Mi primera vez... al trabajo en bici
POR: Irving Gasca el Lun, 09 de Abril de 2018, 06:33 pm
Irving Gasca | Colaborador
Eterno soñador. Trotamundos urbano. Tengo rayadas las manos
Llevaba unos días de tomar la bici por el manubrio y demostrar a todos que SÍ se puede andar en bici en esta ciudad. En aquel tiempo vivía con mis padres en el conflictivo municipio de Nezahualcoyotl. Mi destino, se encontraba en el centro de la ciudad.
Tener el coraje de andar en bicicleta no es nada fácil, más si la mayoría de la gente desmotiva con comentarios que te pueden asustar; sin embargo, las advertencias iban más allá de “aquí no es Amsterdam” o “la ciudad no es para las bicis”; gente experimentada me recomendó tener práctica para manejar situaciones que requieren reflejos inmediatos. Lo ignoré.
Foto: Archivo
Consulté con conocidos todo lo necesario para realizar esta empresa que implicaría un cambio en mi vida. Parches, cámaras de repuesto, herramienta, casco y por supuesto; una bicicleta que fuera lo suficientemente rápida.
Sí, no busqué algo práctico o algo económico, sino algo rápido.
Foto: Cantú Bicicletas
Salí temprano de la zona norte de Nezahualcoyotl. Emprendí mi camino algo nervioso, pero convencido de que lo estaba haciendo bien. Crucé uno, dos puentes, me sentía invencible. Todo lo que critiqué en algún momento, de pronto lo entendí.
Jamás me puse en peligro; traté de seguir todas la recomendaciones para ser lo más responsable posible, nunca puse en peligro a nadie.
Foto: Archivo
Mi poder sobre el pedal era tal que había encontrado la forma perfecta de llegar al trabajo. La gasolina, era un problema del pasado; el tráfico, no existía para mí; la diversión, jamás me hacía falta.
Circulo por una avenida secundaria (principal), aproximadamente a 30 kilómetros por hora. Autos estacionados en doble fila del lado derecho hacen un punto ciego para cualquier auto que pretenda cruzar la avenida.
Quien conozca el cruce, sabe que un tope detiene a los autos de la avenida principal y es entonces cuando hay oportunidad de pasar. Yo me encontraba en ella, pero la diferencia es que yo al ir en bici, no me tengo que detener en los topes.
Lo único que recuerdo es ver una gigantesca masa de acero que arrancó por tratar de ganarle a todos. No lo logró, el impacto fue seco en un costado de un microbús del Estado de México.
En un segundo instante estaba en el suelo a un costado, aún en estado de shock y con mi rostro lleno de sangre, lo primero que hice fue preguntar por mi bici.
No, no tuve ganas ni de discutir, ni de ver quién tuvo la culpa. Quería irme a mi casa, así que me paré fui por mi bicicleta, mi brazo no me respondía. Si soy sincero, no me dolía. Al voltear me dí cuenta por la flacidez, que estaba roto, MUY roto.
El chofer, se bajó y me preguntó si necesitaba algo, sólo le dije que si podía llevarme a una clínica… tenía la esperanza de que sólo me curaran las heridas y me fuera.
El chofer no tenía dinero, me platicaba que de chofer no se le saca mucho. Hay muchas cosas que pagar como gasolina y al patrón. Fuimos a pedirle a su tío el cual le prestó unos pesos para poder pagar una revisión. Encontré mis lentes dentro de la unidad.
Me acompañó al hospital y entre a consulta… después de esperar cerca de 3 horas. El dolor se convertía en algo insoportable. No había duda, había que operar.
No fue un proceso sencillo, “fractura metafisiaria de radio distal derecho multifragmentaria inestable” se leía en el informe.
Se me colocó una placa de titanio y dos clavos. La recuperación fue complicada, pero recuperé la movilidad de mi mano derecha. A los 8 meses, me encontraba rodando de nuevo, con varios aprendizajes.
Haciendo una reflexión, me di cuenta que aunque lo ideal es que no existiera ningún accidente grave, hay formas para poder evitarlos.
El salir a la calle en bici, debe ser progresivo, pues el ritmo de respuesta y la forma de leer lo que pasa alrededor.
La clave es aprender a anticipar TODO. Si hay un cruce, imagina que un auto saldrá de ahí. Si hay un punto ciego, debes calcular hacia donde ir si algo sale mal.
Ir rápido, también tiene consecuencias al ir en bicicleta.
Lo mejor es realizar tramos cortos, con grupos experimentados, y aumentar la dificultad; la distancia y hacerlo solo.
Sí, nosotros también cometemos errores, lo importante es no dejarse desmotivar. Tras 5 años de aquel accidente algo me queda claro: jamás dejaría la bicicleta.
No he tenido ningún percance desde entonces.
Síguenos en Twitter @atraccion360 y Facebook, o visita nuestro canal de YouTube
Aclaración:
El contenido mostrado es responsabilidad del autor y refleja su punto de vista, mas no la ideología de jediteam.mx