Fallas comunes del sistema de refrigeración, sus razones y mantenimiento ideal

POR: Pablo Monroy el Lun, 26 de Julio de 2021, 02:12 pm

Conoce la manera en que el motor del coche controla su temperatura y la importancia de esta acción
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Licenciado en Periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, fotógrafo automotríz y entusiasta de las cuatro ruedas. / IG: @elpablomonroy

Cuando la temperatura de nuestro cuerpo se eleva, ya sea porque nos estamos ejercitando o porque hace mucho calor, el sistema nervioso pone a funcionar las glándulas sudoríparas de manera automática para que el cuerpo se enfríe mediante la evaporación de este fluido.

 

Un escenario similar sucede en nuestro coche cuando la temperatura del motor se eleva por encima del parámetro seguro, debido a la combustión interna que sucede en su interior, pues debemos tomar en cuenta que, en el mejor de los casos, cerca del 40 por ciento del combustible que se quema se convierte en energía mecánica, mientras que el resto se transforma en calor, lo cual puede dañar severamente componentes internos como anillos, pistones, bielas e incluso el monoblock si no se controla, debido a la dilatación y contracción de los materiales.

 

 

Para ello, nuestro coche cuenta con un sistema de refrigeración el cual, por medio de varios componentes, trabaja con toda precisión para mantener una temperatura de trabajo adecuada del motor, de entre 90 y 100 grados centígrados.

 

Su funcionamiento es sencillo. Cuando ponemos en marcha el propulsor, de inmediato se activa la bomba de agua, la cual se encarga de succionar el líquido refrigerante de la parte baja del radiador y lo impulsa al interior del bloque por medio de los ductos distribuidos entre las cámaras de combustión y las camisas de los pistones.

 

Una vez que ha realizado este recorrido, el líquido refrigerante sale por la parte alta de la cabeza a una temperatura de entre 80 o 90 grados y regresa al radiador por la parte superior en donde, por la acción del flujo de aire que ingresa por la parrilla o tomas de aire, reduce su temperatura hasta 8 o 10 grados centígrados.

 

 

En el caso de que estemos atorados en un embotellamiento, en el que no hay flujo de aire porque no nos estamos desplazando, el ventilador se encargará de soplar directamente sobre el radiador para enfriarlo, por medio de una señal que envía el termostato cuando la temperatura comienza a incrementarse en el motor y supera los 90 grados centígrados.

 

Ahora que ya sabemos su funcionamiento y el importante papel que juega, debemos puntualizar que si alguno de estos componentes falla, nos enfrentaremos a un inminente sobrecalentamiento del motor de nuestro coche.

 

Las fallas

 

Una de las principales razones por las que el sistema de refrigeración puede fallar se debe a un nivel muy bajo del refrigerante, el cual puede ser provocado por una fuga en alguna de las mangueras del radiador, en el mismo radiador o en las juntas o sellos de la bomba de agua

 

Cuando la bomba de agua es accionada por la banda auxiliar o de accesorios y ésta se rompe, provocará que deje de girar y el refrigerante no circule por el interior del circuito y se presente un sobrecalentamiento.

 

En este sentido también puede suceder que tanto las aspas de la bomba como el eje sobre el que están montadas se rompan, dejando fuera de servicio a toda la pieza.

 

 

Otra de las fallas la podemos encontrar en el termo switch el cual, al dejar de funcionar, no envía la señal al ventilador del radiador para que gire, lo que provoca que la temperatura del motor se eleve con rapidez. Inclusive, el mismo motor que impulsa al ventilador puede dejar de funcionar debido a un corto circuito, alguna conexión eléctrica rota o que los rodamientos o baleros que monta la flecha de las aspas estén muy desgastados.

 

Finalmente, debemos considerar que, con el paso del tiempo y cada vez que se calienta y enfría, otras propiedades, como la anticorrosiva, se van degradando en el líquido refrigerante. Por eso la recomendación es reemplazarlo por lo menos cada dos años o 30 mil kilómetros.

 

Línea de llenado. Se encarga de llevar el líquido refrigerante almacenado en el depósito al radiador.

 

 

Depósito. Su misión es almacenar el líquido refrigerante el cual, posteriormente, será enviado al radiador, cuando el nivel baje.

 

 

Ventilador. Su responsabilidad es la de soplar aire al radiador cuando no existe flujo natural debido a que el coche está detenido.

 

 

Bomba de agua. Pone en movimiento al líquido refrigerante por todo el circuito.

 

 

Radiador.Se encarga de reducir la temperatura del líquido refrigerante caliente que sale del motor por la acción del flujo de aire que pasa por su entramado metálico.

 

 

Mangueras. Se encargan de trasladar el refrigerante del motor al radiador y viceversa, una vez que está más fresco.

 

 

Termostato. Es un componente que estabiliza la temperatura óptima para la combustión, que es entre 100 a 105 grados centígrados

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