Murió el Campeón sin Corona: ¡Hasta pronto Stirling Moss!

POR: Marco Robles el Dom, 12 de Abril de 2020, 02:05 pm

Moss corrió para prácticamente todas las firmas importantes del automovilismo y esos 14 años de profesional le valieron para convertirse en una estrella del deporte motor
Marco Robles

Marco Robles | Colaborador

Periodista automotriz, amante de la pasta, el beisbol, los autos, los días fríos, el whisky y los buenos momentos

La luz se apagó para uno de los mejores pilotos de la historia este 12 de abril. Stirling Craufurd Moss falleció este domingo en Londres, a causa de una larga enfermedad, dejando el mundo terrenal para ir al Olimpo de los grandes, ese lugar reservado para muy pocos en la historia que te hace un verdadero inmortal.

 

El mundo de las carreras llegó muy pronto a la vida de Moss, pues su padre fue piloto amateur y él y su hermana fueron jinetes de caballos desde muy niños. A los nueve recibió de su padre un Austin 7 en el que desarrolló sus habilidades de piloto.

 


Fue hasta después de la Segunda Guerra Mundial (1948), que el mundo conocería a uno de los mejores lotos que han surcado una pista de carreras.

 


Moss era de esos pilotos que lo mismo corría en un Fórmula 1 que en una podadora de pasto, no tenía reparo en ir semana a semana compitiendo en diferentes campeonatos y en sumar trofeos. Sus estadísticas indican que ganó 212 de las 529 competencias en las que participó de forma  profesional entre 1948 y 1962, y tuvo años en los que llegó a correr más de 60 pruebas.

 


Entre 1951 y 1954 participó sin mucha suerte en varios Grandes Premios de Fórmula 1, pero su gran oportunidad de brillar llegó en 1955 de la mano de Mercedes-Benz, sin embargo, con Juan Manuel Fangio en su máximo esplendor, sólo le quedó resignarse tres años seguidos al segundo lugar y en 1958, cuando todos esperaban su coronación, fue superado por un punto en el Campeonato por su compatriota Mike Hawthorn.

 


Es por ello que muchos lo apodaban “El Campeón sin Corona”, uno de los grandes talentos del automovilismo al que se le negó la máxima gloria. Sin embargo, tuvo grandes victorias como la de 1956 en las 24 Horas de Le Mans y la más emblemática, la de 1955 en la Mille Miglia a los mandos del hermoso Mercedes-Benz 300 SLR con el número 722 estampado en rojo en la carrocería.

 


Esa fue una de las pocas veces que pudo hacer trizas a Fangio, marcando un tiempo total de 10:07:48 horas, 32 minutos más rápido que el argentino, y un récord sin igual para esta carrera de 1,000 millas que iba de Brescia (en el norte de Italia) hacia Roma (al sur) y de regreso, sin descanso.

 


Moss corrió para prácticamente todas las firmas importantes del automovilismo y esos 14 años de profesional le valieron para convertirse en una estrella del deporte motor, un piloto que sobrevivió a una de las épocas más peligrosas de las carreras, a pesar de que siempre condujo al límite. Una leyenda que hoy, a los 90 años, dejó el mundo terrenal.

 

Hasta pronto Stirling!

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