El Chevy que hablaba, el auto que todos queríamos de jóvenes

POR: Martha Elena Blanco el Lun, 06 de Noviembre de 2017, 10:28 pm

El Chevy que hablaba tenía un antecesor del sistema On Star, que llegó a México en los modelos 2014. Foto: Tomada de YouTube
Martha Elena Blanco

Martha Elena Blanco | Colaborador

LN. Amante de la velocidad desde la andadera, acelera tus pulsaciones junto a mí en la carretera infinita de la vida, eres mi copiloto yo soy tu driver lleguemos hasta donde no exista tacómetro que marque los límites. Incendiemos el asfalto.  

Era 2009 y, los jóvenes estudiantes que queríamos un auto para poder movernos libremente, buscábamos un vehículo que se viera bien por dentro y por fuera, mientras que nuestros padres querían algo accesible que fuera duradero y accesible de reparar (pues es bien sabido que tu primer auto no siempre se mantiene en las condiciones en las que salió de la agencia). La respuesta era fácil para todos: un Chevy.

 

Justo después de que Volkswagen decidió dejar de producir en Vocho (2003), Chevrolet llegó con una nueva propuesta. Conocido en el mundo como la segunda generación del Opel Corsa, aquí adoptó el nombre de Chevy: Joy, para la carrocería de tres puertas Swing, para el hatchback de cinco, y Monza para el sedán.

 

 

De inmediato se posicionó entre los más queridos por los jóvenes, pues tenía algunas opciones de personalización y colores poco comunes (como morado) y también por los taxistas, que vieron en él un auto rendidor en consumo de combustible, gracias a su motor 1.4 litros de 90 hp, y económico de mantener.

 

Para 2009, llegó con una actualización que lo hacía parecer más al Aveo o al Malibú, con nueva parrilla y con un motor 1.6 litros que generaba 100 caballos de fuerza acoplado a una transmisión manual y una automática.

 

Foto: Especial

 

Pero lo mejor, y lo que más llamaba la atención, era que hablaba y no, no hablaba como el New Yorker o el Phantom RT, que sólo te daban algunas instrucciones, este podía llevarte ¡DE REGRESO A TU CASA!

 

Este servicio se llamó GM Link, una plataforma previa al sistema On Star, que en aquel entonces sólo funcionaba en Estados Unidos.

 

 

Has de comprender, querido lector, que, para la época, cuando sonaba en la radio “Poker Face” de Lady Gaga, “Boom Boom Pow” de los Black Eyed Peas y Slumdog Millionaire ganaba el Óscar como mejor película, un servicio de estos sólo era posible en los autos premium que sólo los magnates de Polanco podrían costear.

 

Foto: Especial

 

Este sistema tenía tres botones en el retrovisor a través del que llamabas a un centro de atención a clientes de GM Link, y podías pedir indicaciones para llegar a tu casa o ayuda en caso de que tuvieras un siniestro o una emergencia. Si olvidabas las llaves, podías llamar por teléfono (sí ya había celulares y Nokias cuadraditos que soportaban todos los golpes) y te abrían el coche… y si lo robaban podían geolocalizarlo y lo bloqueaban de inmediato.

 

 

Tal vez ahora parezca de risa, pero en aquel entonces, estas tecnologías en un auto que está enfocado al mercado masivo eran superiores. Además, se hacía en México, en la planta de Ramos Arizpe.

 

Sí, todo mundo quería uno… y su costo era de 131 mil pesos en su versión manual y 144 mil en la automática.

 

Esta era la carta que te recordaba cuáles eran los servicios (y el costo) de GMLink. Foto: Especial

 

Desafortunadamente, su popularidad cayó rápidamente y en agosto de 2011 se dejó de producir, después de 18 meses en el mercado. ¿Quién fue su sucesor? El Spark.

 

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Aclaración:
El contenido mostrado es responsabilidad del autor y refleja su punto de vista, mas no la ideología de jediteam.mx

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