¿Por qué Mercedes ya no es lo que era antes?
POR: Excélsior el Jue, 07 de Abril de 2022, 08:20 am
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Los cambios en reglas técnicas en la Fórmula 1 tienen diversos intereses pero en general siempre buscan tres factores: reducir costos, igualar el nivel de competencia y terminar con el dominio de una escuadra dominante, caso que pasó con la escudería Mercedes.
La nueva reglamentación implementada en 2022, pactada originalmente para 2021 y retrasada por la crisis económica generada por la pandemia por COVID19, iba dirigida a mermar la hegemonía de Mercedes iniciada desde 2014, la era de los motores V6 turbo híbridos y donde la marca germana encontró la clave desde la primera campaña.

Desde ese momento la compañía de la estrella se volvió el rival a vencer. Los primeros años aprovecharon su ventaja en las unidades de potencia (motor de combustión V6 ligado al sistema híbrido con MGU-H y MGU-K). Conforme las otras marcas motoristas como Renault, Ferrari y Honda fueron acercándose a este desempeño, aunque sin igualarlo, por lo que la ventaja se tradujo en partes mecánicas y aerodinámicas.
Pero para 2021, con la continuidad de los monoplazas desarrollados en 2020, Red Bull y Honda cerraron la brecha para poner en problemas a Mercedes quienes perdieron por primera vez en la era híbrida un campeonato de pilotos ante Max Verstappen. Esa lucha contra el equipo de Milton Keynes costó más de lo que ellos hubieran pensado.

LA GRAN BOCA DE WOLFF
Cuando Red Bull y Mercedes iniciaron la guerra de 2021, Toto Wolff, director del equipo Mercedes, consideró que la apuesta del equipo de la bebida energética de poner toda la carne en el asador para esa campaña podría estar errada al descuidar el desarrollo del coche 2022 con el efecto suelo, daba a entender que ellos estaban optando por enfocar su artillería para la próxima campaña.
Pero los problemas de Mercedes están en su propia casa. El más destacado es el motor y su afamada potencia y durabilidad venida a menos desde el año pasado cuando la Federación Internacional de Automovilismo introdujo una mezcla de combustible denominada E5, con un cinco por ciento de etanol. Los corazones que propulsaban a Mercedes, Aston Martin y McLaren no ofrecían el mismo poder de sus rivales, pero además hacían más frágiles la durabilidad de los motores.

Para el 2022 la mezcla de etanol ha crecido al 10 por ciento. No es un secreto que la forma en que este compuesto provoca una explosión al interior de la cámara de combustión es distinta a un combustible 100 por ciento petróleo, pero a Mercedes esto le ha costado rendimiento.
Desde antes del arranque de temporada los diversos motoristas advertían de una pérdida de potencia, algunos incluso hablando de hasta un cinco por ciento respecto a lo visto hasta el 2021. En Mercedes el golpe de realidad ha sido duro y evidente en todos sus clientes. Aston Martin está sumido en el fondo de la tabla al tiempo que McLaren ha salvado la media tabla, pero lejos de Ferrari, e incluso Haas, último equipo del clasificador en 2021 que ha ascendido al grupo medio gracias a la potencia de la unidad de potencia del Cavallino Rampante renovada este año.
EL OTRO RIVAL, EL PORPOISING
El famoso brincoteo que están sufriendo los monoplazas como consecuencia del efecto suelo ha afectado a todos los equipos ante el cambio de carga aerodinámica que hoy actúa sobre los coches, consecuencia de la nueva reglamentación.

En el caso de Mercedes el proyecto W13 no nació perfecto y encontrar el balance ha sido complejo porque un aumento en la carga aerodinámica les permite una mayor estabilidad, aunque una importante reducción en la velocidad punta, pero quitarla vuelve al auto más inestable con un mejor desempeño en línea recta.
La clave está en evitar los extremos, pero ninguna de las configuraciones con las que cuenta el equipo parece ofrecer esa equidad.
Mercedes promete un paquete de actualización importante para Barcelona, donde la parte aerodinámica podría compensarse. En el caso del motor la situación es más compleja porque gran parte de los elementos se congelaron a principios de marzo y, aquellos que faltan aún lo estarán en septiembre.
La normativa permite hacer modificaciones concernientes a durabilidad, pero no al rendimiento o potencia. Si los alemanes no encuentran una solución pronto sus clientes y el equipo oficial estarán condenados a un hándicap hasta el final de 2025, momento en que vendrá una nueva reglamentación técnica y se establecerá otro orden de parrilla.
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