¿Cómo cuidar los limpiaparabrisas para que funcionen bien?
POR: Pablo Monroy el Lun, 12 de Julio de 2021, 10:54 am
Licenciado en Periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, fotógrafo automotríz y entusiasta de las cuatro ruedas. / IG: @elpablomonroy
Seguramente te ha pasado que cuando empieza a llover y activas los limpiaparabrisas del coche, en lugar de eliminar eficazmente el exceso de agua del parabrisas, escuchas un ruido molesto por la fricción y embarran el líquido aún más, provocando que la visibilidad a través del vidrio se complique e incremente el riesgo de sufrir un percance.
Esto sucede porque, con el paso del tiempo, la acumulación de suciedad y la intemperie, el caucho de estos componentes se endurece, se parte, y pierde la forma curva del parabrisas, creando una holgura que deja marcas de agua sobre la superficie, señal de que llegó el momento de reemplazarlas.

Los limpiaparabrisas fueron inventados y patentados en 1903 por la estadunidense Mary Anderso, luego de una visita que realizó a la ciudad de Nueva York en el invierno de 1902. Cuando tomó el tranvía notó que en todo el recorrido el conductor debía detenerse y salir continuamente a limpiar la suciedad, el agua y el hielo que se impregnaban en el parabrisas, lo que hacía perder tiempo al conductor y a los pasajeros.
Los sistemas modernos están integrados por los motores eléctricos que mueven todo el mecanismo de los brazos articulados, escobillas, líquido limpiaparabrisas, la bomba que lleva este fluido hasta los chisgueteros y, en algunos casos, cuentan con sensores que ponen a trabajar de manera automática todo el conjunto cuando detectan la presencia de agua en el exterior.
El pronóstico es que las lluvias continuarán, por eso es importante revisar el estado de las escobillas, darles mantenimiento y, si es necesario, reemplazarlas por unas nuevas que, dependiendo del tamaño y marca pueden costar entre 250 y 350 pesos.
Cómo cuidarlos
Lo primero es observar con detenimiento que las partes que conforman todo el limpiaparabrisas no estén rotas: el brazo, articulación, el soporte de la escobilla y el caucho de la misma.
Si todo está en orden rocía un poco de agua sobre el vidrio, ya sea directamente con un recipiente o a través de los chisgueteros y pon en funcionamiento los limpiaparabrisas; con esto nos daremos cuenta si la limpieza es óptima.
Si no lo es, lo siguiente es lavar con agua y jabón el caucho de las escobillas para eliminar el polvo acumulado e insectos incrustados. Antes de secarlos, humedece un paño limpio en un recipiente con agua caliente y pásalo despacio por el hule ejerciendo poca presión, varias veces; el calor del agua, además de retirar cualquier resto de suciedad que haya quedado tras el lavado, le devolverá elasticidad al material.

A continuación, verifica que las articulaciones que ensamblan los brazos con las escobillas se muevan libremente. Para ello es necesario lavar el mecanismo y colocar unas cuantas gotas de lubricante; puede ser aceite tres en uno o algún producto similar.
Al terminar limpia el exceso con un paño para evitar que el lubricante caiga en el parabrisas. Finalmente, evita a toda costa poner en funcionamiento los limpiaparabrisas si el vidrio no está húmedo, pues, si lo haces, no sólo dañarás las escobillas, sino que también podrías rayar la superficie del parabrisas, especialmente si existe arena depositada.
Para prolongar la vida útil de las escobillas la recomendación es darles el mantenimiento anteriormente descrito cada tres meses y reemplazarlas por unas nuevas una vez al año.
Agua o líquido limpiaparabrisas
El agua de la llave contiene sustancias como calcio y otros minerales que con el tiempo se van depositando en el interior de los conductos, mangueras, la succión de la bomba del depósito, partes de la bomba, y los chisgueteros, a tal grado que se va formando un sarro que los tapa.
Conforme se van tapando estos conductos, a la bomba le cuesta más trabajo mover el líquido porque se van cerrando, y esto puede provocar que se queme.
El líquido limpiaparabrisas es libre de compuestos corrosivos, humectan el interior de las mangueras para evitar que se agrieten así como los hules de los limpiaparabrisas, lubrican la bomba del depósito y contienen sustancias que diluyen y eliminan la suciedad del vidrio, sobre todo los insectos.
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