Prepara tu auto para la carretera

Si en el periodo vacacional de Semana Santa tu automóvil será parte del viaje y la aventura, es importante revisar que todos los sistemas del coche funcionen correctamente y así como aprender a distribuir el equipaje que llevaremos.

POR: Pablo Monroy el Lun, 11 de Abril de 2022, 10:16 am

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Pablo Monroy |

Licenciado en Periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, fotógrafo automotríz y entusiasta de las cuatro ruedas. / IG: @elpablomonroy

¿Listo para salir de viaje? Cuando salimos a carretera nuestro coche experimenta un desgaste mayor a lo acostumbrado, pues trabaja por periodos de tiempo más largos, dependiendo de la duración del viaje, exponiendo a que algún componente dañado o en mal estado, sobre todo las partes móviles que están en constante desgaste, den de sí; estamos seguros de que no te gustaría quedarte varado en medio de la nada bajo la mirada incisiva de tus acompañantes.

 

Por eso, es de suma importancia hacer una revisión con lupa a los sistemas del auto para asegurarnos de que todo funciona correctamente, y de lo contrario reemplazar alguna pieza que está a punto del colapso. Así que lo primero que debemos hacer es dedicarnos a los componentes que requieren más tiempo para ser inspeccionados antes de poner las maletas en la cajuela.

 

QUÉ HACER

 

El primer paso es revisar el nivel de lubricante del motor y su estado y para ello, el vehículo debe de estar en una superficie plana y con el motor frío para tener una lectura correcta cuando retiremos la bayoneta. Si está por debajo del nivel máximo debemos rellenar; si el aceite está muy quemado y ya perdió viscosidad, lo más sano es cambiarlo.

 

Aprovecha para checar que el nivel del líquido de frenos y del anticongelante sea el correcto, así como el estado de las mangueras que trasladan el fluido del radiador al motor, ya que el calor y la presión en el interior pueden romperlas.

 

Las llantas son las únicas partes del auto que tienen contacto con el camino, así que debemos asegurarnos de que, tanto la banda de rodamiento como el resto de su estructura, se encuentren en condiciones de soportar un viaje.

 

 

Una llanta desgastada aumenta considerablemente  la distancia de frenado, y si a eso le sumamos el peso de los ocupantes y del equipaje, podría provocar que el neumático estalle debido al calor de la fricción con el asfalto y a la presión del aire del interior, sin olvidar la poca adherencia que tendremos, sobre todo en condiciones de lluvia.

 

No comprometas tu seguridad y la de los tuyos y cámbialas si presentan estos síntomas; verifica que queden alineadas y balanceadas para que la pisada sea pareja. Lo siguiente es revisar el sistema de frenos, ya que se trata de uno de los componentes más importantes, pues de ellos depende que el auto se detenga.

 

Lo recomendable es observar el desgaste de las balatas y, a partir de ello, determinar si es necesario cambiarlas por unas nuevas, en caso de que el espesor sea menor a tres milímetros, o sólo limpiarlas y ajustarlas. Otro aspecto importante es revisar las condiciones de los amortiguadores, que no tengan fugas de aceite o que ya estén vencidos, así como la lubricación de las horquillas, rótulas y demás componentes de la suspensión y la dirección.

 

Toma en cuenta que un juego de amortiguadores en mal estado o algún otro elemento que tenga juego, comprometerá la estabilidad del vehículo, sobre todo al momento de tomar una curva. Verifica que las mangueras por las que circula el líquido refrigerante del motor al radiador no estén agrietadas, pues podrían romperse debido a las altas temperaturas producidas por el trabajo continuo del propulsor.

 

Observa que las bandas que impulsan al generador, alternador, la bomba de agua y el aire acondicionado no presenten grietas o estén deshilachadas, ya que también podrían romperse debido a la tensión.

 

Verifica que las luces de los faros principales (altas y bajas) de alto, reversa, direccionales e intermitentes funcionen. Otro aspecto a considerar es que con el paso del tiempo y la exposición a la intemperie el hule de las escobillas de los limpiaparabrisas se endurezca y dejen de cumplir con su misión; si es el caso instala unas nuevas y checa que el nivel del líquido limpiaparabrisas sea el óptimo.

 

 

Finalmente revisa que la llanta de refacción, llave de cruz, gato hidráulico y triángulos reflejantes de seguridad estén en condiciones de uso, y no olvides incluir un kit de herramienta básica (pinzas de mecánico, desarmadores, llaves de tuercas, etcétera) en caso de un imprevisto.

 

EL EQUIPAJE

 

Lo primero es acomodar las maletas de tal forma que las más pesadas, aunque no sean las más voluminosas, queden hasta abajo, en el fondo de la cajuela, y el resto del equipaje encima, así mantendremos el centro de gravedad del auto lo más bajo posible.

 

 

Acomoda la carga en la cajuela de manera equilibrada para que no afecte la estabilidad del coche, es decir, evita que un lado del compartimiento vaya más cargado y pesado que el otro.

 

Si viajas con la segunda fila de asientos desocupada, abrocha los cinturones de seguridad de las mismas, esto evitará que, en caso de una colisión, los respaldos traseros cedan, las maletas se recorran y lesionen tanto al conductor como al acompañante.

 

Evita a toda costa llevar el equipaje en el habitáculo, pues algún objeto podría salir disparado y golpearnos en caso de que se presente una frenada de emergencia. Considera esto: una botella de agua equivaldría a una masa de 25 kilos que, en una colisión, provocaría heridas serias a los pasajeros. Además, si viajas con niños es indispensable que tengan un mínimo de movilidad para que no se inquieten.

 

Finalmente, jamás olvides que el comportamiento del coche y la dinámica de conducción cambia cuando va cargado. La principal consecuencia es que, al momento de frenar, necesitaremos aplicar mayor presión al pedal y de mayor distancia para detenernos.

 

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