Así puedes regresar a la vida a tus rines golpeados
POR: Pablo Monroy el Vie, 28 de Febrero de 2020, 07:09 pm
Licenciado en Periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, fotógrafo automotríz y entusiasta de las cuatro ruedas. / IG: @elpablomonroy
Cuando caemos en un bache o, peor aún, en una coladera abierta, además de hacer un gesto de dolor, tanto los neumáticos como los rines son los componentes que recibirán la fuerza del impacto, seguido de la suspensión y, dependiendo de la magnitud, el desenlace puede ir desde destruir la llanta, hasta deformar el rin o romperlo por completo.
De modo que, para saber si un daño de esta magnitud se puede reparar, acudimos al taller Top Wheels, expertos en reparaciones de estas piezas, ubicados en el eje central Lazaro Cárdenas en la colonia Obrera, para descubrir hasta dónde un rin golpeado, ya sea de aluminio, de aleación o de acero, tiene remedio sin poner en riesgo el componente y la calidad de marcha del vehículo.

La evaluación
“Cuando se trata de un rin de acero la reparación es mucho más sencilla ya que, al ser de un material muy maleable no se agrieta tan fácilmente con un impacto, sólo se deforma y no requiere calor para regresarlo a su forma original”, explicó Roberto Hernández, colaborador en este taller, con más de 15 años de experiencia.
“Lo que hacemos es montarlo en una base giratoria para examinar los puntos de deformación de la pieza. Una vez identificados procedemos a recuperar la forma inicial tirando con ganchos y barretas hasta que la circunferencia del rin sea pareja en los dos lados”.
Enderezar un rin de acero puede costar desde 300 hasta 600 pesos, dependiendo de la intensidad del impactosin embargo, Roberto nos explicó que, cuando se trata de un rin de aleación o de aluminio, tanto la inspección como la reparación son más minuciosas, y el precio por devolverlos a su forma original puede elevarse hasta 1,500 pesos por todo el trabajo que implica.
“Para determinar si un rin fundido con alguno de estos materiales se puede reparar, lo primero que hacemos es revisarlo casi casi con lupa, porque con la fuerza de un golpe el material, aparte de deformarse, se puede agrietar; hay talleres en los que sólo rellenan con aluminio el golpe, pero a la larga, si la grieta es muy profunda, el rin puede partirse mientras está rodando, lo cual podría terminar en un accidente grave”.
Por lo tanto, según nos explica el especialista, el procedimiento que se debe seguir es lavar y secar perfectamente el rin para sacarle una radiografía con un aparato similar al que usan los médicos para los huesos, esto con el fin de asegurarse de que no está agrietado o de que la grieta no sea tan profunda.
“Si lo es, se le comenta al cliente que la pieza ya no es apta para repararse por el riesgo que esto implica. “Si el rin está sano, es decir, que la grieta no es profunda, aplicamos calor con un soplete en la zona dañada para amoldarlo hasta donde sea posible.
Posteriormente, rellenamos con soldadura de aluminio y lo metemos al torno para lograr una mejor fundición. Después, lo maquinamos para eliminar el exceso de soldadura y darle nuevamente su forma; finalmente, balanceamos y nivelamos para garantizar la rotación.”
Cuida los rines
Mantén la presión adecuada de los neumáticos, esto reducirá los daños en los rines por los múltiples baches presentes en los caminos. l Aprender a estacionarte correctamente evitará pegarnos demasiado a la banqueta, protegiendo no sólo la llanta sino la forma y estética del rin. l Trata de no limpiar los rines con agentes abrasivos ya que éstos perderán el brillo rápidamente
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