En la historia de Audi, la marca de los cuatro aros accedió al nivel más alto de deportividad tras el desarrollo del R8, un súper deportivo en el que empleó lo más sofisticado y fascinante de su tecnología.
Tuvieron que pasar más de 100 años de evolución para que la firma alemana obtuviera su entrada a las grandes ligas, esas en las que sólo participan aquellas marcas capaces de desarrollar súper deportivos.
Hoy, con la tarea hecha y en el pináculo de su historia Audi presentó la segunda generación de este deportivo que, fiel a la filosofía de la casa,derrochando aluminio y fibra de carbono, es un digno representante de la tecnología Ultra, sinónimo de máxima eficiencia.