Los sufrimientos que pasé la primera vez que maneje un coche manual
POR: Alfredo Guzmán el Jue, 14 de Enero de 2016, 05:27 pm
Alfredo Guzmán | Colaborador
Apasionado de las cosas curiosas, la historia y los personajes que existen detrás de un automóvil. Licenciado en Comunicación y Periodismo por la UNAM. Amante de los viajes inesperados en fin de semana, el café y el chocolate amargo.
Bien dice el dicho “Con mucha práctica, todo se puede lograr”, pero al principio todo es un sufrimiento.
Aproximadamente hace 3 años decidí comprar mi propio automóvil (ya sabía manejar un coche automático), pero por azares de la suerte adquirí uno de transmisión manual o estándar, por “ventajas” que amigos y familiares me expresaban, sin pensar en el lio que me metería los primeros días.
Sea como sea, te contare los “sufrimientos” que pasé la primera vez que maneje un coche estándar, al final cada uno me hizo disfrutar de experiencias inolvidables.

Clases con tu papá. Porque existe aún la necesidad de pedir ayuda, si solamente hay que encenderlo, frenar y acelerar. Lo peor es que los fines de semana con tu papá en el asiento del copiloto se volvieron un martirio mental de acelerador, clutch, freno, y miles de combinaciones.

No sabes porque se apaga. La primera vez que te suben a un automático y ves tres pedales te preguntas ¿Para qué?, pero al entender ese mecanismo y avanzar los primeros metros, de la nada se apaga ¡¡¡¡¿Por qué?!!!

Sufrir al pasar un tope. Esos momentos que ya vas a mil por hora en la calle de tu casa y descubres que en la esquina hay un tope te preguntas "¿puedo pasar el tope en tercera?", ja, ni lo vas a pasar y el coche se te queda apagado en medio del tope.

El truco del año. Empujar tu auto si te quedas sin gas y es muy simple, sólo debes quitar el freno y mantener el volante derecho. Al final, entiendes que la solución es sólo un buen empujón.

Entrar al tráfico. Ya dominas el coche en primera y de la nada apareces en el tráfico descomunal de la ciudad. Lo peor es mantener el paso y no rozar los labios del coche de enfrente.

El peor reto: las subidas. Y para cualquier principiante en un coche estándar el reto final es frenar en una subida y arrancar sin irse para atrás y chocar. Algo que, sinceramente, a todos nos pasó alguna vez.

De cualquier forma, esa primera experiencia en mi coche estándar me hizo más atento y seguro a la hora de manejar.
Cuéntame en los comentarios cómo fue tu primera experiencia en tu coche.
#AG
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Aclaración:
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