¿Es buena idea comprar una bicicleta eléctrica?
POR: Pablo Monroy el Lun, 22 de Enero de 2024, 11:01 am
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Licenciado en Periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, fotógrafo automotríz y entusiasta de las cuatro ruedas. / IG: @elpablomonroy
Más allá de los autos eléctricos, existen otro tipo de vehículos a baterías que están experimentando una gran popularidad alrededor del mundo: las bicicletas eléctricas, las cuales son accesibles si las comparamos con un coche eléctrico, reducen los tiempos de traslado considerablemente, y cuyas baterías se pueden recargar con facilidad en la oficina o en casa, con autonomías más que suficientes para los recorridos diarios urbanos, los cuales no superan los 15 kilómetros, por lo que la carga puede alcanzar para varios recorridos sin consumir una sola gota de combustible.
De acuerdo con un estudio publicado por el UCL Energy Institute de Londres, el año pasado circulaban alrededor de 20 millones de coches eléctricos y 1.3 millones de autobuses, camionetas de reparto y camiones eléctricos, mientras que las bicicletas eléctricas superaban las 280 millones de unidades, esto debido a que se presentan como la solución de movilidad más cómoda, fácil de usar y accesible de todo el mercado.
Este estudio señala que la adopción extendida de las bicicletas eléctricas ha desplazado el uso del coche de combustión interna particular, lo que ha reducido la demanda de petróleo en todo el mundo en un millón de barriles al día, lo que equivale al 1% de la demanda mundial, es decir, cuatro veces más que lo que han conseguido los coches eléctricos.
La publicación hace hincapié en que la micromovilidad es la respuesta real para la disminución en las emisiones de carbono de todo el planeta. Los investigadores han llegado a la conclusión de que si los viajes en bicicletas eléctricas constituyeran sólo el 11% de los desplazamientos de todo el planeta, las emisiones relacionadas con el transporte se reducirían en un 7 por ciento.
Pero no sólo las bicicletas eléctricas están cobrando gran relevancia. El estudio también apunta que las opciones eléctricas más pequeñas, como scooters y patinetas, también ofrecen una forma de superar el problema del último kilómetro, la distancia entre nuestra casa y la estación de metro o parada de autobús, que los sistemas de transporte público no pueden atender. Ser capaces de cubrir esta distancia rápidamente puede cambiar las reglas del juego para el transporte público.
Si se adopta, la micromovilidad eléctrica puede reducir las emisiones urbanas. Un estudio de usuarios de scooters eléctricos en Reino Unido encontró que estos viajes producían hasta un 45% menos de dióxido de carbono. Investigadores estadunidenses estiman que si los viajes en bicicleta eléctrica se expandieran al 11% de todos los viajes en vehículos, las emisiones del transporte disminuirían en un 7 por ciento.

A medida que los precios de la gasolina aumentan y los precios de las baterías disminuyan, los costos de funcionamiento más baratos de los vehículos eléctricos y los costos de funcionamiento aún más baratos de las bicicletas y scooters eléctricos, seguirán erosionando la demanda de petróleo. Según la Agencia Internacional de Energía, ahora se proyecta que la demanda mundial de petróleo alcanzará su punto máximo en 2028, con 105.7 millones de barriles por día, y luego comenzará a caer.
Los vehículos eléctricos desempeñarán un papel en la reducción de la demanda de petróleo. Pero bien puede ser que la micromovilidad eléctrica reduzca la demanda más rápidamente, dada la rapidez con la que se están adoptando estas opciones más accesibles y abundantes. Sin duda alguna, vale la pena analizar de cerca nuestras necesidades de transporte y, a partir de ello, determinar la mejor manera para desplazarnos.
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