Así era el auto nuclear que desarrolló Ford en la década de los 50

POR: Christian Pérez Vega el Dom, 01 de Agosto de 2021, 11:56 am

El reactor de tamaño reducido iba a ser completamente extraíble en la parte trasera del automóvil para poder reponerlo una vez que se hubiera utilizado el combustible
Christian Pérez Vega

Christian Pérez Vega | Colaborador

Llegué aquí cuando los astros automotrices se alinearon a mi favor. Me especializo cada día en industria automotriz desde 2010.

Dentro de la historia del automóvil, hay un cápitudo del que pocos saben. Por allá de 1957 a Ford se le ocurrió la idea de construir un concepto de auto más allá de la comprensión de ese entonces y de la actual. Se trataba de un auto que dejaría de lado los motores de combustión interna y lo reemplazaría por un pequeño reactor nuclear.

 

Sí, como lo lees, Este modelo llamado Nucleon se mostró como modelo a escal, el cual cargaba el pequeño reactor nuclear en la parte trasera del auto. Este estaba pensado para utilizar una máquina de vapor propulsada por fisión de uranio similar a las que se encuentran en los submarinos nucleares.

 

El reactor de tamaño reducido iba a ser completamente extraíble en la parte trasera del automóvil para poder reponerlo una vez que se hubiera utilizado el combustible.

 

El vehículo parecía un camión pequeño, y ​​los pasajeros se sentaban frente al reactor nuclear para permitir una protección adecuada.

 

Un auto impulsado por energía nuclear que desarrolló Ford en la década de los 50

 

El reactor nuclear calentaría agua para producir vapor que haría girar una turbina, la cual a su vez produciría electricidad para impulsar los convertidores que impulsarían las ruedas.

 

Los ingenieros de la firma estadunidense estimaron que el Nucleon podría recorrer más de 8 mil km antes de que tuviera que reabastecerse de combustible. Suena bien ¿no?

 

Sin embargo, hubo una serie de problemas con esta idea revolucionaria como que el blindaje del reactor era muy pesado y grande, además el tamaño y el material necesario para mantener a los pasajeros y al conductor a salvo de la radioactividad hicieron que el automóvil no fuera práctico.

 

También estaba el molesto problema de reemplazar el combustible gastado, además las estaciones de servicio que se utilizarían tendrían que ser construidas con especificaciones muy complejas y desde luego también debían ser atendidas por personas capaces de manejar material radiactivo.

 

También existía el problema de que los autos sufrieran un accidente y causaran una mini fusión en la carretera.

 

Todos estos problemas orillaron a Ford a declinarse por llevar este diseño a un tamaño completo.

 

La maqueta que se construyó actualmente se encuentra en el Museo Henry Ford en Dearborn, Michigan.

 

Síguenos en Twitter @atraccion360 y Facebook, o visita nuestro canal de YouTube

Aclaración:
El contenido mostrado es responsabilidad del autor y refleja su punto de vista, mas no la ideología de jediteam.mx

¿Qué opinas?

Más de Atracción360