, ya sea por su diseño, éxito comercial, potencia, o porque se convirtieron en los dignos representantes de alguna época en particular, sin embargo, otros coches han ganado fama debido a distintos hechos inexplicables que los han rodeado, algún tipo de maldición sobre ellos que los han catalogado como autos malditos.

 

Desafortunadamente, más allá de sus logros deportivos, el Porsche 550 RS Spyder siempre será recordado por ser el vehículo que manejaba James Dean en el momento de su muerte.

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