Habitáculos actuales, verdaderos protectores de vidas
POR: Marco Robles el Vie, 26 de Abril de 2013, 12:36 pm
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Marco Robles | Colaborador
Periodista automotriz, amante de la pasta, el beisbol, los autos, los días fríos, el whisky y los buenos momentos
La seguridad en los automóviles hoy en día es un tema de gran relevancia en la industria automotriz, gracias a la acción de organismos como Euro NCAP y la IIHS de Estados Unidos, para proteger a los ocupantes en caso de un accidente.
Actualmente es muy común escuchar que la carrocería emplea materiales ligeros y de alta resistencia, ello para buscar reducir el peso, mejorar el consumo de gasolina y hacer más fuerte el habitáculo.
La construcción de un vehículo se divide en tres partes, las dos primeras se enfocan en el cofre y la cajuela, que son las dos zonas más propensas a recibir un impacto y por lo mismo deben ayudar a soportar y disipar la mayor parte del accidente.
Para ello se emplean distintos tipos de aceros, zonas de deformación programada, largueros y travesaños que disipan la energía del impacto lejos de los ocupantes, y en muchos casos el motor se desprende para caer al piso y evitar introducirse a la cabina.
La tercera parte es el habitáculo, el lugar donde viajan los pasajeros y que cada día se busca que sea una caja de seguridad.
Barras laterales, arcos más resistentes a las volcaduras y postes más fuertes componen esta celda que en muchas ocasiones ayudarán a los ocupantes a poder salir caminando de un accidente que en otra época hubiera sido mortal.
Para la fabricación de los aceros de alta y ultra alta resistencia se emplean diferentes técnicas, que van desde alterar los estados térmicos del material, es decir, enfriarlo más rápido o volverlo a calentar, hasta la creación de aleaciones con elementos como el boro, magnesio o vanadio.
En general se utilizan alrededor de nueve tipos de aceros distintos en la fabricación de un automóvil, para garantizar una estructura sólida.
En los automóviles más deportivos y sofisticados se emplea fibra de carbono, generalmente reforzada con otros polímeros, para garantizar un peso muy bajo, pero mayor resistencia estructural que el acero.